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sábado, 20 de noviembre de 2010

SON XORIGUER - CALA EN TURQUETA (y vuelta)

Imagen la de arriba de Cala en Turqueta. En ese punto di media vuelta (tras apretarme un plátano que supo a gloria bendita).


Debo culpar al amiguete Arganzboy de buena parte de mi cambio de planes para la tirada larga de hoy. He recorrido muchos tramos del Camí de Cavalls, pero ese era uno de los pendientes. Su apunte en este blog y la lectura del relato de su rodaje veraniego por ese camino me llenó lo suficiente de curiosidad como para cambiar los 18 kilómetros de asfalto que me tocaban por los algo más de 19 entre pitos y flautas que hice esta mañana.

Tras desayunar bien (un pequeño bocadillo de queso, leche con cereales y zumo de naranja) me desplacé hasta la playa de Son Xoriguer, de donde nace el tramo del camino que debía recorrer. El objetivo era llegar hasta Cala en Turqueta y volver al punto de salida, donde dejé el coche. Además pienso que el Camí de Cavalls hay que hacerlo así, con recorridos de ida y vuelta, porque la isla se ve diferente según el sentido de la marcha, y lo que queda a la espalda cuando vamos corriendo es un espectáculo tan digno de ver como lo que va abriéndose ante nuestros ojos.

Se trata de un tramo fácil por su escaso desnivel, cosa que no ocurre en la costa norte de la isla, mucho más rompepiernas, con ascensiones de hasta 1 kilómetro. La dificultad está en lo agreste del piso, más pedregoso que otra cosa, con largos tramos de roca de canto vivo y parte de su trazado que invita más a caminar que a correr. Por ello no puedo decir que corriese todo el tiempo. Hablar del 85 % del tiempo corriendo se ajustaría más a la realidad (90% en un arranque de generosidad) porque hay sitios en los que no se puede correr (quizás alguien con más nivel técnico hubiese podido, yo no). Aún así, más de una vez se me fue el tobillo sin llegar a torcerse del todo y más de dos veces anduve a un pelo de dar con mis huesos en el duro suelo por tropezones (tampoco llegó la sangre al río). Mis tramos favoritos del Camí de Cavalls son más de tierra que de piedra, pero todo hay que conocerlo.

El panorama palió con mucho la dificultad del terreno. Con una mañana un poquito ventosa (no sería Menorca si no hubiese viento) pero muy soleada, cada playa que atravesaba competía en belleza con la anterior. Incluso pude disfrutar de un privilegiado balcón al Mediterráneo en los acantilados a los que se sube en la parte final del recorrido, justo antes de descender a Cala en Turqueta.

También yo siento molestias en los tobillos, seguramente más producto de la fatiga por falta de costumbre que otra cosa.

Salud, paisaje y kilómetros!


lunes, 8 de febrero de 2010

CORRIENDO CON CARLOTA

Cuando apostamos por la paternidad fuimos convenientemente advertidos de los cambios que la niña iba a ocasionar en nuestro estilo de vida. Personalmente sabía que Carlota iba a exigir mucho tiempo de calidad que, como no nací millonario, debía salir del que dedicaba habitualmente al ocio, en buena parte lo llenado por el entrenamiento.

Inmediatamente pensé en el carrito. Mi santa no tragó con "el mónstruo de las tres ruedas" por aquello de tener (ella) un coche pequeño y nuestra casa demasiadas puertas. Habiendo comprado para Carlota el clásico carrito compacto y práctico con el que no se puede salir a correr, fijé mi objetivo en uno de esos "babyjogger" tan molones, ruedas grandes y finas, y precio por las nubes. Como mi cumpleaños estaba lejos, los reyes no se iban a mostrar demasiado generosos y la paga extra estaba más que gastada el proyecto durmió el sueño de los justos y salir a correr con Carlota tuvo que esperar... hasta hace unos tres meses.

Un conocido iba a jubilar un carrito de tres ruedas en buen estado. Hablándolo se ofreció a prestármelo, pero ya se sabe lo que pasa con estas cosas: las usas, las usas y las usas y para cuando debes devolverlas te mueres de vergüenza por el estado en el que se encuentran. Le pedí que le pusiera precio, llegamos a un acuerdo justo y me llevé el carrito a casa. Tras un leve mantenimiento apretando un par de tornillos, repasando las ruedas y dando una manita de lubricante a las partes móviles el nuevo bólido de Carlota enseguida funcionó de maravilla.

No diré que lo hayamos usado mucho, la verdad. El invierno está siendo duro por estos lares, con frío, viento y humedad, y una cosa es que Carlota y yo queramos salir a correr juntos y otra muy distinta es que arriesgue la salud de mi hija de modo innecesario. Eso sí, cuando hemos salido la experiencia ha valido la pena. Le monté un saquito de esos de invierno, y Carlota se acurruca dentro de él y se pasa todo el rodaje riendo.

