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miércoles, 20 de mayo de 2009

PUES VA A SER QUE NO (TAMPOCO ESTE AÑO, OIGA)

Y no por falta de ganas. Ni siquiera por no llevar al día los deberes, que yo sé los madrugones que me andaba pegando para sacar la bici mientras la familia apuraba su relación con las sábanas. Es tan sencillo como que en 3 días terminaron con las inscripciones y nosotros dormitando.

El año pasado, mis amigos se inscribieron prácticamente en el mes de junio. Este año estábamos al loro, esa es la verdad, pero se ve que no lo suficiente. La organización anduvo deshojando la margarita, pendiente de algo que han venido a llamar "Desafío Doñana", una prueba con la que no querían coincidir en fechas. Finalmente decidieron mantener el Titán en el mismo fin de semana que el año anterior (3 de octubre próximo) y dijeron que a partir del primero de abril se abrían inscripciones. Pasó esa fecha y mutis por el foro (nunca mejor dicho). Bien, como todo iba tan lento pasamos unos 10 días sin estar pendientes del tema (antes entrábamos uno u otro prácticamente a diario en la página web de la organización, básicamente en su foro) y en ese tiempo se abrió y se cerró la inscripción (en 3 días todo el papel vendido, me cuentan). Por lo visto desbordados, ya que ofertaron 250 plazas y cuando quisieron darse cuenta 400 locos habían pagado su derecho a ser de la partida.

Nos pusimos en contacto telefónico con los organizadores, quienes amablemente nos transmitieron su pesar por no estar en condiciones de atender a nuestros ruegos. Por lo visto bastante tienen ya con decidir a qué ilusionados triatletas les devuelven el dinero de la inscripción y les dicen adiós con la manita.

No es culpa suya, obvio. Eso nos pasa por pensar que lo que ayer era fácil hoy lo va a ser también. Pues va a ser que no, y me han chafado la guitarra.

Ahora tendremos que redefinir objetivos. Mis amigos hablan de Guadalajara, medio IM en el mes de agosto. Un poco justo para un pingüino diesel como yo. Más llanito pero lleno de maquinorros (como todo tri nacional que se precie). Ni siquiera he investigado, pero seguro que el tiempo de corte es un obstáculo prácticamente insalvable. Tengo que estudiármelo, pero me están entrando unas ganas locas de mandarlo todo a tomar viento y dedicarme al deporte-salud de verdad (que los maratones y las carreras de hierro no son nada saludables, oiga...)

Salud y deporte, también para todos.

viernes, 8 de mayo de 2009

A VER SI ES VERDAD


Más que nada porque la colaboración familiar se me antoja un requisito absolutamente imprescindible ahora mismo. Vale, no hablamos del Ironman, pero el Titán y sobretodo su preparación tienen cosas con un aire muy de animalada hawaiana, la Larga Distancia en estado puro, endurecida por el perfil cabrón tanto del tramo ciclista como del circuito de carrera a pie.

Sigo entrenando a salto de mata. Ahora un poquito más, sobretodo corriendo, que es lo que menos me exige. La bici está un poco olvidada (hasta mañana, que saldré seguro) y la natación no me preocupa en exceso. Otro punto a favor reside en los 2 kilos que he bajado esta semana. Me he portado bien y han caído ya esos 2 de los 20 que me sobran (por lo menos). ¿El truco? Desayunar bien, controlar las raciones y eliminar los carbohidratos de la cena. Mano de santo.

Siempre anduve muy limitado desde el punto de vista del rendimiento deportivo por los kilos de más. Ese peso extra podría considerarse herencia de mis tiempos jugando a fútbol americano, cuando más grande significaba más fuerte y más fuerte significaba mejor. Eso por un lado, claro. Por otro lado está mi aficion a la buena (y repleta) mesa, y el tercer punto de apoyo de mis problemas con el peso anda oculto tras mi hipotiroidismo crónico, herencia familiar (a falta de tierras y alhajas) que ralentiza hasta límites insospechados mi metabolismo y colabora en que cada mendrugo de pan que acceda a mi sistema digestivo me resulte de un provecho increíble. Quemo calorías al paso de una tortuga centenaria, algo que resulta tanto una dificultad como un acicate para superar el problema.

