martes, 26 de agosto de 2008

SOY CORREDOR

(Traduzco libremente un artículo publicado por John Bingham en la edición americana de Runnersworld).



El Dr. George Sheehan, columnista de Runnersworld y posiblemente el primer filósofo que tuvo el boom del running, escribió una vez sobre la diferencia entre un "runner" y un "jogger", que para él era simplemente la inscripción en una carrera. Esa definición era tan suscinta como atinada. Si estabas lo suficientemente motivado como para participar en una carrera organizada, entonces eras un corredor. Cualquiera que arriesgase su fracaso público sólo para pertenecer a la comunidad de corredores, sin importar cuál era su ritmo por kilómetro, era un corredor. Difícil discutir esa lógica.


Sin embargo, hace algunos meses, un anuncio colgado en esta revista dibujó una línea muy marcada entre corredores y simples joggers. Inmediatamente palpé el descontento profundo de infinidad de lectores con esa distinción. Para mí esas definiciones no tienen demasiado sentido fundamentalmente porque todos aquellos que nos autodenominamos corredores ya sabemos porqué lo hacemos. Vuestras razones pueden ser diferentes a las mías, pero os cuento ahora porqué sé que soy un corredor:


SOY CORREDOR porque mis carreras tienen nombres. Hago carreras a ritmo, hago carreras fartlek, carreras lentas y largas y series en la pista. Mis carreras están definidas, aunque mis abdominales no lo estén.


SOY CORREDOR porque mis zapatillas son equipamiento técnico, no un producto de moda. Para mí, la mejor zapatilla es la que me hace mejor corredor. Escojo la zapatilla que le va a mi biomecánica y forma de correr, no la que le va a mi camiseta y pantalones.

SOY CORREDOR porque no tengo ropa con la que correr. Tengo camisetas técnicas, pantalones técnicos y calcetines técnicos. Mi equipamiento mejora mi experiencia en el correr porque me permite vivirla confortablemente protegido. Puedo decir Coolmax y Gore-tex en la misma frase y saber qué función cumplen cada uno.


SOY CORREDOR porque sé lo que se siente con el esfuerzo y persigo esa sensación. Sé cuándo estoy superando mis límites de confort y porqué lo hago. Sé que la respiración entrecortada y el corazón acelerado son necesarios si quiero ser un mejor corredor.


SOY CORREDOR porque valoro y respeto mi cuerpo. Él protestará en susurros cuando me haya machacado demasiado, y si escucho esos susurros evitaré tener que oír los gritos de dolor más adelante.


SOY CORREDOR porque estoy deseando presentarme en esa línea de salida. Porque sé que cada línea de llegada tiene el poder de levantarme el espíritu o machacarme el ánimo, y me presento en esa salida de todos modos.


SOY CORREDOR porque sé que, a pesar de todo mi esfuerzo, siempre querré más de mi mismo. Siempre querré conocer mis límites, fundamentalmente para traspasarlos y buscar otros nuevos.


SOY CORREDOR porque corro. No porque corra rápido. No porque corra muy lejos.


SOY CORREDOR porque digo que lo soy. Y nadie va a poder decirme que eso no es así.


Actualizo aprovechando el cable que me manda mi nueva amiga NUS para colgar la incendiaria campaña de Pearl Izumi sobre lo que mola ser runner y lo apestados que son los joggers. Coincido con que si pretendían llamar la atención lo consiguieron. Espero que leáis inglés, porque el servicio de traducción se me largó de vacaciones a la costa.





Salud y buenos rodajes.

sábado, 23 de agosto de 2008

SOY UN PINGÜINO

John Bingham andaba en uno de sus primeros trotes cuando pudo ver su figura reflejada en el cristal de una tienda. Más allá de examinar su curvilínea estampa se fijó en el aspecto que tenía su forma de correr. Inmediatamente comparó su trote con el modo de desplazarse que tienen los pingüinos, sin separar apenas las piernas del cuerpo. En inglés lo define como "waddling", palabreja sin traducción a nuestro idioma y a la que sólo se le da sentido viendo caminar a esos animalejos polares tan entrañables.

