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jueves, 21 de abril de 2011

Trail Serra de Tramuntana


Tras los malos augurios que mi maltrecho físico apuntaba, esto es la crónica de un éxito (en realidad dos) a pesar de los pesares.

Llevo meses lesionado. En otras condiciones hubiese parado, me hubiese curado descansando y listo. Lo que pasa es que la lesión llegó en el peor momento posible, en plena vorágine de objetivos de la temporada, y trampeando estoy aún aquí.

En Barcelona (maratón) abandoné. Duré 13 km. Terminé cojo y me despedí prácticamente de todo lo que seguía. Recuperé algo en 10 días, y me pasé a la bici, donde el tendón de aquiles sufría mucho menos y podía entrenar sin apenas molestias. De ahí pasé a pensar que si podía ir en bici y podía andar aceptablemente lo mismo llegaba a las competiciones ya comprometidas (Trail Serra de Tramuntana y 101 de Ronda). Como la montaña se podía hacer andando e incluso con la ayuda de los bastones había alguna opción más.

Pero antes acudí a Pollença con el club. Era el Campeonato de Baleares de Medio Maratón, y había que tomar la salida por imperativo legal. La estrategia estaba clara: salgo, me retiro, certificado médico y salvo los muebles. No iba a meterle al tendón 21 km de asfalto llevando 4 semanas de bici y poco más en las piernas. Salí con los más veteranos del club, despacito, despacito,... y terminamos llegando. El tendón protestó pero la molestia era soportable. Supongo que aprendí a convivir con ella y el dolor no fue esta vez suficiente como para no correr. Hice mi peor marca de siempre terminando más feliz que nunca. Y 6 días después, la montaña.


De esta guisa nos presentamos Raúl, Antonio y yo en la salida del TST. Sobre el papel, 62 km atravesando la Serra de Tramuntana de Mallorca, con casi 2500 metros de desnivel positivo (de subida) y un circuito durísimo por pedregoso pero de insuperable belleza natural.

El objetivo era terminar, tirando de cabeza y de bastones, esperando que saliera el dolor de Pollença y no el de Barcelona. Lógicamente sólo andando.

De Valldemossa a Deià ya tropecé con José Miguel, un amiguete al que había conocido en otra carrera mallorquina tiempo atrás. Él iba acompañado. Hicimos juntos un buen tramo pero antes de Deià le perdí la pista.
La salida de Valldemossa ya la conocía: casi una hora cuesta arriba hasta el Camí de s'Arxiduc. De ahí la bajada a Deià, donde entrenado me había caído y partido un bastón. Sin incidentes. De hecho incluso corrí un buen tramo de la parte final de la bajada hasta el avituallamiento. Saliendo de éste traté de volver a correr pero el tendón me dio un pinchazo. Paré y tomé un ibuprofeno aprovechando el estómago lleno. Seguí sin mucha novedad, esta vez andando hasta Sóller, en lo que era la parte suave de la carrera. Tras el avituallamiento de Sóller, donde repinté de vaselina ambos pies, ya algo perjudicados, empecé la durísima subida del barranco de Biniaraix, donde di alcance nuevamente a José Miguel. Su colega andaba fuerte ya algo más adelante, y decidimos seguir juntos (pero sin contrato) lo que durase la aventura, que fue hasta la línea de meta.

Charlando animosamente alcanzamos la zona de los lagos de Cúber, donde nos avituallamos nuevamente y salimos tan llenos de ánimo que nos perdimos. Hubo que volver sobre nuestros pasos, de nuevo al avituallamiento, para encontrar las marcas del recorrido y tomar el camino bueno. A buen ritmo llegamos hasta el pie del Coll de la Massanella y empezamos la subida. Personalmente se me hizo dura, muy dura. Llevaba muchos kilómetros con la molestia del tendón y la fatiga se iba ya acumulando de modo importante. Suerte que llevaba los bastones conmigo. Pienso que sin ellos, ahí hubiese terminado la aventura. Coronamos la Massanella y paramos para hacer alguna foto de recuerdo. La mía encabeza esta entrada. La de José Miguel es esta:


No se dejen engañar por la sonrisa de pose. También él iba tocado pero tuvo dos narices de seguir con buen humor hasta la meta.

