miércoles, 25 de abril de 2007

DE CULO, LA PRÓRROGA Y EL JODIDO LOCUTOR


Dice un amiguete que vivo muy bien, porque mi trabajo me deja el suficiente tiempo libre para atender a mis aficiones, que no son pocas, y eso me convierte en un privilegiado. Bien, esta semana voy a mandar de vacaciones a ese amiguete, porque lo que es yo, voy de culo. Los de la foto de arriba y la Asociación Española de Entrenadores de Baloncesto tienen la culpa. Bueno, a decir verdad estoy disfrutando mucho de unos días de convivencia técnica con el equipo profesional de baloncesto que tenemos en la isla. Asistir a todos los entrenamientos, a las sesiones de vídeo y a las reuniones con el cuerpo técnico está resultando de lo más interesante para alguien que, como yo, es un loco de esto del baloncesto. Sólo hay un problema. Bueno, dos. El primero es que ando liadillo también en el trabajo, y no he podido tomarme más que un día libre. Por eso trato de sacar tiempo de donde no lo hay para atender tanto a la obligación como a la devoción. Eso me deja poco espacio para todo lo demás, por lo que mis carreritas de esta semana cumplen el expediente sin más, dejando sesiones largas y sesiones intensas para cuando se pueda, lamentablemente. El segundo problema es que el caos se adueñó de mi organización alimentaria: me escapo del curro para ir al pabellón, después reunión con los entrenadores, vuelta al trabajo para recuperar tiempo perdido, ingiero cualquier tipo de alimento y en cualquier momento, y regreso al baloncesto para otra reunión y el entrenamiento de la tarde. Tras la última sesión y el comentario correspondiente con el cuerpo técnico, de vuelta al trabajo para llegar a casa tarde de narices. Mi mujer me ha pedido una foto actual para verme de vez en cuando, y lo del reto de abril tendrá que ser con unos días de paréntesis porque sino voy a explotar. Me concedo por tanto una prórroga de una semana, sobretodo porque no tengo ganas de enfrentarme a la báscula con estos niveles de estrés, a los que dicho sea de paso, no estoy acostumbrado, ya que aquí todo pasa despacito, es lo que tiene la isla.



En otro orden de cosas, y volviendo al tema del blog, el otro día enganché en un canal digital de deportes los últimos coletazos del maratón de Londres. El tema me va a dar para un post completo porque quiero someterlo a un análisis más profundo, pero si no vomito lo que estoy pensando ahora, reviento. El locutor, no quisiera equivocarme, pero creo que era Esteban Gómez, de TVE. Contaba con cierto gracejo los entresijos tácticos de los últimos 10 kilómetros (lo que alcancé a ver) en el grupo de cabeza. En estas que el realizador ofrece un plano de la cola del pelotón, con los populares enfrentándose a la distancia, mientras el tema de conversación se centraba en el fuerte calor reinante. La ocasión la aprovecha el locuaz periodista para resaltar que esas altas temperaturas hacen épica la carrera de los pross, pero son incluso agradables para aquellos que salieron a trotar, sólo por terminar. Al poco rato, ante otro plano de los corredores más lentos, volvió a mencionar lo duro que era el maratón para los atletas de élite comparándolo con la jornada festiva que representaba para los populares. Amigo locutor: tú no te has calzado unas zapas en toda tu vida, y mucho menos sabes lo que es un maratón. Todos esos populares las pasaron canutas, porque cierto es que hizo un calor tan feroz como inesperado, y salir a terminar el maratón es de un heroico comparable a salir a correrlo a poco más de 3 minutos el kilómetro. Con esa idea de que una cosa es correr y otra pasearse nunca conseguiremos hacer cruzar a la gente esa barrera que separa a los espectadores de los practicantes. Ya hablaremos, ya.

viernes, 20 de abril de 2007

EL RETO DE ABRIL (-0,500Kg., acumulado -2,700kg)


Esto va muy despacito. Seguramente más de lo que tenía previsto, por lo que no sé si alegrarme o subirme por las paredes. En honor a la verdad, las privaciones son mínimas. Incluso puedo decir que no lucho demasiado contra determinadas tentaciones. Lo único que intento es que esas batallas no se produzcan con mucha frecuencia. Y lo mejor del caso es que la tendencia sigue su curso de modo lento pero imparable. De todos modos esperaba que los cambios introducidos en mi estilo de vida tuvieran un impacto más inmediato en mi maltrecha anatomía. Supongo que esto, como el maratón, es una carrera de fondo, en la que vale más tomar un ritmo soportable que te lleve a la meta tan feliz que salir a todo trapo y reventar en el kilómetro 20.