Nosotros tenemos una denominación, menos elegante pero más propia para ese modo de desplazarse: el trote cochinero, aunque desconozco el origen del término porque me da que los cochinos se pasan el día tumbados en el barrizal de sus pocilgas y trotan más bien poco. Imagino que esa costumbre tan nuestra de cachondearse del prójimo nos llevó del pingüino al cerdo con más o menos fortuna. A mí me sigue pareciendo más adecuado el símil de Bingham, al que he visto correr y verdaderamente se parece al de la foto. Yo también.

Correr como un pingüino me permite recorrer largas distancias sin padecer demasiado en el empeño. De este modo disfruto del paisaje, me empapo de todos esos colores y de todos esos olores, siento el sol y el viento en la cara, y termino cada rodaje casi tan fresco como lo comencé pero mucho más feliz.

He probado también de la otra medicina. Lo he hecho fundamentalmente por el goce de la compañía. Para ir con más gente lo normal ha sido siempre ir más rápido. Correr con los demás está muy bien, pero también tomarse unas cervezas o salir a cenar. Quiero decir que me gustó la compañía pero no disfruté del rodaje. Más deprisa, los kilómetros me parecen mucho más largos y enseguida aparece esa sensación de desear que el trote termine. Más despacio seguiría para siempre.

Puede que sea cierto que mi "waddling" sea hoy lo que antes me parecía un rodaje rápido, porque el cuerpo se va adaptando con el paso de los años a la actividad, pero demasiados cambios se tendrían que producir para mejorar mis modestas marcas significativamente y seguir corriendo con la misma alegría. Por eso me sumo a la corriente de los pingüinos, aceptando mis tiempos de carrera tal como vayan llegando, sin buscarlos, y situándome siempre con los de la cola del pelotón, que es mi lugar porque uno compite como entrena, y yo no estoy muy dispuesto a entrenarme más deprisa, entre otras cosas porque terminaría antes y por lo tanto disfrutaría del camino menos tiempo. Pingüinos al poder.

Salud y buenos rodajes a todos

domingo, 17 de agosto de 2008

ENTRENANDO EN GRUPO

El grupo al completo. Los del medio no son jugadores de baloncesto. Están subidos a un banco.

06.50 AM. Suena el despertador. De inmediato busco a quien culpar por haberme metido en la cama tan tarde anoche. Las circunstancias de la vida se llevan el mecagoen... y me pongo en marcha. Vestirme de romano y apretarme plátano y barrita se convierten en una única y veloz tarea. Lo único veloz del día, ya verán ustedes.
Mis piernas enseguida me recuerdan la carrera de la tarde de ayer, de la liga de carreras de verano. Quedé como siempre bien clasificado, dándole la vuelta al papel, claro. Sin más me meto en el coche y salgo para Ciutadella.

07.50 AM. Llego demasiado pronto. Sólo dos colegas, de los de la élite, esperan en el punto de encuentro. Aparco y para cuando bajo del coche ya somos más. Busco con la mirada y por más que juzgo con severidad el aspecto de los demás corredores no consigo adivinar en ninguno la intención de hacer ese entrenamiento de 14 kilómetros al ritmo de 6:00-6:30 para el que me han contratado como guía. Eso me pasa por protestar, porque el año anterior se hicieron grupos de entrenamiento desde 4:00 hasta 5:30 (hablo siempre de minutos por kilómetro). Conseguí el grupito de los humildes pero me nombraron guía.


08.05 AM. Se forman los grupos por niveles. Me pasan el mapa del circuito y manifiesto todas mis inseguridades al respecto, dando al traste con cualquier atisbo de buena reputación como guía. Mejor la sinceridad por delante. Lo solucionamos fusionándonos con el grupo de 5:00-5:30, que prometen dar la primera de las vueltas despacito. Acabo de cometer el peor de los errores.

08.07 AM. Traspaso el volante del autobús al guía del grupo que nos acoge y salimos con buen ánimo. El trote suave de los primeros metros se acelera imperceptiblemente primero y notoriamente después. Enseguida protesto de modo velado. No quiero amargarle el día a nadie, pero me da que a más de 6 el kilómetro no vamos. De hecho el ritmo hace ya ratito que anda sobre 5:30 o un poquito más rápido, pero como me da la sensación de que el único que no va cómodo soy yo, procuro no dar mucho la vara y aguantar a cola del grupo.