Hay un par de cosas interesantes que apuntar con respecto a esto de correr con el carrito del bebé:

Lo primero es esperar a que el bebé tenga fuerza suficiente en el cuello como para no lastimarse con los baches. Normalmente eso sucede sobre los 7 meses, aunque puede ser un poquito antes (sobretodo si se hace sólo asfalto) o un poquito después en función de cada bebé. Después recomiendan acostumbrar poco a poco al pasajero. Yo no tuve ese problema porque a mi hija todo lo que sea salir de casa le encanta y ya pasamos el verano yendo en bici de aquí para allí con una sillita frontal de la que tengo que hablar algún día (una auténtica maravilla).

Otra cuestión importante es el ritmo: como es lógico hay que bajar un poquito el pistón porque se trata de reservar fuerzas para empujar el carrito (sobretodo se nota la más mínima cuesta), para ir comentando la jugada con el bebé (con mi hija contamos gaviotas, saludamos a las vacas, ...) y andar un poco pendiente de si se quita los guantes y los tira por la borda, si se duerme y se descoloca, etc.

En cuanto a la técnica, encuentro difícil correr con las dos manos en el carrito, porque mis hombros están acostumbrados a bascular para contrarrestar la rotación de mi cadera (como en cualquier otro ser humano, ni más ni menos). Es más sencillo empujar el carrito con una mano y mover en libre braceo la otra extremidad superior. Conduzco mejor con la derecha, pero estoy aprendiendo a hacerlo también con la izquierda, por aquello de entrenar compensado. Hay que saber que la rueda delantera de un carrito que sirva para correr no es direccional (es fija) y hay que estar un poco atento también a si hay que levantar el carrito tanto para superar obstáculos como para girar cuando la curva es curva de verdad. Aún así, con una mano el carrito s se dirige bien sin levantar la rueda delantera si los giros son suficientemente suaves.

Lo dicho, toda una experiencia tanto para el papi (o la mami) como para el bebé. Absolutamente recomendable hablando desde mi experiencia (limitada pero intensa). Carlota se pone a aplaudir cuando ve que empiezo a vestirme de romano y saco su anorak y su gorro orejero preferido.

Salud y buenos rodajes, solos o tan bien acompañados como podáis.

viernes, 20 de marzo de 2009

SLOWPEPE RELOADED


La foto corresponde a Roth, en uno de los triatlones distancia Ironman más populares del viejo continente. De ilusión también se vive...

La verdad es que llevo un tiempecito sin aparecer por aquí. Lo de la paternidad ha convertido mi tiempo en su tiempo en una suerte de ley de vida que trato de cumplir con la mejor de mis sonrisas. Lo llevo con primeriza alegría, porque cada día Carlota hace una gracia nueva. Las mañanas en que se despierta conmigo y riendo convierten mi jornada laboral en algo feliz, y no hay momento en que no piense en lo afortunados que somos por ello. Ahora debo encontrar un hueco para mí, eso es todo.

Las dificultades que estoy teniendo a la hora de gestionar el tiempo me llevaron hace unos días a valorar seriamente, en un orden de prioridades, el cerrar este chiringuito. Luego pensé en tomarme unas vacaciones, y finalmente decidí atenderlo sólo en la medida de mis posibilidades, sin obsesiones de ningún tipo.

Estoy bien, gracias. Me recuperé a plena satisfacción de la lesión en el gemelo, y tras olvidar las molestias propias de la locura del maratón volví a la carga más en ratitos que en ratos, quitándole tiempo al trabajo (corriendo a la hora del desayuno, cuando todos desaparecen camino del bar, por ejemplo). Durará lo que dure, si no me echan, claro.

Empecé la semana pasada en serio con la bici y la piscina, pero como soy campeón de la inconstancia, esta semana ya sólo he corrido, esperando pedalear un par de horitas mañana si nos hacen un hueco a la flaca y a mí. No me importa mucho eso de dar más importancia a correr que a otra cosa en estos momentos, porque en el horizonte está el Medio Maratón de Pollensa, al que vamos con los del Club porque es el Campenonato de Baleares de Medio Maratón. Al tener tal carácter oficial la cita, el Govern Balear nos paga el viaje (la insularidad tiene esto de los aviones) y el club corre con buena parte de los gastos de la estancia. Total, que lo tenemos a huevo, poniendo las zapas y las ganas (incluso la ropa es del club) el 19 de abril toca medio maratón. Después ya pensaremos en otras locuras. ¿El Titán? Es una idea...

Salud y buenos rodajes a todos

martes, 21 de octubre de 2008

CURSA DE FONS DE SANT LLUÍS

Los pasajeros del seat panda, en el último de los avituallamientos, rehidratándose. Foto gentileza de Julio, Margarita y Fonso.

Cerramos el verano con las zapas en los pies. El Club de Atletismo Crismar Sant Lluís organiza su tradicional carrera de fondo. Son 11 kilómetros que discurren en su práctica totalidad por caminos rurales. Incluso hay que sortear un barranco, lanzándose uno piedras abajo y casi escalando la parte final del mismo. En definitiva, un recorrido precioso y con su puntito de dureza.

Salimos cuesta abajo, con las fuerzas intactas y el ánimo por las nubes. Todos salen igual que yo, razón por la cual los rápidos yendo rápido enseguida se destacan de los lentos que van rápido. La carrera se corta en menos que canta un gallo, y formamos un bus de cola de 5 unidades que pronto termina convertido en poco menos que un seat panda con tres pasajeros: Julio, Margarita y el que esto suscribe, lo que representa mi oportunidad para disfrutar de su compañía, habida cuenta de que no pude asistir a su triunfal entrada en meta en el medio maratón.