Aún así, necesito un empujoncito psicológico, por lo que me he propuesto un reto dentro del reto: una semana de bondad absoluta, de hoy al viernes que viene. Algo que no pretendo alargar más allá de estos siete días porque no podemos vivir sin determinados placeres. Luego seguiré con mi nueva vida sana, de cien gramos en cien gramos.

Otra cosa que ha cambiado esta semana es mi forma de entrenar. Bueno, debería decir que lo que antes era salir a correr ahora es entrenar, no porque siga un plan, que eso ya lo he hecho antes, sino porque he empezado a cuidar la mecánica con gran mimo. He alargado los calentamientos y los trotes suaves del final de sesión, presto mucha más atención a los estiramientos y...¡tatatachán! hago abdominales (y lumbares) por un tubo, para responder a las quejas de mi espalda, que la semana pasada se convirtieron en gritos de auxilio. Bueno, pues con esto y un bizcocho, hasta mañana a las ocho (o a la hora que sea). Salud.

martes, 17 de abril de 2007

LA GIRA POR LA PENÍNSULA


Ya estoy inscrito en el MEDIO MARATÓN DE ALMANSA, una carrera que presentan como el paradigma de la competición popular, con gran cuidado de todos los detalles, un precio irrisorio de 3 euros que encima van íntegramente para una asociación benéfica, una bolsa del corredor de las que tiran patrás y lo mejor, degustación de productos típicos de la zona in situ, como debe ser. La inscripción on line no termina de arrancar, y he mandado el formulario y el ingreso por fax para ir adelantando los trámites. También he cerrado el viaje.

De todos modos, lo que más ilusión me hace de este viajecito es poder compartir todos esos ratos con varios de los habituales del lugar, a los que ya puse en su día cara, y de los que ahora voy a poder disfrutar en carne y hueso. Algunos han confirmado ya su presencia, otros prácticamente a pesar de los pesares (si es que los hay que se habrán metido más de 60 kilómetros el domingo anterior) y todavía hay dudas en algún rincón de la red. Aún puede animarse más gente, eso está claro, y aunque no estaremos todos los que somos, sí seremos todos los que estemos (o algo así). No sé si la marca será de relumbrón, pero seguro que reír, vamos a reír un rato largo (y comer...). Ya se irá concretando cada detalle a su debido tiempo.

Sigo entrenando sin demasiada novedad. La espalda dejó de quejarse ya, y mis rodajes son cada vez más vivos. Todavía no me atrevo con los erretreses y compañía, porque la palabra "recaída" me da un canguelo que no veas, pero pronto la calidad entrará en mi vida (o saldrá de mi vida todo deseo de hacer un tiempo decente en Almansa).

Bueno, no quiero cerrar esta entrada sin mandar un mensaje de calma y relajación zen a todos los que leais esto y estéis a punto de correr ese maratón de montaña que organizan en la capital del Reino. Mis respetos para todos, y mi admiración para esos tres chalados que van a pararse tres o cuatro veces a tomar una caña y una tapita. Espero que haya testimonio gráfico porque eso sí es liarse la manta a la cabeza en un país de picaos. Salud.

sábado, 14 de abril de 2007

¿ESTAMOS TODOS ENFERMOS?


No es mío, lo encontré por ahí. Me pareció interesante. Es como un test sobre nuestra enfermedad. Cuantas más afirmaciones nos parezcan correctas, más enfermos estamos, no hay duda ninguna. Algunos ya lo habréis leído en algún otro sitio. Los que no, disfrutad (y acojonaros porque hay mucho de verdad).

SABES QUE YA ERES CORREDOR CUANDO:

Tratas de convencer a todo el mundo que corra 5 km, "porque eso no es nada."
Te sabes las distancias a todas partes con una precisión de 0.1 millas.
Te parece que la diferencia entre 5 mi/hr y 6 mi/hr es inmensa.
La enfermera se asusta porque tus pulsaciones están en cuarenta.
Tus héroes son todos africanos y ya tú te estás pareciendo a ellos.
Cambures, pasta, agua y granola son el 80% de tu dieta.
No corres para adelgazar, sino que adelgazas para correr.
Te levantas más temprano los fines de semana que los día de trabajo.
Los viernes te acuestas más temprano que el resto de la semana.
Sales escondido a correr porque te da pena decirle a la familia que vas por tu segunda carrera del día.
En un día "suave" corres seis millas.
En el lavandero hay un sitio especial para la ropa de correr.
Cuando viajas, los zapatos los cargas en el equipaje de mano.
Eres el único al que no le importa que el ascensor no funcione.
Ya nadie pelea contigo porque sales a correr un 25 de diciembre.
Corres 8 millas, te bañas, te vistes y te desayunas y cuando el resto de la gente se despierta te pregunta: "Qué pasa? hoy no corres?"
No puedes correr en el gimnasio porque la caminadora tiene un limite de 30 minutos (de todas maneras correr en caminadora te parece una mierda.)
Ves maratones por televisión.
Cuando los gels y los energy-bars te empiezan a saber bien.
Mezclas Gatorade con agua porque "la concentración comercial no es la correcta."
Desayunas a las 4 de la mañana.
Te molesta la gente que le llama a cualquier carrera "maratón."
Cuando la familia ya no te reclama que corres mucho o estás muy flaco.
Viajas 100 millas para una competencia de 10km.
Te fijas en los zapatos que usan otros.
Sabes más de rodillas que un médico.
Te puedes tomar 4 litros de agua seguidos.
Tienes un blog para escribir estupideces como éstas.

HEAVY RAIN


Llueve. Llevamos prácticamente una semana de lluvia pertinaz. Diez días si no contamos un insignificante paréntesis anticiclónico ocho días atrás. La previsión anuncia una mejoría hacia el martes por aquí, por lo que si hay que hacer algo al aire libre a corto plazo parece que ese algo va a ser relativamente húmedo. Casi mejor.

Terminó ese período de asueto-convalecencia y este fin de semana marca mi vuelta a los entrenamientos como el lunes marca mi vuelta al tajo. De hecho esta misma tarde me calzo las zapas sin mirar al cielo, y pienso rodar suave pero larguito a ver cómo responde mi menos maltrecha región lumbar. La media de Almansa, a la que aún no he podido inscribirme, aparece amenazante por ese horizonte no tan lejano, y el hecho de que vaya a encontrarme con varios amiguetes y éstos amenacen con un autobús a reacción me ilusiona y acojona a partes iguales. El remedio a todo esto se llama entrenamiento y eso es lo que voy a retomar hoy mismo al margen de lo que San Pedro tenga previsto. Como siempre, seguro que después de una docena de kilómetros las cosas se ven de otra manera, al menos así me ocurre a mí.

viernes, 13 de abril de 2007

ALMANSA Y EL RETO DE ABRIL (-0.900 Kg., - 2,200 Kg. acumulados)


Lo primero es lo primero, y en su día asumí el compromiso de rendir cuentas sobre mi nuevo estilo de vida y cómo éste iba afectando a mi peso corporal. Esta semana la he dejado por el camino algo menos de un kilito. Para lo que han sido mis circunstancias estos días, haber conseguido que la tendencia no se invirtiese es ya un éxito extraordinario. La espalda ha jugado contra el reto en dos sentidos: no he podido correr ni un kilómetro estos días (si exceptuamos el fracasado rodaje del lunes, en que tuve que darme la vuelta y volver andando), eso por un lado. Por otra parte, llevo toda la semana en casita con la baja laboral, y la nevera está estos días ejerciendo una atracción faltal, aprovechando que el aburrimiento me deja las defensas por el suelo. Con este panorama, haber sido capaz de hacer de la moderación bandera es algo que, como diría Juancar, me llena de orgullo y satisfacción. Estoy mucho mejor, gracias por preguntar, y no creo que pueda resistirme a una salidita reparadora esta tarde. De hecho le he pedido al médico que me firme el alta con fecha de hoy, para poder ir a trabajar el lunes y disponer del fin de semana para reencontrarme con mis caminos favoritos.




En otro orden de cosas, ayer estuve por tercera vez intentando inscribirme en la media de Almansa por internet. Como soy de los que piensa que con tres intentos ya vale, llamé al Ayuntamiento y me pasaron con el director de deportes, un tipo majísimo llamado Pablo. Mientras hablábamos intentó él una inscripción on-line para su señor padre, y tampoco tuvo éxito. Me dijo que hablaría con la empresa que les lleva el tema y se pondría en contacto conmigo. A los 10 minutos me llamó a casa. Resulta que el sistema no había sido activado aún, pero que la semana que viene funcionaría en condiciones. Se disculpó y me recomendó que esperase, porque aún hay sólo alrededor de 750 inscritos y su cupo es de 3000. Desde luego, el patinazo organizativo con las inscripciones por internet parece menos gracias a la amabilidad y el trato cercano de gente como Pablo. Yo lo intentaré a partir del lunes, porque esta carrera, una de las que mejor cuidan al corredor popular, no me la pierdo por nada del mundo. Salud y buenos rodajes a todos.

martes, 10 de abril de 2007

SUAVE QUE ME ESTÁS MATANDO...