08:45 AM. Concluye la primera vuelta y nos disponemos a empezar la segunda. Sobre el papel ya hay que separar los dos grupos, pero me parece que mis muchachos van de lo más felices un poco más deprisa de lo que iban a ir conmigo, estoy bastante tostado de piernas y calor y humedad empiezan a ser factores que suman. Tras mucho rogar consigo quedarme solo e inmediatamente aflojo, manteniendo un trote que debiera resultarme confortable pero ni por esas. Aprovecho que pasamos por el punto de partida para abrir el coche, alejar de mi cabeza las tentaciones de montarme y arrancar, y coger un botellín de agua. Camino y bebo por espacio de un par de minutos y recupero. Vuelvo a mi trote con mejores sensaciones y, perdiéndome un par de veces, sigo por el casco viejo callejeando sin demasiados problemas. De todos modos estoy pagando el esfuerzo, y al salir de la zona histórica decido recortar unos 3 kilómetros de la segunda vuelta y llegar cuando aún todo el mundo está esperando en la plaza.

09.26 AM. Termino un poco mejor. Me reciben bien (tampoco esperaba abucheos, pero es que soy el único que no completó el entrenamiento). Reparto alguna que otra explicación y el buen rollo nos lleva ya a las fotos, la cervecita y hasta el bocata. Lo mejor el ambiente. Pienso repetir.

05:21 PM. Mis piernas me recuerdan que el asfalto no regala nada, y que hay que entrenar más para darse según qué alegrías. Recuerdo con algo de penita el hecho de que nadie realmente de los ritmos de iniciación se ha presentado esta mañana al entrenamiento, a pesar de toda la promoción hecha. Sigo siendo rara avis en esta isla. Volveremos a promocionarlo y repetiremos el día 31, a ver si funciona el guía y, sobretodo, si funciona el grupo. Pingüinos al poder.
¡Salud y buenos rodajes!

jueves, 7 de agosto de 2008

DE LA OBLIGACIÓN, LA DEVOCIÓN Y EL RENUNCIAR

Medio maratón de Menorca del año pasado. Pillé la foto en la web.

Salí joven de casa, para buscarme un poco la vida. Viví por y para mí mismo muchos años hasta que conocí a mi santa y un tiempo después me casé (con ella, claro). Eso determinó de algún modo mi estilo de vida: siempre hice lo que me dio la gana, con algunas limitaciones propias del hecho de no haber nacido millonario, pero jamás dependí mucho de nada ni de nadie.

Además no soy de los que se puedan quejar. Si me he propuesto algo, peleando lo he conseguido. No he dado muchos pasos atrás, y esto incluye también mi relación con el deporte, tanto en el plano profesional (conseguí hacer de ello, de algún modo, mi vida) como en el personal. Empecé a correr, a mi manera, y me propuse colgarme un dorsal. Terminé un 10000, un medio maratón y el primer maratón, y los retos fueron cayendo uno tras otro, despacito siempre, pero de modo seguro.

Luego vino la bicicleta, y de forma natural aparecieron los triatlones cortitos y divertidos. De ahí al TITÁN sólo había un paso, y lo di con la misma facilidad con que entré en el mundo de los maratones. Sólo quedaba entrenar..., y pensar en los demás.

Hace unos días me senté con Mayte para planificar sus últimos tres meses de embarazo. Estamos muy ilusionados con la inminente llegada de Carlota. Sin duda vamos a ser unos papás la mar de felices. Mi amigo Richy y su mujer también acaban de serlo. Su bebé, Marta, llegó 15 días antes de lo previsto. Si a Carlota se le ocurriese hacer algo por el estilo su padre se lo iba a perder, porque tenía que estar por Cádiz en el Titán. Por eso llegamos a la conclusión de que el Titán tendrá que esperar, al menos un añito.

Renuncio, por primera vez en mi vida, a un reto. En realidad estoy aplazándolo, porque la espinita la tengo ya clavada. Mi estado de forma es, como siempre, el de una tortuga feliz, pero había entrenado por lo menos para el finisher (rascando el cierre de control, eso seguro), y no va a poder ser. Estoy feliz por haber empujado a 5 amigos hacia este reto (todos están como motos) y muy triste por no poder acompañarles en Cádiz. Dicen que primero debe estar la obligación y luego la devoción. Espero, al menos, ser un papá devoto. Sigo saliendo a entrenar.

Salud y buenos rodajes a todos.