Los primeros kilómetros son suaves, y me da que el seat panda circula un poquito acelerado. En las primeras cuestas constatamos que es así: Margarita sugiere que saltemos en marcha del coche y nos vayamos con viento fresco porque ella pretende terminar sin perder el resuello en el intento. Julio ni se lo piensa, porque le dijo en su día al cura que para lo bueno y para lo malo hasta que la muerte les separase. Yo lo valoro, pero decido seguir con ellos hasta el final ante la perspectiva de terminar un poquito antes y correr sólo el resto de carrera. Me tomo el tema con un poquito de calma y procuro disfrutar más del paisaje y de la compañía.

Con esfuerzo superamos las primeras rampas, el barranco, el avituallamiento y las últimas cuestas que llegan hasta el kilómetro 9. De ahí al final, 2 kilómetros suaves para aparecer de vuelta en Sant Lluís, cruzar con alegría la meta y disfrutar de la cervecita que nos espera.

Total, una jornada magnífica, con un clima suave aunque algo húmedo, una carrera ni corta ni larga, un circuito hermosísimo y la mejor de las compañías. ¿La marca? ¿De verdad importa? Bueno, hora y pico, y más hubiéramos disfrutado si hubiésemos tardado más.

Salud y buenos rodajes a todos.

miércoles, 11 de junio de 2008

STILL ALIVE (vivito y coleando...)


Miro el blog y veo que la útima entrada tiene ya 10 días de antigüedad. Y fue un vídeo. Hace ya más de 2 semanas que no me siento a bloguear en condiciones. Ni escribo ni leo, por falta de tiempo ahora o de ganas luego. Hoy sí. Ahí va:

Después de superar el bajón propiciado por ese sustillo de la arritmia empecé a pensarme lo de la bici. Aún no me he inscrito en el Titán (miento, sí me he inscrito pero no he pagado, y supongo que hasta que no se suelta la plata no le ponen a uno en los listados de starters). El trámite lo tendré que hacer casi ya, porque las plazas son muy limitadas y mis amiguetes ya están con todos los papeles en regla.

Bueno, estaba mirándome lo de la bici. Salir, salía, con saludable frecuencia, pero no basta. Hay que convertirse en un ciclista medianito por lo menos, para poder plantearse terminar. Eso me lleva la semana pasada a meterle 5 días de entrenamiento serio, casi 320 kilómetros que me dejaron el culo resentido y las piernas para no salir a correr en un mes.

Esta semana ando peleándome con el tiempo. El verano no termina de llegar por estos lares, y los últimos coletazos de la primavera se parecen al más frío y lluvioso de los otoños. Y así apetece menos. Aún con todo he conseguido meterle al tema una salida ya, y si junto tres llegando al domingo me voy a dar con un canto en los dientes (y esto no es literal, claro).

El sábado, si todo sale bien, zapas y chip (novedad en Menorca) para la carrera de la Fortaleza de la Mola. Es la carrera más bonita que he corrido en la isla, una de esas que uno se hace cada año si las lesiones no disponen otra cosa. Serán casi 8 kilómetros por las entrañas de la fortaleza, sus almenas y torreones, subiendo a la atalaya de los cañones desde donde la vista sobre el Mediterráneo quita todas las penas y bajando por el sendero que muere en el patio principal donde está la línea de meta. Prometo fotos si la tecnología me respeta.

martes, 8 de enero de 2008

REAPARICIÓN


Tras varias semanas en precario, ayer recuperé la conexión a internet. Supongo que las fiestas ralentizaron las tareas en telefónica, y el técnico no pudo aparecer antes. Es lo que pasa.

No han sido unas grandes navidades porque no hemos salido de la isla y encima ha tocado currar de lo lindo, en el trabajo y en casa, cargando muebles y cajas todos los días (es lo que tiene cuando quieres ahorrarte lo de la empresa de mudanzas). Ahora sólo queda esperar a que el arquitecto y el constructor se pongan de acuerdo y empiecen con todo el tinglado.

En medio de todo esto, unos pocos entrenamientos de relleno, la decepcionante San Silvestre y esa batalla librada contra los pantagruélicos ágapes navideños a los que todos nos enfrentamos año tras año. Al menos he conseguido controlar el dulce, y la pérdida de peso ha podido quedar en una "no ganancia" con la que me doy por más que satisfecho.

Ahora me queda encontrar un rato para pasarme por todos los chiringuitos de mis amiguetes y ponerme un poco al día, que ando desconectado de casi todo. Después tengo que reorganizar mis entrenamientos y terminar de sentar las bases del calendario de carreras de 2008, donde lo único seguro es que (si los dioses son propicios) correré en Denia a finales de marzo y el Titán en octubre. Al menos un maratón (posiblemente Madrid) y los 101 deberían entrar en esa lista de retos, siempre a por el finisher, siempre despacito y disfrutando del camino.

miércoles, 31 de octubre de 2007

PUENTE ANTICIPADO

Ya sé que se acerca un puente. En este país eso es algo que sabíamos ya en el cole y no se nos olvida ahora que somos parte de los medios de producción.