Lo siguiente fue acomodarme a la situación: no puedo ser rápido, vale. Entonces, antes de no ser nada, soy lento. Y esa lentitud no me impide seguir adelante, sólo retrasa mi llegada a meta. Y como soy optimista por naturaleza giro la tortilla y convierto la dificultad en virtud: mi rodaje dura más, o sea que disfruto del paisaje durante más tiempo. Con esa filosofía me enganché al deporte, y especialmente a las carreras populares de todas las distancias, de las que ya han caído unas cuantas. Y ahora el triatlón, deporte que me divierte en sobremanera pero termina resultando mucho más exigente desde el punto de vista de cierres de control. Y a la meta del Titán hay que llegar en menos de 8 horas. No, si llegar no es el problema, sino hacerlo rápido. Veremos.

Mucha salud y SBR

martes, 31 de marzo de 2009

EL PUÑETERO CIERRE DE CONTROL

Cuando decidí que intentaría coquetear con el triatlón a mi manera, rápidamente descarté las competiciones cortas por dos razones: por un lado el nivel de los habituales iba a sembrar en mí una sensación terrible de intrusismo deportivo difícil de soportar, y por otra parte, me parecía que las exigencias de material y entrenamiento no estarían nunca a mi alcance.

De todos modos, como por aquí sopla la Tramontana que da gusto, decidí que donde sí podía plantearme la salida era en alguno de esos que llaman de la "Larga Distancia", básicamente porque el volumen de las competiciones me parecía tal que estaba seguro de que se hacían "a mi ritmo". Veía en vídeo los maratones de cualquier Ironman de relumbrón con gente andando, o combinando caminar con correr y pensaba "eso es lo tuyo, Pepe, despacito y buena letra".

Luego apareció en el horizonte el reto del TITÁN. Más a huevo todavía: como se trata de un medio Ironman de montaña (eso sí, el más duro que existe, seguramente), va a ser imposible hacerlo a todo trapo, y seguramente nadie necesite bicicletas dotadas de dispositivos propios de la Nasa, porque con tanto puerto y subeybaja la aerodinámica no puede ser un factor tan determinante. El reto me obliga a montar en bici hasta para dormir durante los próximos meses, pero la posibilidad de hacerlo a ritmo pingüino con el único objetivo de terminar hace que la empresa no parezca un imposible.

Entonces me entero del tema referente al puñetero cierre de control.

Por partes: me dan una hora para salir del agua. Hoy mismo, para esos 2000 metros deberían bastarme poco más de 40 minutos. Para octubre tienen que ser 35, por lo que la natación no parece un problema. Lo de la T1, que para los que como yo no son versados en el tema diré que es el tiempo en el que pasas del disfraz de nadador al de ciclista, ya es otro cantar, porque como no me veo dentro de uno de esos trajes-para-todo que llevan los triatletas (tritraje lo llaman en un alarde de originalidad) debo embutirme en trapitos para el pedaleo, culo a salvo, porque puede que esté más tiempo sobre la bici del que paso durmiendo las noches en que Carlota quiere dormir. Habrá que cambiarse rápido, pues, aunque el fondo de armario sea el problema.

Para la natación y la bici, todo junto, el tiempo de corte está en 5 horas 40 minutos. Jodido. El circuito es montañoso, muy montañoso. Se suben dos puertos (Las Palomas y El Boyar, con la propina de Las Palomillas) de 1ª categoría en clasificación Vuelta a España (ciclismo). Muy duro, para cualquiera, más para alguien como yo, que no sólo no es ciclista sino que arrastra una masa difícil de desplazar cuesta arriba. Nadar y llegar al final del tramo ciclista en 5h40' me parece muuuuy difícil. 3 de los 5 amigos que fueron el año pasado se quedaron sin dorsal en ese tramo. Cuando la organización estima que ya no vas a poder llegar al siguiente control a tiempo te retira el dorsal, y si decides continuar lo haces bajo tu entera responsabilidad. Si aún así sigues y llegas a la meta te esperan, pero no entras en clasificación alguna.

Si pasas la bici, en 8 horas totales debes llegar a meta. Algunos Ironman (el doble de distancia) llanitos dan 17 horas para completar la carrera. 8 horas con la animalada de desniveles del Titán (me cuentan que el medio maratón termina con 2 km por encima del 7% de desnivel positivo, entre otras cuestas) convierten a esta prueba en un reto para valientes. No me resigno a perdérmelo. Veremos.

Salud, buenos rodajes y mucho Tri.



jueves, 7 de agosto de 2008

DE LA OBLIGACIÓN, LA DEVOCIÓN Y EL RENUNCIAR

Medio maratón de Menorca del año pasado. Pillé la foto en la web.

Salí joven de casa, para buscarme un poco la vida. Viví por y para mí mismo muchos años hasta que conocí a mi santa y un tiempo después me casé (con ella, claro). Eso determinó de algún modo mi estilo de vida: siempre hice lo que me dio la gana, con algunas limitaciones propias del hecho de no haber nacido millonario, pero jamás dependí mucho de nada ni de nadie.

Además no soy de los que se puedan quejar. Si me he propuesto algo, peleando lo he conseguido. No he dado muchos pasos atrás, y esto incluye también mi relación con el deporte, tanto en el plano profesional (conseguí hacer de ello, de algún modo, mi vida) como en el personal. Empecé a correr, a mi manera, y me propuse colgarme un dorsal. Terminé un 10000, un medio maratón y el primer maratón, y los retos fueron cayendo uno tras otro, despacito siempre, pero de modo seguro.

Luego vino la bicicleta, y de forma natural aparecieron los triatlones cortitos y divertidos. De ahí al TITÁN sólo había un paso, y lo di con la misma facilidad con que entré en el mundo de los maratones. Sólo quedaba entrenar..., y pensar en los demás.

Hace unos días me senté con Mayte para planificar sus últimos tres meses de embarazo. Estamos muy ilusionados con la inminente llegada de Carlota. Sin duda vamos a ser unos papás la mar de felices. Mi amigo Richy y su mujer también acaban de serlo. Su bebé, Marta, llegó 15 días antes de lo previsto. Si a Carlota se le ocurriese hacer algo por el estilo su padre se lo iba a perder, porque tenía que estar por Cádiz en el Titán. Por eso llegamos a la conclusión de que el Titán tendrá que esperar, al menos un añito.

Renuncio, por primera vez en mi vida, a un reto. En realidad estoy aplazándolo, porque la espinita la tengo ya clavada. Mi estado de forma es, como siempre, el de una tortuga feliz, pero había entrenado por lo menos para el finisher (rascando el cierre de control, eso seguro), y no va a poder ser. Estoy feliz por haber empujado a 5 amigos hacia este reto (todos están como motos) y muy triste por no poder acompañarles en Cádiz. Dicen que primero debe estar la obligación y luego la devoción. Espero, al menos, ser un papá devoto. Sigo saliendo a entrenar.

Salud y buenos rodajes a todos.

PD. Con tanto entreno y tanto trabajo, el blog está poco menos que hibernando en verano. Siento no estar atendiendo a todos los comentarios que dejáis por aquí. Es imperdonable y merecéis más dedicación, pero estas semanas, y va a ser así hasta que termine el mes de agosto, no llego a todas partes. Es eso o cerrar el chiringuito. Millones de gracias por vuestras aportaciones.

miércoles, 11 de junio de 2008

STILL ALIVE (vivito y coleando...)


Miro el blog y veo que la útima entrada tiene ya 10 días de antigüedad. Y fue un vídeo. Hace ya más de 2 semanas que no me siento a bloguear en condiciones. Ni escribo ni leo, por falta de tiempo ahora o de ganas luego. Hoy sí. Ahí va:

Después de superar el bajón propiciado por ese sustillo de la arritmia empecé a pensarme lo de la bici. Aún no me he inscrito en el Titán (miento, sí me he inscrito pero no he pagado, y supongo que hasta que no se suelta la plata no le ponen a uno en los listados de starters). El trámite lo tendré que hacer casi ya, porque las plazas son muy limitadas y mis amiguetes ya están con todos los papeles en regla.

Bueno, estaba mirándome lo de la bici. Salir, salía, con saludable frecuencia, pero no basta. Hay que convertirse en un ciclista medianito por lo menos, para poder plantearse terminar. Eso me lleva la semana pasada a meterle 5 días de entrenamiento serio, casi 320 kilómetros que me dejaron el culo resentido y las piernas para no salir a correr en un mes.

Esta semana ando peleándome con el tiempo. El verano no termina de llegar por estos lares, y los últimos coletazos de la primavera se parecen al más frío y lluvioso de los otoños. Y así apetece menos. Aún con todo he conseguido meterle al tema una salida ya, y si junto tres llegando al domingo me voy a dar con un canto en los dientes (y esto no es literal, claro).

El sábado, si todo sale bien, zapas y chip (novedad en Menorca) para la carrera de la Fortaleza de la Mola. Es la carrera más bonita que he corrido en la isla, una de esas que uno se hace cada año si las lesiones no disponen otra cosa. Serán casi 8 kilómetros por las entrañas de la fortaleza, sus almenas y torreones, subiendo a la atalaya de los cañones desde donde la vista sobre el Mediterráneo quita todas las penas y bajando por el sendero que muere en el patio principal donde está la línea de meta. Prometo fotos si la tecnología me respeta.

viernes, 16 de mayo de 2008

SLOWPEPE GOES TRI

Ya va siendo hora de dar un poco de luz a los nuevos proyectos. Si hasta he modificado sensiblemente la cabecera del blog (seguro que el cambio pasó desapercibido). No, no dejo de correr. Es que le voy a añadir al tema un calentamiento adecuado, que no es cuestión de correr en frío. Antes voy a nadar un poquito y a darme un garbeo sobre la flaca. Nada extraordinario, todo en plan Slowpepe, es decir, a disfrutar, aunque ahora el triple.

He coqueteado con el Triatlón (en mayúsculas porque aún me da mucho respeto) bastante en estos últimos meses. Nado aceptablemente, y hay mucho ambiente de cicloturismo (cómo me gusta la palabra, aunque luego todos sean unos máquinas) por Menorca. Lo de correr viene de serie. Me di cuenta de que la mezcla me daba una resultante de gran diversión y pensé que debía probarlo.

El problema es que no sé hacer las cosas en plan sencillo y conformarme con poco. Cierto día recibí un correo de Santi Palillo (de los Palillo de toda la vida). Para no cansar al personal, fundamentalmente me mandó un enlace: mirad, mirad: http://www.triatlontitan.es/. Tiró la piedra y escondió la mano, y como soy extremadamente fácil de embaucar, ese mismo día me lié la manta a la cabeza y me dije que había que dar con el momento para ello. Ese momento ha llegado.

Se trata de una carrera de distancia medio ironman. Para los poco versados traduzco: 2000 metros nadando, 90 kilómetros en bicicleta y un medio maratón. Hombre, visto así no parece tan lejos del alcance. Pero es que hay una dificultad añadida: los puertos de montaña. Se corre por la sierra de Cádiz, marco incomparable. La natación es en el embalse de Zahara (de la sierra, no de los atunes). Saliendo del agua, en bici todo "parriba": dos puertos de primera categoría de vuelta a España (o sea, "to mu empinao") y uno de ellos se sube dos veces (por la otra cara). Luego el medio maratón es con cuestas también, terminando sus últimos kilómetros con un desnivel medio del 7%. Total, de lo más duro que hay por ahí. Eso sí, el 4 de octubre. Hay tiempo. Salud.

Anexo: Tropiezo por internet con un tipo que asegura la existencia de rampas de hasta un 20% de desnivel en el medio maratón del Titán. ¡¡¡Madredelamorhermoso!!!