PD. Con tanto entreno y tanto trabajo, el blog está poco menos que hibernando en verano. Siento no estar atendiendo a todos los comentarios que dejáis por aquí. Es imperdonable y merecéis más dedicación, pero estas semanas, y va a ser así hasta que termine el mes de agosto, no llego a todas partes. Es eso o cerrar el chiringuito. Millones de gracias por vuestras aportaciones.

jueves, 31 de julio de 2008

FOTOBLOG DE LA LIGA DE CARRERAS DE VERANO


Este mes de julio va a pasar a mi historia como el más jorobadamente ocupado de siempre. No tengo el blog abandonado. Es que ni siquiera puedo ponerme delante del PC. Además he estado convaleciente de una fisurilla en el dedo gordote, cosas del traslado de muebles de aquí para allá, y no pude empezar a correr hasta hace cuatro días.


Lo que sí hice son fotos. Cuelgo aquí aquellas donde aparecen algunos amiguetes. Son de la carrera de Fornells, donde no pude correr, y de la de Es Migjorn, donde sí participé, quedando la mar de contento por llegar a meta sin recuerdo de dolor alguno.
Pinchando en las fotos, éstas se ven más grandes (cosas de la tecnología) y pinchando con el botón derecho del ratoncito aparecerá la opció de guardar ("save picture as"). Lo digo para los que se vean en las fotos. Así no hay que mandarlas por correo. Aún así, si alguien quiere algo especial, para no perder calidad que lo diga y grabo un cd con las fotos que haga falta.
Salud y buenos rodajes.

















lunes, 14 de julio de 2008

Carrera Popular "9 de juliol": orgulloso último

Lo primero el vídeo, que es una pequeña locura de planos y monólogos. Lo sé, no soy Almodóvar, pero me pareció diferente meter la previa de la carrera en imágenes.

A la hora de correr fui finalmente atrás. Adelanté algunas chicas que "no contaban" (ellas daban una sola vuelta al circuito mientras que nosotros dábamos 2) hasta que llegué a la altura de Julio. Las presentaciones se produjeron después de un kilómetro rodando hombro con hombro. Pasamos la carrera entera charlando animadamente. Al ir los últimos, nos llevamos lo mejor del calor de la gente, siendo los más aplaudidos.

Ya en la recta de meta, mi socio de carrera subió su ritmo con ganas de terminar. Me sorprendió, alejándose con un par de metros de ventaja. Apreté un poco, me puse a su altura, le agarré la mano, se la levanté al cielo y exigí un aplauso para mi esforzado compañero, dejándole pasar dos palmos por delante de mí y apropiándome del honroso último puesto.

No llegó la carrera a los 5 kilómetros, y mi ritmo medio (ahora con lo del chip da gusto) me cuentan que fue de 5'15"/Km. Me sigue pareciendo demasiado rápido, por mucho que la carrera fuera cortita, pero es que tooooodos los demás corrieron más deprisa. ¿Faltan o no coleguitas en el pelotón de cola?

Salud y buenos rodajes a todos.

miércoles, 9 de julio de 2008

LA ÉLITE Y YO. ASIENTO DE PRIMERA FILA


Yo soy el que está con Xavi en la foto. Xavi corría por segunda vez en su vida e hizo podio. Segundo de la categoría iniciación. O sea, que es de la élite.

Yo corrí con la élite. Corrí mucho. El fore todavía echa humo. Cuando vi que, en plena primera vuelta al circuito (dimos 3) el ritmo era de 4'39" el kilómetro se me heló la sangre. Está claro que lo que pasó es que me fui detrás de la gente (salí en la cola como hago siempre) y eso no se debe hacer. Por suerte cogimos el problema a tiempo y pude aflojar. Si no lo hago no termino, así de claro.

Cuando empecé a sentirme un poco más cómodo con mi ritmo tuve que apretar un poco. No soy perfecto (en esto de ir a disfrutar, y todo ese rollo) y vi unos 50 metros por delante un alemán que corría ¡¡¡en chanclas!!! (de esas con velcros, y tal, pero chanclas). A ese al menos había que presentarle batalla, y decidí que caería poco a poco. Lo fijé en el punto de mira y empecé a acelerar muy suavemente. Al cabo de un par de minutos era historia a mi espalda.