Yo me quedo en casita porque el puente ya lo tengo hecho. Hemos juntado el fin de semana pasado y un par de días que se me adeudaban convenientemente, y dimos el salto a la península, en visita familiar.

Cuatro días sometido al régimen de visitas de los amigos y a los guisos de esa madre-no-hay-más-que-una que tuvo a bien parirme hace ya unos cuantos años.

Esos cuatro días han dado para bastante. Por lo que aquí nos ocupa, el domingo di con un huequecito para subirme a ese paraíso que es la Carretera de les aigües para un rodaje sin demasiadas pretensiones. Al final, el buen ambiente deportivo, el día soleado y mis relativamente frescas piernas convirtieron esas pocas pretensiones en 14 kilómetros empezados a disfrutar y terminados apretando los dientes en plan programa del Gavela. Buenos estiramientos y sin novedad en el frente (ni en el aquiles).

El lunes descanso a las patas porque sigo con ese régimen de correr-tocarmelasbolas-correr que tan buenos resultados me está dando con las lesiones. El martes rodaje suave, esta vez de verdad, cuarentaypocos minutos y ni me planteo cuántos kilómetros.

Hoy volví a correr un poco más alegre, sin notar lo de ayer, nadé un ratito (ni me atrevo a decir cuánto) y empecé a preparame para ese tocarmelasbolas de mañana, que si el tiempo lo permite, va a convertirse en una salidita en bici de no más de 40 kilómetros, cosa que para empezar mi relación con la flaca se me antoja más que suficiente.

No hay nada como pensar que las animaladas del 2007 están ya todas hechas. Salud.

jueves, 30 de agosto de 2007

PASITO A PASITO



Me pasa una cosa que nunca antes me había ocurrido: vivo con salud mi tendinitis. Resulta extremadamente curioso, y puede que incluso algo digno de estudio por parte de algún traumatólogo aburrido. Debo decir que sigo lesionado pero sólo un poquito. Estoy jodido en determinadas circunstancias, pero en otras no, y me explicaré.


Todo obedece al sinvivir producto de un mes y medio de retiro forzoso. En cuanto las señales dejaron de ser malas empecé a experimentar. Dado que caminando no dolía decidí caminar más rápido y más lejos, a ver qué tal. Cogí (agarré para mis amiguetes del cono sur) los bastones y me fui al monte (si es que es monte lo que tenemos aquí). Cojonudo, no dolía. Un pasito más: trocitos de trote ligero sin dejar aún los bastones. Sin dolor, iba bien. Otro paso: a tomar viento los bastones. Empiezo a combinar el trote con caminar. Perfecto, vuelvo a ser feliz. A ello le sigue más trote y menos paseo, caminando sólo en las cuestas arriba (donde peores sensaciones tenía por el tendón). Tampoco eso va mal.


Por tanto empiezo a correr, evitando el asfalto y haciéndolo día sí, día no. Hasta una hora y muy lento va perfecto. Decido ir más allá y me llega la primera señal negativa. A las dos horas de terminar un entrenamiento algo más rápido (durante 1 hora 15) el tendón se queja. Me temo una recaída y doy un par de pasitos atrás: más despacito y menos tiempo. Ralentizo así la progresión salida tras salida y las sensaciones mejoran.


Ayer corrí 10 kilómetros, a un ritmo aceptable, y el tendón ni se enteró. De todos modos, aceptable debe leerse como modesto, porque fue ligeramente por debajo de 7 minutos el kilómetro, para que los aficionados a las matemáticas y a los maratones se hagan una idea de cómo está el patio. Puedo ir un poquito más allá, pero no creo que mucho por ahora. Por eso si sigo sin dolor correré en Ciutadella (21097) y, si lo disfruto, en Palma (42195). Sólo debo acostumbrarme a escuchar a mi cuerpo en lugar de al reloj, y marcarme el objetivo de pasar bajo el arco de meta antes de que lo retiren. Más adelante ya hablaremos, pero hoy la cosa está así. Mucha salud a todos.

viernes, 17 de agosto de 2007

DESPACITO (¿CÓMO NO?)

Después de sumarme al parón veraniego generalizado que padece este país año tras año en lo que a las actividades creativas se refiere, puedo anunciar a los cuatro vientos, no que he vuelto pero sí que estoy volviendo, que no es poco.

Esta semana la he invertido en cambiar el airtal por las zapas, sin perder mucho de vista al hielo por si las moscas. Ese re-empezar decidí tomarlo con mucha calma, auto-imponiéndome una serie de reglas básicas, estrictas e ineludibles (hasta nueva orden, claro): fundamentalmente se refieren a combinar al principio el trote con la marcha, a olvidar el asfalto, a evitar los desniveles y a no correr dos días seguidos. Todo esto va a seguir así, ya vengan maratones o lo que tenga que venir, hasta que mi aquiles izquierdo le diga al derecho que ambos pueden empezar de nuevo una vida en común sin quejas ni reproches.

La bici y la piscina (en cuanto la abran en septiembre) tendrán que ser fieles compañeras de las zapas, porque he llegado a la conclusión de que los elefantes tenemos que entrenar un poco más y castigar nuestras articulaciones un poco menos. Además, de este modo el disfrute se triplica, que al final es lo que cuenta.

No puedo cerrar esta entrada sin agradecer todos esos comentarios vertidos a propósito de entradas anteriores. Resulta especialmente agradable contar con el apoyo y los ánimos de tantos compañeros de batallas, reales o virtuales. Trataré de llevar todo esto un poco más al día y prometo cultivar todos y cada uno de los contactos con tanta buena gente que se pasa por aquí.

Y ahora os dejo que las zapas me llaman a gritos ("¡Voooooooy!"). Salud a todos.

martes, 5 de junio de 2007

DURA VIDA DEL CORREDOR

En la travesía de montaña a Monte Toro (32 km) con mi amigo Tin

Nadie dijo que todo esto iba a ser fácil. Para esta semanita el coach me había preparado una serie de test para evaluar lo evaluable, y tener así un registro de mi actual momento correril al que poder referirse en un instante futuro y obtener datos fiables sobre mi supuesta progresión.

10 vueltas al perímetro exterior de la pista municipal de atletismo (475 metros) a tope. Eso se supone que debía hacer ayer. Después de calentar concienzudamente me lancé al reto. Duré menos que un caramelo en la puerta de un colegio. A la 5ª vuelta tuve que dejarlo, con mareos, náuseas y visión nublada. Salí demasiado fuerte, hacía mucho calor, quería hacerlo muy bien y soy un novato del carajo en esto. Por todas estas razones tuve que dejar el test para mejor momento. Me supo mal fundamentalmente por el coach, al que no quiero fallar en esto. Él me entendió y restó importancia al tema, diciendo que hay que aceptar que tenemos días en que no andamos, que las piernas dicen nones, y lo mejor es recoger el chirniguito y dejarlo para mejor ocasión.

Esa mejor ocasión se dio por la tarde, en que me volví a calzar las zapas y completé 9 km a un ritmito aceptable y, sobretodo, con buenas sensaciones. Ahora se trata de encontrar el momento para repetir ese test de casi 5000, y hacer el de 1000 y el de 400, además de rodar unos kilometrillos fáciles para cerrar la semana de cara a la carrerita de la Mola del próximo sábado.

Mientras corría ayer esos 9 km pude departir con otros corredores que encontré en la pista. Me enteré de cómo es el circuito de la Mola: un recorrido por las entrañas de la fortaleza a través de pasadizos, patios y calabozos para salir en cuesta arriba hasta la zona de cañones y volver a bajar por el mismo lugar. En total 2 vueltas, es decir, que seré doblado por la cabeza de carrera una vez. Así podré ver quien va primero, que también tiene su interés.

Anexo a la entrada:
Hoy completé el test de 5000. Bueno, metro arriba, metro abajo son 4750. La marca está de momento en poquito más de 25 minutos, lo que al cambio da un ritmo por kilómetro aproximado de 5'19". Estoy muy contento porque por fin salió, con calor y viento fuerte en contra en una de las dos rectas largas (es lo que tiene esta maravilla de isla en la que vivimos).

Mañana saldré con mi cuñado, que está también empezando en esto por controlar el peso. Va a ser un rodaje suave Run Easy, y con tanta calidad con el coach como lo que entreno últimamente, me apetece perderme una horita por esos caminos rurales en los que yo soy yo en mi máximo esplendor.


sábado, 2 de junio de 2007

CAMINANTE NO HAY CAMINO...

Fortaleza de La Mola, Puerto de Maó


...Se hace camino al andar. Por ahí, y siguiendo la inspiración del más que famoso poema de Antonio Machado, es por donde anda mi momento correril. Hemos empezado a caminar. Tenemos 4 meses por delante para recoger frutos, pero el momento actual es de arado de campo y siembra. Hemos vuelto a empezar: estoy aprendiendo a correr, y no sabía que esto era tan jodidamente complejo. Técnica de tobillos, trabajo con rodillas altas, cadera baja, flexión, extensión, mejora en los apoyos,... ¡uf! Sin embargo, voy a cumplir con mi parte del compromiso y seré el más aplicado de los alumnos. Si algo no sale bien, la culpa al coach.


Y lo primero que voy a hacer, siguiendo su consejo, es participar en la Carrera de la Fortaleza de la Mola, 7.5 km por los pasadizos, almenas y torreones de esta maravilla de fines del 1800.



La Fortaleza de la Mola está estratégicamente situada en una península que cierra la entrada del puerto de Maó por su orilla norte. Denominada también de Isabel II, en honor a la reina que la mandó construir a mediados del siglo XIX durante la dominación española de la isla, tuvo como función principal la de proteger la entrada del puerto de posibles invasiones enemigas.
Bajo los acantilados de esta impresionante fortaleza han tenido lugar numerosos episodios de batallas, en las que los poderosos navíos se enfrentaban a los ejércitos enemigos.
La estructura de la fortaleza fue trazada con una línea poligonal para tener bien controlado tanto el frente terrestre como el marítimo. El sistema de fortificación se basaba en las enseñanzas del ingeniero Montalambert, que concentraba los fuegos en los ángulos entrantes con sus reductos, en el interior del ancho foso, y sus órdenes de fuego desde las casamatas. Terminada la fortificación, se inició el artillado con la inclusión de los primeros cañones que fueron ampliados con el tiempo.
En la visita a esta portentosa fortificación militar del pasado podremos observar los fosos con reductos defensivos y el hornabeque con cañones protegidos por casamatas que vigilaban la entrada al puerto.






Eso será el próximo sábado, dentro de una semanita. Será la primera vez que voy a una carrera aquí en la isla sin plantearme nada que no empiece en mí y termine en mí. Es decir, si soy el último (como casi siempre que corro por aquí), aquí paz y después gloria, y a quien Dios se la dé, que San Pedro se la bendiga. Se acabó el preocuparse por ese estigma de perdedor que siempre me acompaña por aquí. La cabeza bien alta y una sonrisa de oreja a oreja al cruzar el arco de meta. Además voy a correr sin reloj, con dos cojones.

miércoles, 30 de mayo de 2007

COACH


Las modulaciones cortas y largas, la técnica de carrera, los calentamientos en progresión, los rodajes a ritmos controlados y muchas otras cosas que aún no he podido digerir. Todo eso ha entrado en mi vida. He contratado a un entrenador.

La verdad es que ha sido un fichaje sencillo, porque el coste va a ser mínimo: un par de cervecitas de vez en cuando y mi amistad (que no es poco, claro). Se trata de mi amigo Juan Manuel, entrenador nacional de triatlón y atletismo, y reputado ironman finisher. Se ha decidido a llevar mi causa perdida, diseñándome un plan para conseguir esas mejoras anheladas. Supongo que someterme al control de alguien que no soy yo mismo va a ayudar, aunque sólo fuera por eso. Luego hay que añadir todos esos conocimentos de los que yo carezco. De todos modos, la contratación está condicionada a mi disciplina como corredor: dice el coach que para hacer lo que me dé la gana no le voy a necesitar, y ahí está mi parte en el trato.

La verdad es que llevaba ya unos días entrenando con él, los martes y los jueves, en sesiones de calidad. Ayer tocaban modulaciones cortas, que son como las series pero más parecidas a la realidad del corredor de fondo. Se trata de recorrer el perímetro exterior de la pista de atletismo, 475 metros de hierba y tierra maravillosos para las articulaciones, dando una vuelta rápida y una de recuperación. Sin contar el calentamiento y la fase de vuelta a la calma, fueron 14 vueltas, con el objetivo de correr cada vuelta rápida por debajo de 2'30" (a ritmo de 5'16"/km) y cada vuelta de recuperación por debajo de 3'30" (un poco por encima de 7'/km). Ese era el planteamiento inicial. Luego nos dimos un poco más de caña, bajando los tiempos de vuelta rápida sobre 2'15"-2'20" (4'45"-4'55"/km) y recuperando un pelín menos. La última vuelta rápida, esa en la que se echa el resto, salió en 1'59" (4'12"/km!!!), recuperando siempre al trote. Quien me conozca sabe que eso es una sesión de calidad para mí. Como dice el coach, lo importante es que la disfruté. Espero que con el paso del tiempo mi cuerpo consiga esas adaptaciones que la teoría del entrenamiento le supone, porque si no, me van a matar corriendo tan rápido.

Salud y buenos rodajes a todos.

domingo, 27 de mayo de 2007

MEJORAR

Foto cortesía de www.cicli.blogspot.com
Superado ya el resultado del medio maratón de Almansa, donde lo pasé tan bien y corrí tan poco, llega el parón de competiciones, que pienso aprovechar para tratar de mejorar. En la isla se organiza una liga de carreras de verano, aprovechando los fines de semana en que hay fiesta mayor en cada pueblo, que son desde fines de junio y hasta principios de septiembre, prácticamente todos. Se trata de carreras cortas, de entre 4 y 7 kilómetros, pero ahora mismo no creo que se me vaya a ver mucho el pelo (que dicho sea de paso no es fácil de ver) por ahí. Prefiero evitarme algunos disgustos relacionados con el hecho de ser siempre el último en cruzar la línea de meta, más que nada porque no me gustan determinados estigmas, y aquí somos cuatro gatos y todos corren que se las pelan.


Mejorar es ahora la prioridad. Los objetivos son a medio plazo porque no sé estar sin algo en el horizonte. El 7 de octubre correremos el medio maratón Illa de Menorca, y el 21 del mismo mes el Tui Maratón de Palma de Mallorca. Los objetivos son bien distintos: bajar de dos horas en medio maratón, para lo que 1:59:59 ya estaría bien, y terminar sobre las 4:30 el maratón (más o menos), sin pasarlo demasiado mal, si no es mucho pedir. El objetivo para los 42195 no es tanto de crono (mi mejor marca es 5:02, y no será difícil de batir) como de sensaciones: quiero terminar la carrera pensando que corrí un maratón, y no creyendo que me escapé del infierno por los pelos.



Y para mejorar he empezado a introducir algunos cambios en dos líneas maestras: alimentación y entrenamientos. Por lo que respecta a las cosas del comer, no voy a volverme vegetarado como alguno de los habituales del lugar, pero casi. De hecho retomaré el reto de abril a partir del próximo viernes, y trataré de rendir cuentas en el blog con semanal periodicidad. De aquí a finales de julio hay que haber liquidado 10 kilitos, y algunos más antes de las carreras de octubre, ya veremos cuántos.