La bajada de la Massanella nos llevó hasta Lluc. Dicen que quien llega a Lluc termina la prueba, porque de ahí al final hay un tramo de algo menos de 18 kilómetros que es un regalo comparado con lo que acabábamos de pasar. Lo que ocurre es que ya es mucho lo acumulado en las piernas, y a nuestro lado hubo gente que lo dejó en el control de Lluc. Nosotros no, nos avituallamos y salimos para Pollença, buscando la meta y pensando que el dolor es temporal pero la gloria es para siempre.

Bajando a Pollença se nos hizo de noche. Colocamos los frontales en posición operativa y seguimos un descenso que se me antojó largo, muy largo, gracias al tute que llevaba encima principalmente. En ese brete recogimos varios cadáveres. La gente, sobretodo los del Ultratrail (105km) llegaba muy mal al tramo final de carrera. El que no arrastraba una rodilla arrastraba un tobillo, el que no la espalda o un gemelo. Llegué a la conclusión de que en este tipo de carreras no se trata de saber si habrá dolores. Se trata de ver cuánto dolor está uno dispuesto a soportar. Mi tendón llevaba casi 50 kilómetros dando la lata y en los últimos 5 dolió algo más de la cuenta. No corrí nada ya. Tan sólo caminé. Y llegamos en un grupo de 4 al pueblo de Pollença, que debíamos cruzar. Ahí perdimos las marcas del circuito. Tuvimos que volver sobre nuestros pasos pero ni aún así dábamos con referencia alguna del camino. Entonces alguien dijo que la meta estaba en el refugio de puente romano, y decidimos seguir algunas señales que apuntaban a tal lugar, hasta que se me ocurrió usar el teléfono. Raúl y Antonio estaban esperándome en la línea de meta: llamé a Raúl, diciéndole que ahora íbamos para el refugio... "¿Qué refugio? La meta está en el Polideportivo municipal" ¡¡¡Pardillos!!! Volvemos sobre nuestros pasos, hartos ya de callejear a esas horas por el pueblo y conseguimos que unos lugareños nos orienten en nuestra salida hacia las instalaciones deportivas municipales. Al ponernos sobre la pista del lugar reaparecen las marcas del circuito y con el mayor decoro posible alcanzamos felices la línea de meta. Al final fueron casi 66 km (de GPS) con pérdidas y todo. Muy duro.

Nunca había estado tan mal al día siguiente, ni después del Ironman. Esto del monte es muy duro. Sin embargo el tendón, tras recibir sus merecidos mimos, respondió bien. Tras Barcelona cojeé 4 días. Tras el Trail podía andar bien por lo que respecta al tendón. Por lo que respecta a lo demás tardé 3 días en caminar como una persona normal, y todavía me acojono cuando veo unas escaleras.

En menos de 3 semanas voy a Ronda. Luego 1 mes sin correr, pero eso ya llegará.

Salud y kilómetros...

lunes, 21 de febrero de 2011

LOS 4 PICOS, ETAPA REINA.

Acabo de superar una gripe de campeonato. Una semana completa parado, de sábado a sábado. Supongo que entre los cambios de tiempo y las agresiones que para mi sistema inmunitario supone tanto entrenamiento largo abrieron en su día la autopista de mi organismo a los bichitos que anidaron en él sin anunciarse. Ahora estoy mejor y he vuelto al tajo.

Pocas cosas sin embargo han cambiado. Con el calendario que tengo por delante (en menos de 2 semanas maratón, en abril medio maratón y los 62k del Trail en 6 días y en mayo Ronda y sus 101) continúo con mi anárquica preparación, juntando más o menos a ojo rodajes largos, rodajes algo más vivos, tiradas de caminar-correr y algo de descanso. Todo ello procurando juntar unos volúmenes de supervivencia, que me lleven con mayor o menor calma a cada una de esas cuatro líneas de meta en las que se me espera.

Empezando por el principio, el 6 tomo si todo va bien la salida en Barcelona. Mi 4º maratón en ese circuito (el 6º o 7º total, que no sé si el del Ironman se cuenta) y por primera vez no tengo ni la más remota idea de cuál va a ser mi marca. Como supongo que de piernas no andaré mal del todo imagino que entre las 4h45 y las 5h15 andará la cosa, pero no puedo (ni quiero) ser más preciso. Ya pedí en su día disculpas por profanar la mística del maratón utilizándolo para entrenar, para sumar kilómetros de cara a objetivos venideros.