Como mi Santa es un culo inquieto, cada cambio de fase lunar hay que modificar en casa la configuración geoestratégica del mobiliario. Determinados esfuerzos, en mi maltrecha anatomía de atleta novato pueden llegar a pasar factura. Ayer, en pleno rodaje suave, mi región lumbar decidió pedir explicaciones por el esfuerzo del día anterior. El resultado: vuelta a casa andando y toma de conciencia al respecto de una molestia que se había convertido en un dolor en toda regla. Una mala noche y la cita con el galeno de turno, que no tiene nada mejor que recetarme que el consabido reposo, neobrufén (el antiinflamatorio) y myolastán (el relajante muscular). Baja laboral y, por consiguiente, correril. Esto altera ligeramente mi plan de 6 semanas, cuyo objetivo era evitar el ridículo en la media de Almansa. Supongo que poco a poco podré volver al tajo, y tendré tiempo suficiente para llegar en condiciones a la gira peninsular, cuya suspensión NO SE ME HA PASADO POR LA CABEZA ni siquiera un momento. Y es que ahora el tema está ya en hacer como Terminator y amenazar con aquello de "I'LL BE BACK!"

domingo, 8 de abril de 2007

¿Y A TI QUÉ COÑO TE IMPORTA?


Hace ya meses, trotando a mi ritmo que es de normal tirando a más que lento, pasé junto a lo que en el colegio me enseñaron era un "señor mayor", que estaba concentrado en sus quehaceres en el campo adyacente a lo que era mi camino. Los más de 20 kilómetros que llevaba en las piernas no evitaron el "buenos días" de rigor, que así lo aprendí en casa de pequeñito. El señor mayor acertó a levantar la cabeza, contestar con mayor o menor cortesía a mi saludo y añadir algo así como "tienes que hacer deporte para perder esos kiloooos", mientras yo pasaba de largo. Aguanté la respiración. Valoré la posibilidad de parar, girarme y cotejar con él las opciones que ambos teníamos de sufrir un accidente coronario por lo avanzado de su edad, y su evidente condición de fumador, pero seguí adelante.

El otro día trotaba por el paseo marítimo hacia Fornells. Rodaje de lo más apacible y yo a mis disfrutes, pensando en lo bien que me estaba saliendo el calentamiento. Por la parte de la carretera me adelanta un vecino en coche. Baja la ventanilla y, ni corto ni perezoso me grita: "Pepeeee, pero corre un poquito más, ¿nooooo?". Sonrío y me callo. A éste tengo que volver a verlo seguro.

Ayer tropiezo con un conocido. Puesto al corriente por alguien en su momento me interroga sobre mi nueva condición de maratoniano. Su cara de admiración se desvanece cuando le confieso que la aventura me llevó 5 horas de carrera. "Jolín, debiste llegar el último, ¿no?. Si en ese tiempo se puede hacer andandooo"

Pues sí, corro. Voy despacio pero me lo tomo en serio. Soy maratoniano y disfruto de lo que hago y, sobretodo, del modo como lo hago. Nunca ganaré una carrera. En las carreras no se trata sólo de ganarle a los demás. Corres contra ti mismo, contra la distancia, contra el relieve, contra el frío o el calor, contra todo esto o con todo esto. Tú no puedes entenderlo, pero además, ¿y a ti qué coño te importa? ¿Me meto yo en lo que tú haces?

viernes, 6 de abril de 2007

EL RETO DE ABRIL SEMANA 1 (-1,300Kg.)


Salta a la vista que el bomboncito de la foto no soy yo. He pensado que mejor alegro la vista al personal con esta foto convenientemente robada del google imágenes que con otra cosa, ya que no voy a aparecer en pantalla hasta el 1 de mayo tal como había prometido.