Por lo que respecta a los entrenamientos, el trabajo semanal de calidad que ya estoy haciendo lo voy a acompañar de un aumento del kilometraje por sesión, sin correr más veces por semana: estoy ahora con el plan de 4 días y en unas semanas pasaré a correr 5, pero no más.

Con estos objetivos el verano se presenta de lo más interesante. ¿Podré con ello? Espero que sí. Por lo menos voy a intentarlo, pero sin perder nunca de vista que lo importante no es el fin, sino el poder siempre disfrutar del camino. Salud y buenos rodajes a todos.

sábado, 12 de mayo de 2007

ALMANSA EN EL HORIZONTE

Inicio del rodaje de Pepe. Obsérvese el ritmo infernal. Que tiemblen los keniatas...

Llevaba mes y medio largo sin aparecer en público. Como mi santa, bajándose del coche y a traición ha sacado esta foto de cuando empezaba el rodaje largo de hoy, he pensado que de perdidos al río, y que si Dean Karnazes (ver foto entrada anterior) tiene buena pinta Slowpepe tiene... bueno, al menos pinta. Y es que la propuesta de control estricto durante el mes de abril saltó por los aires la última semana y la primera de mayo, gracias a un horario laboral desenfrenado y a muchas otras cosas que me ocuparon y ya conté en su día. Todo quedó en algo más de dos kilos y medio perdidos,... y buena parte de ellos recuperados. La verdad es que volví a la senda de la bondad, y ahora puedo contar algo más de 4 kilillos que quedaron en el camino. Para lo que son mis necesidades la cifra es aún poco significativa, pero me lo tomo como un comienzo.
A todo ello seguro que ha ayudado el medio maratón de Almansa en el horizonte. Para eso lo pusimos ahí, para tener objetivos siempre a medio plazo que echasen una manita a la motivación. Y en esas ha venido el rodaje de hoy, el último largo antes de la carrera del sábado que viene. Además ha sido casi el primer día en que me he probado de cara al ritmo de competición. Bueno, por espacio de 17 kilómetros buscaba el ritmo de la dignidad más que otra cosa, y las sensaciones no han sido más que de aprobao raspao: a 6' el kilómetro andé bien los primeros 5km, y cuando el perfil del recorrido fue favorable. Cuesta arriba no hubo tu tía, y cada vez que intenté mantener el ritmo me disparé de pulsaciones y tuve que caminar. Al final entendí que no estaba el olmo como para dar peras, y levanté el pie del acelerador.
Sigo sin entender por qué dos días antes me como otro rodaje largo de esos de R1 (6'30"-6'40" para mí) y consigo hacer casi los 2 últimos kilómetros entre 5'30" y 5'40", y no soy capaz de correr seguidito a 6'. Hoy hacía bastante calor, unos 25 o 26 grados a esa hora, y con humedad, pero ayer descansé. Seguramente la respuesta es más sencilla que todo esto: no doy más, eso es lo que valgo y debo decir que lo acepto. Si sigo bajando de peso creo que mejoraré. Eso sí lo tengo claro, mi margen de mejora es grande, nos pasa a casi todos los paquetes.
Hoy corrí pensando en mis amiguetes, sobretodo en los que tenían cita importante este fin de semana. Sylvie se ha zampado un maratón y medio con unos desniveles de vértigo. Ha terminado nadando en lágrimas pero muy feliz. Me alegro mucho por ella. Plum y Jaime estarán en estos momentos con el frontal encendido pateándose de noche la serranía de Ronda camino de esos 101km. Espero que les salga bien a los dos porque ambos se lo merecen y mucho. Y Ana Gallardo debuta mañana en medio maratón en Rosario. Lo va a hacer tan bien que ni ella se lo espera. Ha trabajado mucho para ello y me voy a alegrar tanto como cuando debuté yo. En fin, que estos días mis amiguetes son un poco mis héroes, espejos en los que mirarse. Cada uno tiene su historia, y todas esas historias deben tener un final feliz.

jueves, 3 de mayo de 2007

ANARQUÍA TOTAL

Los casi diez días de gran locura laboral que acabo de cerrar me han alterado seriamente la estabilidad correril. La anarquía se ha apoderado de mis entrenamientos. He salido cuando he podido, y durante el tiempo que me ha apetecido. Abandonado a las órdenes recibidas de lo más profundo de los avernos mis kilometrajes diarios han sido de lo más variado. O sea, que no han servido de demasiado al fin para el que estaban propuestos: representar dignamente el papel de lento venido a más en el medio maratón de Almansa. Ahora sólo me queda una: meter hasta el día "D" (o hasta poco antes para ser más exactos) unos kilometrillos que adecenten el plan y me aseguren terminar por delante de la ambulancia (si es por detrás puede que valga también, pero dentro nunca). Y todo ello sin llegar pasado de rosca a la línea de salida. Debo hacerlo, aunque sólo sea para trincar la bolsa del corredor que ofrecen estos incautos manchegos: Camiseta de la carrera (técnica, por supuesto), calcetines técnicos, mochila, cinturón de entrenamiento, chancletas de la carrera, par de zapatos o zapatillas a los 150 primeros y a todas las mujeres participantes (tengo a mi alcance antes lo segundo que lo primero) , ... y una botella de vino para los 100 últimos (ese premio es mío fijo).