Lo de la media de Pollença va a ser otra decepción. Los decepcionados serán nuevamente mis compañeros de club, con los que nos desplazamos cada año a esta carrera al grito de "este año sí", en franca referencia a mi incapacidad manifiesta para bajar de 2 horas en esa distancia. Este año será otra vez no, primero porque no puedo, y segundo porque en 6 días, al sábado siguiente, debo merendarme el Trail Serra de Tramuntana (62k, 2200m de desnivel positivo y algo completamente desconocido para mí).

Lo de Ronda queda algo más lejos pero es mi principal desvelo, aquello a lo que dedico cada martes y cada sábado cuando salgo de casa para pasar todas esas horas combinando correr con caminar por la Menorca más rural. Anárquicamente, es cierto, pero pasándomelo de maravilla con el entrenamiento. Si termino las 4 carreras que nos quiten lo bailao. Luego vendrá otra vez el Tri...

Salud y kilómetros.

PS. Aún no tengo las camisetas solidarias. Problemas logísticos en vías de solucionarse las mantienen en la isla vecina. Supongo que no irá la cosa mucho más allá de esta semana y podré empezar a vender solidaridad. Tengo ya muchas ganas.

lunes, 31 de enero de 2011

EL PERFIL DEL TRAIL SERRA DE TRAMUNTANA

Este es el perfil de la carrera de abril. Cierto es que antes viene Barcelona, pero ese maratón será un éxito si lo termino en menos de 5 horas y sin un desgaste excesivo. Además será la cuarta vez que me enfrento a los 42 barceloneses por lo que, con el debido respeto a la distancia, tengo una idea bastante precisa de lo que me espera.

Para el Trail tengo un millón de dudas. Debuto en este tipo de pruebas, son 62km y duros. Pudimos hacer un tramo hace dos semanas y confirmé mis sospechas al respecto de que la montaña te paga con belleza y dificultad a partes iguales. Eso es lo único que sé. Para todo lo demás podría lanzar a través del blog un auténtico cuestionario y aburrir a los dos o tres que osen pasarse por aquí. No lo haré. Mis dos o tres lectores son sagrados.

Aún así ahí va una pincelada de lo que son mis principales dudas de novato:

1. BASTONES: Sí o no. Imagino que a ritmos de caminar mucho subiendo ayudan. A mí me sirvieron en el entrenamiento del otro día, pero cierto es que cuando pude correr me molestaban.

2. AVITUALLAMIENTO: Debo llevar mis viandas sólidas encima o no, esa es la duda. Supongo que la organización pondrá lo típico a nuestra disposición (barritas, geles, fruta y algún pastelito). Saldré con poco más de un litro de agua encima, por no pasear una mochila cargada sin más y llegar al avituallamiento con el depósito lleno. Supongo que bastará.

3. ROPA: La idea es vestirme como entreno: mallas piratas, ni cortas ni largas, una camiseta técnica (¿manga corta o larga?) y un cortavientos. Gorra y gafas de sol.

4. OTROS GADGETS: Aunque la carrera es diurna, opino que un novato debe cargar con un frontal por si las moscas. Además sigo sin saber lo que voy a tardar y lo mismo se me hace de noche.

5. CALZADO: Uso de normal un 12.5 USA. Bajando a Deià sufrí mucho al desplazarse el pie hacia delante y presionar mis dedos la puntera de la zapatilla. Un máquina con el que nos cruzamos nos recomendó atar con fuerza los cordones al empeine, pero también he leído que debe sobrar algo de zapatilla por delante. Estoy por hacerme con unas del número 13.

Bueno, eso es lo básico. Si algún experto puede pronunciarse lo agradeceré. También espero opinión de quien no se sienta tan versado en el tema pero tenga algún pequeño conocimiento tangencial sobre el contenido de mis dudas. Por último acepto también opiniones de amiguetes cuyo nivel de ignorancia sea parejo al mío. Entre todos sacaremos esto adelante.

Salud y kilómetros!

miércoles, 12 de enero de 2011

I AGAINST ME (o yo contra mí mismo)

Aprovecho el paso del Pisuerga por Valladolid y la salida a la luz de lo que parece un delicioso documental sobre triatlón de larga distancia para retomar el hilo de mis andanzas. Lo del documental, actualmente en alemán, estará genial en cuanto salga la versión cervantina. Si esperar a que ello ocurra tiene tan poco sentido, habrá que conformarse con que al menos traduzcan la obra al inglés, para justificar el dinero que en mi casa invirtieron en un colegio de pago y algún cursillo de verano en el área metropolitana de Londres.

