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sábado, 16 de octubre de 2010

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En la foto andaba tomando un respiro en la última tirada larga en el mar que hicimos antes del IM. La pongo porque representa poco menos que las ganas de entrenar de verdad que estoy recuperando poquito a poco.

Llevaba tiempo sin correr tres días seguidos, porque lo último serio que hice fue preparar lo de Frankfurt y en el triatlón hay muchas más cosas que sólo correr durante la semana. Además no tengo por costumbre correr muchos días seguidos: mis articulaciones son castigadas un poquito más de lo normal por el peso y hace ya algún tiempo vi que la serie 2 días sí/1 día no (de correr, claro) me funcionaba de cine. Esta vez fueron tres sí, y mañana me apetece rodar un poquito a primera hora, antes de que la familia se ponga en marcha. Supongo que todo ello responde un poco a lo que comentaba Gonzalo aquí el otro día: la llamada.

Además, tras un letargo justificado (por las pocas ganas, ya que el tiempo si se quiere sale), también llevo 3 días seguidos actualizando el blog aunque con pocas cosas que contar. Lo más destacable fue la cara de extrañeza que puso esta mañana un inglés con el que me crucé en mi rodaje por el camí de cavalls desde Ses Salines a Son Saura. Me salió del alma comentarle algo así como "tranquilo que no me persigue nadie" a lo que él respondió algo que me alegró la mañana: "¿entonces corres por placer?". Evidentemente.

miércoles, 31 de octubre de 2007

PUENTE ANTICIPADO

Ya sé que se acerca un puente. En este país eso es algo que sabíamos ya en el cole y no se nos olvida ahora que somos parte de los medios de producción.

Yo me quedo en casita porque el puente ya lo tengo hecho. Hemos juntado el fin de semana pasado y un par de días que se me adeudaban convenientemente, y dimos el salto a la península, en visita familiar.

Cuatro días sometido al régimen de visitas de los amigos y a los guisos de esa madre-no-hay-más-que-una que tuvo a bien parirme hace ya unos cuantos años.

Esos cuatro días han dado para bastante. Por lo que aquí nos ocupa, el domingo di con un huequecito para subirme a ese paraíso que es la Carretera de les aigües para un rodaje sin demasiadas pretensiones. Al final, el buen ambiente deportivo, el día soleado y mis relativamente frescas piernas convirtieron esas pocas pretensiones en 14 kilómetros empezados a disfrutar y terminados apretando los dientes en plan programa del Gavela. Buenos estiramientos y sin novedad en el frente (ni en el aquiles).

El lunes descanso a las patas porque sigo con ese régimen de correr-tocarmelasbolas-correr que tan buenos resultados me está dando con las lesiones. El martes rodaje suave, esta vez de verdad, cuarentaypocos minutos y ni me planteo cuántos kilómetros.

Hoy volví a correr un poco más alegre, sin notar lo de ayer, nadé un ratito (ni me atrevo a decir cuánto) y empecé a preparame para ese tocarmelasbolas de mañana, que si el tiempo lo permite, va a convertirse en una salidita en bici de no más de 40 kilómetros, cosa que para empezar mi relación con la flaca se me antoja más que suficiente.

No hay nada como pensar que las animaladas del 2007 están ya todas hechas. Salud.

miércoles, 4 de abril de 2007

DOBLETE DE AGUA


En la línea de tomármelo con calma y pasarlo bien, después de dar ayer con un camino de esos de ensueño (cuyas fotos algún día colgaré) por el que troté más de 12 placenteros kilómetros, hoy me había propuesto una sesioncita de mil metros en la piscina. Calentando un poco, nadando seguidito y sin sobresaltos y estirando después, ya tenía los sudores del día cubiertos. Pero claro, somos enfermos de esto, y a las nueve de la noche me encontraba vestido para matar, mallas, camiseta y chubasquero, bajo una fina pero pertinaz lluvia para otro de mis rodajitos suaves. Reconozco que he salido porque llovía, y hace tiempo que no corría lloviendo. Casi había olvidado lo bien que me hacen sentir este tipo de situaciones. Es como si dominase a la naturaleza, haciendo algo en un momento en que se supone que no debería. Llovía de verdad, y la gente habrá pensado que estaba loco, a esas horas y con la que estaba cayendo, pero yo digo que los locos son ellos, por perderse estas cosas. La ducha calentita me ha sentado muy bien, porque hacía algo de frío. Ahora estoy aún sintiendo los narcotizantes efectos de las endorfinas. Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva...