Seguro que es un post tópico y muy recurrente, corto y algo vacío, y si añado que desaparezco del mapa para volar a los brazos de mi Señora Madre llevando conmigo al resto de la tribu aún menos original es esta entrada.Además suscribo todos y cada uno de los recelos que flotan en el ambiente sobre la organización comercial de la felicidad en estas fechas. Comilonas, regalos, amigos invisibles, todo muy caro y todo obligatorio. Y tan buenos cristianos como solidarios entre Navidad y Reyes, y el resto del año que zurzan a los necesitados.
Todo ello sin perjuicio de permitirme, eso sí, desear a todo el mundo infinita felicidad, salud, amor y euros, pero no sólo para estas fechas, sino para cada uno de los días de vuestras vidas. Aunque resulte tópico decirlo ahora.
Salud y buenos rodajes, eso también es como siempre. ¡Ho, ho hooo!