Hacia el final de mi segunda vuelta compré entradas para la tribuna principal, primera fila. No podía perderme el espectáculo de la llegada de la élite, y me doblaron justo en la recta de meta. Fui el primero en saber quién ganaba y quienes eran todos los que no iban a hacerlo. El bueno de Juanjo, esprintando tuvo el detalle de animarme mientras me adelantaba. Siempre lo hace. Ganó el otro.

Chocando las manos de los jueces seguí para mi última vuelta. En esa ya disfruté un poco más, hasta en el repecho cabrón que ya había sufrido dos veces, y entré en meta muy contento.

Los números, siempre tan fríos, dicen que corrí mucho. Bueno, como decía Protágoras, todo es relativo: corrí mucho para mí, completando cada una de las tres vueltas a un ritmo medio aproximado de 5 minutos pelados el kilómetro. Aún así, fueron muy poquitos los que entraron después de mi llegada. Habrá que seguir trabajando para que, lo bien que me lo pasé yo, se lo pasen también muchos otros que no saben lo que se están perdiendo.

A los chicos de la organización un 10. Son corredores, pero no corren para que los demás lo hagamos sin problemas. Muchas gracias desde aquí, y si hay que meter bulla para llenar esas carreras, y puedo aportar mi granito de arena no dudéis en decírmelo.

Salud y buenos rodajes a todos

sábado, 5 de julio de 2008

CORRAMOS CON LA ÉLITE

Mañana empezamos la liga de carreras populares de verano. Lo leo en todas las revistas que caen en mis manos: llega el calorcito, vamos a olvidarnos del reloj, salgamos a disfrutar, es tiempo de relajarse y otras lindezas al uso. El clima y el período vacacional son factores que determinan ese modo más recreativo con que vamos a tomarnos lo del correr. Y un huevo.

A los de aquí les he visto entrenar. Van todos sin camiseta, con esas gafas de correr tan chulas y, como mucho, una de aquellas gorras de tejidos transpirables de última generación. Y no perdonan esas series asesinas, a las 6 de la tarde, con la canícula instalada en la pista de atletismo municipal. Salen en fila, tirando unos de los otros, y cuando pasan cerca, uno puede sentir cómo cortan el viento en un 400 o como resoplan extenuados terminando cualquier mil. Mañana corro con esos.

Son 12 carreras, del 6 de julio al 27 de septiembre. En principio hay premios para todos, estimulando con trofeos especiales la participación en la totalidad de las carreras de la liga. Los de la Delegación Insular (somos una isla y dependemos de la Federación Balear) trabajan para llenar las carreras con corredores y corredoras (seamos políticamente correctos) de todas las calañas, pero encontrar pelotón de cola cuesta demasiado por aquí. El discurso se repite: la gente, motivada por el deporte de un modo u otro, no se anima a colgarse un dorsal y tomar la salida. Aún pensamos que si no tenemos opciones de ganar, ¿para qué correr?

He leído listados con hasta doscientas razones para correr. A mí me basta con llegar a la salida, disfrutar del ambiente hasta el pistoletazo inicial, correr en función de mis posibilidades (y no de las de los demás) y terminar satisfecho, como siempre, habiendo saboreado el camino.

Mañana espero encontrar corredores de todos los niveles, pero si no están ahí, pues correremos la élite y yo. Antes preguntaré por el recorrido, no sea que se me escapen demasiado los de delante y me pierda. Aunque si me perdiese no iba a ir muy lejos: aquí el mar está por todas partes.


viernes, 27 de junio de 2008

¡A CORRER, CORAZÓN!


Lo he leído en la web de runnersworld. Me pareció interesante porque es otro punto de vista, más científico. Lo cuelgo aquí:

Más ejercicio, mejor corazón

Que el ejercicio es positivo para mejorar nuestra capacidad cardiovascular no es ningún secreto. Lo que ya no es tan sabido es que para personas con problemas de insuficiencia cardíaca, el deporte, moderadamente, también es aconsejable.