Este es el resultado que dio esta mañana la máquina de la verdad. Las vacaciones no son el mejor momento para tomarse la alimentación muy en serio. De hecho no he cumplido demasiado con mi listado de propuestas alimentícias. Supongo que la pérdida de peso de la semana se debe a tres factores fundamentales:

a) Me sobran muchos kilos y así es más fácil
b) He comido de todo pero sin excesos, eso es cierto
c) He entrenado bastante, pero porque me lo pedía el cuerpo, no por otra cosa

Teniendo en cuenta que si había patatas fritas en el plato di buena cuenta de ellas, y cuando había que pedir un postre no me cortaba ni un pelo, amparado en la vorágine general que significan las reuniones familiares y de amigos, contando pues con todo ello, el perder algo de peso es toda una victoria, y un acicate para lo que me queda de reto. A partir de ahora sí seguiré más estrictamente las normas, pasándome más al verde y olvidando fritos, grasas malotas y azúcares. Y seguiré con mis sudores favoritos, cuya implicación en el proyecto se me antoja poco menos que indispensable.
Ala pues, que paséis un fin de fiesta de altura en los días que os queden, y a volver despacito a casa. Salud y buenos rodajes a todos.

miércoles, 4 de abril de 2007

DOBLETE DE AGUA


En la línea de tomármelo con calma y pasarlo bien, después de dar ayer con un camino de esos de ensueño (cuyas fotos algún día colgaré) por el que troté más de 12 placenteros kilómetros, hoy me había propuesto una sesioncita de mil metros en la piscina. Calentando un poco, nadando seguidito y sin sobresaltos y estirando después, ya tenía los sudores del día cubiertos. Pero claro, somos enfermos de esto, y a las nueve de la noche me encontraba vestido para matar, mallas, camiseta y chubasquero, bajo una fina pero pertinaz lluvia para otro de mis rodajitos suaves. Reconozco que he salido porque llovía, y hace tiempo que no corría lloviendo. Casi había olvidado lo bien que me hacen sentir este tipo de situaciones. Es como si dominase a la naturaleza, haciendo algo en un momento en que se supone que no debería. Llovía de verdad, y la gente habrá pensado que estaba loco, a esas horas y con la que estaba cayendo, pero yo digo que los locos son ellos, por perderse estas cosas. La ducha calentita me ha sentado muy bien, porque hacía algo de frío. Ahora estoy aún sintiendo los narcotizantes efectos de las endorfinas. Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva...

viernes, 30 de marzo de 2007

EL RETO DE ABRIL (0.000 kg.)



Hablaba yo ayer largo y tendido con mi amigo Cicli sobre entrenamiento, objetivos y resultados. Cicli es entrenador de atletismo y experimentado triatleta, con varios Ironmans en su mochila, pero fundamentalmente amigo personal. Él me decía que ahora debo olvidarme de todas las pijadas del entrenamiento y centrarme en mejorar mi condición física de base, que es un modo de decir que debo perder peso básicamente. Es inevitable que, sumergidos en la vorágine de este mundillo, disfrutemos de los chascarrillos propios del tema, teniendo las series, los rodajes largos, erre-unos, doses y treses, pulsaciones y demás mandangas como tema favorito de conversación, pero su reflexión no andaba muy lejos de lo que sería la realidad: no mejoro porque mi cuerpo no da más de sí. A mí no me va mal, disfruto mucho de lo que hago, pero mentiría si no dijera que siento envidia sana de conocidos que arrancan en el tema y ponen sus chasis de 70 kilos a 4'30" el kilómetro en tres mesecitos de nada. Yo por debajo de 5'45" corro el riesgo de explotar.

Bien, pues aprovechando que el mes de abril está por comenzar en nada, y el momento es propicio, me he decidido con el reto de Cicli: un mes de bondad beatífica para dar el empujoncito definitivo a mi carrera deportiva (¡qué bien suena!). Esa bondad se va a referir fundamentalmente a la alimentación, porque el entrenamiento nunca fue el problema. Durante este mes renuncio a los fritos, a los dulces, a los refrescos azucarados, al alcohol, a las grasas saturadas y trans y a las raciones por encima de las necesidades estrictas. Me tiro de cabeza a la piscina de la comida sana, del verde, de la fruta, del estilo de cocina más saludable (plancha y vapor), de las 5 comidas diarias, del no pasar hambre nunca pero no estar lleno jamás, en definitiva, del perder peso de forma racional, modificando los hábitos más insalubres. Una sentada a la semana va a ser libre (no querréis que me aburra de la vida, ¿verdad?) porque siempre surgen compromisos laborales o familiares que obligan, pero va a ser la excepción, una a la semana y basta. Y a seguir entrenando.

