Esta vez los chicos de negro se han superado. Quizás llevaban un tiempo en consonancia con la atonía general de la televisión de este país, donde sólo honrosas excepciones consiguen sentar al abotargado espectador patrio ante un producto de cierta calidad. Esta vez su retrato de la clase política nacional hundió el dedo en una de las llagas que todos esos cargos electos se ocupan de ocultar. Por lo visto no se trata de estar preparado para el cargo, basta con parecerlo.Montan en el CQC de anoche un reportaje de inocente apariencia: ¿Leen nuestros políticos la prensa? ¿Están informados de lo que pasa en el mundo? Estas fueron las cuestiones teóricas a las que pretendían responder entrevistando a multitud de individuos de tan denostada clase, a los que entre todos pagamos generosos sueldos, fundamentalmente a las puertas del Congreso. El objetivo oculto era desvelar lo que es mucho más difícil de creer: salvo honrosas excepciones estamos ante un pelotón de vividores de alarmante mediocridad intelectual, que viven de espaldas al mundo ignorando aspectos de la actualidad que conocen hasta algunos niños de primaria.
Al lío: le preguntan a Federico Trillo (PP) sobre una notícia de prensa, algo sucedido en Togo. La cuestión jodida aparece cuando la reportera le interroga directamente "...pero ¿sabe usted dónde está Togo?". Trillo sale por la tangente, haciendo gala de un dudoso sentido del humor. La chica insiste "Pero dígame al menos ¿en qué continente está Togo?" Trillo se gira y se va. No lo sabe. No hacía falta que lo ubicase entre Ghana, Benín y Burkina Faso. Bastaba con saber que está en África.
Topa la reportera con Gaspar Llamazares (número uno saliente de IU) y le pregunta por la futura entrevista de Joe Biden con Zapatero. Contesta el bueno de Gaspar que bien, que espera que hablen de temas interesantes. "Pero usted sabe quien es Biden, ¿no?" le espeta la inocente reportera. "Pues ahora no caigo,...me ha pillado". Sólo es el vicepresidente electo de los Estados Unidos.
A un buen número de diputados, a las puertas del Congreso les muestra la noticia sobre una condena por Cohecho. Tan sólo uno de ellos sabe que se trata del soborno de toda la vida. La mayoría lo ignoran, lo confunden o, como uno de ellos que no consigo identificar, sueltan una somnífera perorata para no decir nada y esquivar la respuesta. Lamentable.
Y ahora viene la mejor. Leire Pajín, flamante secretaria de organización del PSOE, y una de las más brillantes colaboradoras de Zapatero. Le preguntan por el presidente de Rusia (Dimitri Medvédev). Una dramática y larga pausa antes de su respuesta deja a las clara su terrible ignorancia. Va y responde "quien, ¿Putin?". Cuando la reportera le señala su error contesta tan ancha algo así como "si es que entre Putin y Yeltsin siempre me he hecho un lío..."
Total, Rusia es un país sin peso alguno en el concierto mundial, y Leire sólo fue durante los cuatro años de la pasada legislatura Secretaria de Estado para la Cooperación Internacional.
Estos son los que mandan y los que quieren mandar. No hay ni uno que valga un pimiento.