Durante los dos últimos días se ha celebrado en Zaragoza el I Congreso Clínico Cardiovascular, organizado por la Sociedad Española (SEMFYC) y Aragonesa (SAMFYC), de Medicina de Familia y Comunitaria.En dicha sesión de ponencias el doctor Ricardo Ortega señalo que "en caso de pacientes con insuficiencia cardíaca, a los que tradicionalmente se les aconsejaba que reposaran, desde hace aproximadamente un par de décadas se les viene sugiriendo el hacer deporte, ya que el ejercicio reduce el riesgo de mortalidad y mejora con creces su estado funcional". Para el doctor Ortega, aquellas personas que padecen disnea (falta de aire), y fatiga precoz, "tienen una mayor intolerancia la esfuerzo y una baja capacidad funcional", puntualizó el galeno, para recomedar que "es aconsejable que estas personas hagan actividad física, intercalando durante la misma momentos de descanso, hasta compeltar una sesión de 20 a 40 minutos".Por su parte, el doctor José María Lobos indicó que el médico de familia tiene un papel clave "en este tipo de pacientes, tanto a la hora de prevenir, como de detectar y tratar al paciente". El doctor Lobos también matizó que "la mejor preveción para las dolencias del tipo de insuficiencia cardíaca es la prevención, y se previene, sobre todo, promoviendo el ejercicio físico y reduciendo el sobrepeso y eliminando el tabaco".Finalmente el doctor Luis Aguilera ha querido destacar que "hay que empezar a educar la salud cardiovascular desde la infancia, fomentando buenos hábitos cardiosaludables. Es la mejor manera de vivir y de hacerlo con mayor calidad de vida". El médico a su vez destacó que la obesidad incrementa el riesgo de hipertensión arterial, diabetes y dislipemia.



viernes, 20 de junio de 2008

VICISITUDES

He estado unos días sin conexión a internet. Para los del servicio técnico de Telefónica ADSL, que tuvieron a bien en su día convertirse en mis proveedores prometiéndome el oro y el moro, todo estaba bien. Sin embargo, mi navegador, que hasta la fecha era el de Mr.Bill "me-sobra-la-pasta" Gates, no abría página alguna. En ese brete, y siguiendo las recomendaciones del suplemento de tecnología de El País, me hice con el Firefox 3 de Mozilla, que sería la leche pero a mí no me iba. Finalmente, y para no aburrir, diré que era el antivirus, que pese a tener aún casi 300 días de suscripción abonados había chocheado hasta el punto de no permitir que mi CPU (o sea el chino que hay dentro del ordenador) accediese a la red.

Mandé a Mr. Norton a tomar viento fresco perdiendo dinero, y me pasé a la competencia, instalando un antivirus con nombre de oso que se dejó configurar sin problemas y me permite navegar teniéndome el chiringuito la mar de vigilado (o eso me dijo el de la tienda, al que le tomé la matrícula por si acaso).

Después de todo ello ya puedo contar que el sábado pasado corrimos la carrera de la fortaleza de la Mola, la más bonita de todas las que se hacen y deshacen por estos lares. No sé si estoy bien o mal, pero fueron 45 minutos los que me llevó merendarme los algo menos de 8 kilómetros de la carrera. En honor a la verdad, la fortaleza está enclavada en lo que se conoce como la Mola de Maó, un saliente rocoso y elevado sobre el Mediterráneo que constituía la atalaya desde la que se controlaba el tráfico marítimo comercial y, sobretodo militar. Por ello, las subidas y bajadas de todo el entramado de caminos por los que corrimos, junto con el hecho de bajar hasta las entrañas de la fortaleza y subir hasta sus murallas, componían un circuito muy duro en el que no cabía el vaciarse subiendo si uno pretendía llegar bien a la meta. Con la calma, pues, me lo tomé. Encima llevé a mi amigo Ángel, que se colgaba un dorsal por primera vez en su vida (bueno, para correr, porque es un experimentadísimo cicloturista, con casi todas las cimas míticas del Tour de Francia y varias Quebrantahuesos en su haber). Empezamos despacito, pero él pronto quiso más. Le animé a que tirase, pero decidió que terminaríamos juntos y así lo hicimos.

Esta es la salida, como siempre en el pelotón de cola. El que va de negro riguroso soy yo. A Ángel, de amarillo y gorra verde a mi derecha según la foto, no se le ve.


Encarando la recta de meta se nos ve aquí arriba. Quedaban unos 75 metros para cruzar el arco, y desde donde se tomó la foto nos aplaudían los amiguetes (ya habían terminado todos, cosas del mundo slow).

Ahí van algunas fotos más. Fue una mañana muy divertida, con carreras infantiles y premios para todos. No me pierdo la edición del año que viene.