ME HE INSCRITO YA EN LOS 101 DE RONDA. Lo digo bien alto para terminar de creerlo. El pingüino gordito hará ultradistancia, montaña o ambas cosas a la vez. En marzo maratón, en abril los 62 del TST y en mayo los 101 de Ronda. Y claro, una cosa es proclamar a los cuatro vientos la valentía y el arrojo demostrados en formalizar todas esas inscripciones y otra muy distinta ocultar el acojone con que afronto ese futuro tan inmediato.

Como ya dije en su momento, la Marató será casi lo de menos, con todos los respetos. Salir corriendo tranquilo y procurar terminar igualmente corriendo, en el tiempo que sea. Lo del Trail Serra de Tramuntana ya me apura un poco más. Son 62km de montaña seria, y desplazar mi oronda humanidad cuesta arriba sigue siendo un ejercicio de extenuación. Y lo de enchufarme 101 kilómetros aún lo veo más lejos, pero como todo lo anterior no es imposible.

El movimiento se demuestra andando (corriendo en esta ocasión) y por ello el domingo pasado nos apretamos algo más de 3 horitas de trail running (con algún tramo caminando, sobretodo cuando las subidas eran más duras), hoy martes corrí non-stop 1 hora 40 también por pistas forestales, mañana repito, el jueves descanso y el viernes entreno suave otra vez.

El fin de semana me desplazo a Mallorca para el Campeonato de Baleares de Cross para veteranos. Algún día tengo que hablar de mi relación con el Cross, que en su vertiente federada es aquella actividad atlética en la que oigo el pistoletazo de salida, miro delante y ya estoy solo. Los motivos de mi participación en este tipo de eventos son absolutamente peregrinos. No debería pero me enfrento a ello año tras año, sin disfrutarlo y prometiéndome no volver jamás. Esta vez hay postre. El lunes es festivo en Menorca y alargamos la estancia en la isla mayor un día más para poder entrenar un poco por la Serra de Tramuntana. Si nada se tuerce estamos convocados, guías locales incluídos, a una salida matutina de 20km, de Valldemossa a Sóller, por la ruta que sigue la carrera de abril. Esa experiencia sí que me motiva y seguramente justifica el viaje del fin de semana.

Mientras tanto, con el panorama que tengo en el horizonte tan sólo puedo pensar en preparame porque si algo me asegura la ultradistancia (y hablo de oídas) es que el cronómetro resulta un elemento prescindible, los rivales se llaman compañeros y la competición es algo así como YO CONTRA YO MISMO (y, añado, los elementos)...

Salud y kilómetros!

miércoles, 3 de noviembre de 2010

LA CASA POR EL TEJADO


Como viene siendo habitual por estos lares empiezo la casa por el tejado. Lejos de seguir el patrón de coherencia deportiva "lo entreno - lo hago" decido hacerlo antes de saber cómo entrenarlo.

Como ayer andaba sueltito me inscribí en el Trail Serra de Tramuntana (62km pateando y 2200m subiendo). Y porque no abrieron la veda en Ronda que si no...

Ahora debo plantearme el reto, a saber:

1. Me hago el perdedor y pierdo 20 kilos
2. Aprendo algo de esto de correr por el monte
3. Busco un sitio donde entrenar en una isla sin monte
4. Demuestro el movimiento andando

Con respecto al punto primero, estoy planteándome un cosido labial de efectos disuasorios. Imagino que la bollería industrial entrará con más dificultad a través de una sonda nasogástrica (o comoquiera que se llame). El punto tercero es sin retorno: buscaré alguna cuesta para subirla y bajarla sin parar o usaré las escaleras cada vez que acceda a la biblioteca municipal (con lo cual mi ritmo de lectura tendrá que acelerarse para conseguir un entrenamiento efectivo).

Lo que me preocupa es el punto 2: Trail running, vale, pero...¿y eso cómo se hace?

- ¿Cómo lo entreno? ¿Me pongo como un toro con las pesas? ¿Series en cuestas?
-¿Qué material debo conseguir? ¿Mochila? ¿Bastones?
-¿Cómo resuelvo el avituallamiento sólido? ¿Y la hidratación?

En fin, Serafín, que acepto consejos propios y ajenos. Si queda algún alma caritativa que vea útil evitar el fracaso de un pingüino paquete por esos montes de dios, soy todo oídos.

Salud y gracias.