Hoy hice EASY RUNNING por partida doble. Por la mañana quedé con Cicli (que ya está de vuelta de su viajecito en bici y su descanso en Asturias) para rodar una horita por el perímetro exterior (hierba) de la pista de atletismo. Al final todo quedó en poco más de media hora a buen ritmo y el resto de cháchara, que tenía muchas cosas que contarme.
Por la tarde tocaba tarea iniciática. Mi amigo Esteban decidió hace unos días empezar a correr. Con un sobrepeso evidente y una salud frágil los consejos de su médico iban por ese camino. Yo le ofrecí mi ayuda de novato con más voluntad que otra cosa, y hoy me lo llevé a rodar. 10 minutos era su récord. Hoy corrió 53, demostrándose mi teoría de que hay un ritmo para cada trote. A 8'30" el kilómetro y bajo una fantástica lluvia primaveral hemos corrido por uno de esos caminos del interior que me tienen robado el corazón (no lo iba a llevar al martilleante asfalto, claro). Ha tenido que caminar un poquito, pero terminó tan feliz él de su logro como yo de que lo consiguiera. Ya quiere comprarse unas zapas en condiciones. Si es que esto es la releche en vinagreta.

sábado, 14 de abril de 2007

HEAVY RAIN


Llueve. Llevamos prácticamente una semana de lluvia pertinaz. Diez días si no contamos un insignificante paréntesis anticiclónico ocho días atrás. La previsión anuncia una mejoría hacia el martes por aquí, por lo que si hay que hacer algo al aire libre a corto plazo parece que ese algo va a ser relativamente húmedo. Casi mejor.

Terminó ese período de asueto-convalecencia y este fin de semana marca mi vuelta a los entrenamientos como el lunes marca mi vuelta al tajo. De hecho esta misma tarde me calzo las zapas sin mirar al cielo, y pienso rodar suave pero larguito a ver cómo responde mi menos maltrecha región lumbar. La media de Almansa, a la que aún no he podido inscribirme, aparece amenazante por ese horizonte no tan lejano, y el hecho de que vaya a encontrarme con varios amiguetes y éstos amenacen con un autobús a reacción me ilusiona y acojona a partes iguales. El remedio a todo esto se llama entrenamiento y eso es lo que voy a retomar hoy mismo al margen de lo que San Pedro tenga previsto. Como siempre, seguro que después de una docena de kilómetros las cosas se ven de otra manera, al menos así me ocurre a mí.

miércoles, 4 de abril de 2007

DOBLETE DE AGUA


En la línea de tomármelo con calma y pasarlo bien, después de dar ayer con un camino de esos de ensueño (cuyas fotos algún día colgaré) por el que troté más de 12 placenteros kilómetros, hoy me había propuesto una sesioncita de mil metros en la piscina. Calentando un poco, nadando seguidito y sin sobresaltos y estirando después, ya tenía los sudores del día cubiertos. Pero claro, somos enfermos de esto, y a las nueve de la noche me encontraba vestido para matar, mallas, camiseta y chubasquero, bajo una fina pero pertinaz lluvia para otro de mis rodajitos suaves. Reconozco que he salido porque llovía, y hace tiempo que no corría lloviendo. Casi había olvidado lo bien que me hacen sentir este tipo de situaciones. Es como si dominase a la naturaleza, haciendo algo en un momento en que se supone que no debería. Llovía de verdad, y la gente habrá pensado que estaba loco, a esas horas y con la que estaba cayendo, pero yo digo que los locos son ellos, por perderse estas cosas. La ducha calentita me ha sentado muy bien, porque hacía algo de frío. Ahora estoy aún sintiendo los narcotizantes efectos de las endorfinas. Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva...

lunes, 13 de noviembre de 2006

El coraje de empezar

Copié el título del blog de un libro que leí hace tiempo. Toda su filosofía se encierra en la frase "El milagro no es que terminé, el milagro es que tuve el coraje de empezar". El autor, John Bingham, escribe en la edición americana de Runners World, e inspira a todos aquellos que empiezan a correr por el motivo que sea y aceptan que su sitio está en el pelotón de cola, a veces incluso justo por delante de la ambulancia. Me refiero a la lucha por cambiar de vida, la búsqueda del bienestar físico y espiritual, que se convierte con el paso del tiempo en la alegría de vivir, percibida a través de la carrera a pie.

Empecé a correr hace mucho tiempo, pero como siempre he sido muy bueno abandonando, mi cuerpo no llegó nunca a enterarse. El pasado verano se me puso entre ceja y ceja participar en una carrera organizada cerca de casa, un medio maratón, y me preparé medio decentemente para terminarlo. Llegué penúltimo porque mi compi, un atleta de 1h20, me dejó pasar. El martirio duró 2h21, pero quedé enganchado y ahora no sólo salgo a correr sino que me da por contarlo. Veremos si soy capaz de actualizar este mi nuevo blog, porque ya dije que soy un profesional del abandono. Dejadme comentarios si os apetece.