En primer plano, arriba, Ángel, y sí, el del fondo soy yo. Él quiso chupar un poquito de cámara porque sabía dónde.


Por último, ya que estamos incorporándonos al siglo XXI desde el punto de vista tecnológico, y aunque todavía las pase canutas con el aparatejo, una captura de la gráfica que el Fore me hizo de la carrera. La línea verde es el perfil, y la azul mi ritmo en minutos por kilómetro. Como se ve, hubo un momentillo poco antes del km 5 en que tuve que andar, subiendo una pared casi manos en tierra.


Pinchando en el gráfico éste se agranda y se convierte en legible.

Salud.

miércoles, 11 de junio de 2008

STILL ALIVE (vivito y coleando...)


Miro el blog y veo que la útima entrada tiene ya 10 días de antigüedad. Y fue un vídeo. Hace ya más de 2 semanas que no me siento a bloguear en condiciones. Ni escribo ni leo, por falta de tiempo ahora o de ganas luego. Hoy sí. Ahí va:

Después de superar el bajón propiciado por ese sustillo de la arritmia empecé a pensarme lo de la bici. Aún no me he inscrito en el Titán (miento, sí me he inscrito pero no he pagado, y supongo que hasta que no se suelta la plata no le ponen a uno en los listados de starters). El trámite lo tendré que hacer casi ya, porque las plazas son muy limitadas y mis amiguetes ya están con todos los papeles en regla.

Bueno, estaba mirándome lo de la bici. Salir, salía, con saludable frecuencia, pero no basta. Hay que convertirse en un ciclista medianito por lo menos, para poder plantearse terminar. Eso me lleva la semana pasada a meterle 5 días de entrenamiento serio, casi 320 kilómetros que me dejaron el culo resentido y las piernas para no salir a correr en un mes.

Esta semana ando peleándome con el tiempo. El verano no termina de llegar por estos lares, y los últimos coletazos de la primavera se parecen al más frío y lluvioso de los otoños. Y así apetece menos. Aún con todo he conseguido meterle al tema una salida ya, y si junto tres llegando al domingo me voy a dar con un canto en los dientes (y esto no es literal, claro).

El sábado, si todo sale bien, zapas y chip (novedad en Menorca) para la carrera de la Fortaleza de la Mola. Es la carrera más bonita que he corrido en la isla, una de esas que uno se hace cada año si las lesiones no disponen otra cosa. Serán casi 8 kilómetros por las entrañas de la fortaleza, sus almenas y torreones, subiendo a la atalaya de los cañones desde donde la vista sobre el Mediterráneo quita todas las penas y bajando por el sendero que muere en el patio principal donde está la línea de meta. Prometo fotos si la tecnología me respeta.

domingo, 1 de junio de 2008

Usain Bolt se me ha adelantado...

9.72 en los 100. Ya fue el primer junior en bajar de 20 segundos en un 200, que, ojo, dice que es su mejor prueba.
Lo dicho, si ya lo hizo Bolt no voy a tener que hacerlo yo...
Salud

lunes, 26 de mayo de 2008

TODO LLEGA: EL CACHIVACHE DEFINITIVO


Terminaba la semana pasada y me llamaron de Seur. Tenían un paquetito muy raro a mi nombre, y ganas de saber si yo esperaba algo con mala pinta. Sí claro. Me lo regaló mi santa por el cumple, allá en febrero, pero hasta hace nada no estuvo disponible para los caprichosos que poblamos la piel de toro y alrededores. Me aseguran en Garmin que si no es el primero, casi.

El enchufe me lo hizo mi cuñaaaaaooo, a través de sus relaciones comerciales con la distribuidora de los cachivaches, y el precio fue más que razonable supongo que gracias a ello. Luego la espera multiplicó las ganas de tenerlo.

Sobre el papel, funciona en base a una serie de menús enlazados de forma lógica. Es decir que se puede manejar de modo intuitivo sin demasiados conocimientos previos. ¡Y una leche! Hay que ser ingeniero por lo menos. Bueno, supongo que para lo básico basta con mi infranivel tecnológico, pero salta a la vista que para exprimir todo el potencial del cacharro voy a tener que estudiar el manual, que no viene con el producto (ponen en su lugar un cd aburridísimo en formato pdf).

En cuanto sepa algo más del tema haré una entrada al uso. No esperéis nada excesivamente avanzado. Ni capturas de pantalla, ni complejos gráficos de rendimiento, ni naranjas de la China. Contaré cómo me va a mí con el aparatejo, que es muy parecido a lo que contaría de la gran ciudad el cateto provinciano de principios de los 60 al visitarla por primera vez.

Salud.

miércoles, 21 de mayo de 2008

SLOWCARLOTA

Bueno, voy a ser sincero: la de la foto no es Carlota, aunque os aseguro que se parece mucho a ella. Carlota tiene un problema: su padre es un inútil y todo lo que consiguió tratando de escanear la última ecografía es una especie de borrón sin pies ni cabeza (y nunca mejor dicho).

Carlota tiene -4 meses y medio, y dedica casi todo su tiempo a flotar cómodamente en la placenta de Mayte, que es ya su sufrida mamá. Ahora mismo no se preocupa más que por comer y dormir. Aún no llora. Eso lo hará puntualmente cada tres horas todas las noches durante muchos meses. Dicen que son gajes del oficio. Voy a tener que creérmelo. De todos modos aquí no hay nadie que piense aún en todas esas cosas malas. Estamos todos muy felices esperando que pasen esos poco más de 4 meses y podamos tenerla en nuestros brazos.

Cuando Carlota aparezca ya nada volverá a ser lo mismo en casa. También van a cambiar muchas cosas tanto para Mayte como para el que esto escribe. Supongo que lo primero que vamos a perder es tiempo para nosotros. Esa variable va a ser clave administrarla bien. Por suerte, cuando la madre trabaje el padre estará en casa, y al revés...

Ya estoy investigando el modo de agenciarme un carrito de esos para correr con el bebé a cuestas. Seremos Slowpepe y Slowcarlota. ¡¡¡Qué bueno!!!

viernes, 16 de mayo de 2008

SLOWPEPE GOES TRI

Ya va siendo hora de dar un poco de luz a los nuevos proyectos. Si hasta he modificado sensiblemente la cabecera del blog (seguro que el cambio pasó desapercibido). No, no dejo de correr. Es que le voy a añadir al tema un calentamiento adecuado, que no es cuestión de correr en frío. Antes voy a nadar un poquito y a darme un garbeo sobre la flaca. Nada extraordinario, todo en plan Slowpepe, es decir, a disfrutar, aunque ahora el triple.

He coqueteado con el Triatlón (en mayúsculas porque aún me da mucho respeto) bastante en estos últimos meses. Nado aceptablemente, y hay mucho ambiente de cicloturismo (cómo me gusta la palabra, aunque luego todos sean unos máquinas) por Menorca. Lo de correr viene de serie. Me di cuenta de que la mezcla me daba una resultante de gran diversión y pensé que debía probarlo.

El problema es que no sé hacer las cosas en plan sencillo y conformarme con poco. Cierto día recibí un correo de Santi Palillo (de los Palillo de toda la vida). Para no cansar al personal, fundamentalmente me mandó un enlace: mirad, mirad: http://www.triatlontitan.es/. Tiró la piedra y escondió la mano, y como soy extremadamente fácil de embaucar, ese mismo día me lié la manta a la cabeza y me dije que había que dar con el momento para ello. Ese momento ha llegado.

Se trata de una carrera de distancia medio ironman. Para los poco versados traduzco: 2000 metros nadando, 90 kilómetros en bicicleta y un medio maratón. Hombre, visto así no parece tan lejos del alcance. Pero es que hay una dificultad añadida: los puertos de montaña. Se corre por la sierra de Cádiz, marco incomparable. La natación es en el embalse de Zahara (de la sierra, no de los atunes). Saliendo del agua, en bici todo "parriba": dos puertos de primera categoría de vuelta a España (o sea, "to mu empinao") y uno de ellos se sube dos veces (por la otra cara). Luego el medio maratón es con cuestas también, terminando sus últimos kilómetros con un desnivel medio del 7%. Total, de lo más duro que hay por ahí. Eso sí, el 4 de octubre. Hay tiempo. Salud.

Anexo: Tropiezo por internet con un tipo que asegura la existencia de rampas de hasta un 20% de desnivel en el medio maratón del Titán. ¡¡¡Madredelamorhermoso!!!