No voy a hacer público mi peso neto, alguna vergüenza hay que mantener en el "economato" (como diría Gomaespuma), pero cada viernes, día de la verdad (pesaje oficial) voy a colgar una entrada con el anexo del resultado que dé la báscula. La clave será el signo "+" o el signo "-" delante, para someterme al escarnio público o al aplauso de la concurrencia en función de las frías cifras.Hoy empezamos con el 0.000kg., como es lógico. Es un modo de comprometerme. Hasta mayo se acabaron las fotos del menda lerenda. El día uno (si es posible), me coloco a los pies de los caballos en el traje de faena, y me mandáis besos o tomatazos, según méritos. Salud a todos.

jueves, 29 de marzo de 2007

DISFRUTANDO



En psicología deportiva se dice que cuando los objetivos marcados no son realísticamente alcanzables el atleta se ve abocado a la frustración, y aparece la amenaza del abandono flotando en el entorno. Al contrario, cuando lo que siempre había sido un sueño deportivo se vuelve realidad su protagonista acostumbra a alcanzar un estado de paz interior con respecto a la práctica de ese deporte que, correctamente canalizado, lleva al sujeto a otro nivel con respecto a esa actividad.

Dice mi señora madre que cuando una cosa se me pone entre ceja y ceja soy capaz de olvidarme del mundo entero para perseguir ese objetivo. Cuando empecé a correr ya sabía que tenía que terminar un maratón. Mis circunstancias personales no han sido sino barreras en ese camino. Una genética poco agradecida, un sobrepeso evidente, una jornada laboral demasiado larga y muchas otras actividades a las que atender dejaban poco espacio a grandes retos, pero empecé a correr, como diría el "Godot" de Samuel Beckett un día igual que otro día, seguí un plan de entrenamiento decente y conseguí no sin sufrimiento terminar mi maratón.

Hoy recojo los frutos de mi particular logro. Estoy viviendo el lado dulce de esto del correr. Sin la presión de las competiciones ni las marcas a corto plazo he vuelto a salir con regularidad, escuchando a mi cuerpo, y DISFRUTANDO de cada zancada, de cada camino, de cada paraje y de cada gota de sudor que mi organismo expulsa de un modo purificador. Llego a casa cansado y feliz, y con ganas de un poquito más. Añado a mi entrenamiento actividades complementarias como son la natación y la bici, a las que les meto la dosis de dureza suficiente como para que resulten divertidas, y me entrenen sin cansarme las piernas para poder correr al día siguiente. Supongo que es aquí donde quería llegar.

Los próximos retos me los planteo desde la tranquilidad. En unos días revisaré calendarios de carreras y trabajo, y sabré si puedo darme una vueltecita peninsular para hacerme con algún dorsal de recuerdo. Si eso no es posible, sin ningún problema seguiré disfrutando sin más de todo esto hasta el mes de junio. Entonces empezaré un plan serio para preparar, como mínimo el medio maratón de Menorca (finales de septiembre). El reto bueno, tengo que terminar de decidirme, es el 21 de octubre, en Palma de Mallorca: el Tui Marathon, una carrera prácticamente alemana en España, con 3000 corredores y una organización por todas partes alabada. Veremos...
Salud a todos, que para como está el patio es lo mejor que se puede desear.

martes, 27 de marzo de 2007

BACK IN THE SADDLE


Como cantaba allá por los años setenta el gran Steven Tyler en homenaje a los viejos cowboys que vuelven por sus fueros, así me siento yo después de mis casi-trece kilómetros de hoy. Podría afirmar que es lo primero serio para lo que me calzo las zapas desde la carrera de Barcelona, y las sensaciones han sido buenas. La verdad es que en su día me avisó Santi Palillo de que el estado de forma del maratón se prolongaría por espacio de algún tiempo, cosa que muchos aprovechan para batir su marca personal en distancias menores como los 10K. A mí, a falta de competiciones que echarme al gaznate, me va a servir para volver a correr sin sentirme un elefante otra vez, o por lo menos eso espero.
La primavera es época de carreras populares. Las hay casi en cualquier lugar y quien quiera puede correr casi cada domingo dorsal al pecho y chip a la zapatilla. Siempre y cuando uno no viva en este paraíso que es Menorca. Aquí si se quiere correr hay sólo dos opciones: la liga de carreras de verano, con muchas competiciones, eso sí, pero de 3 o 4 kilómetros, con pocos corredores y todos picaos. En esas carreras llego siempre el último, y no nos engañemos que eso cansa. La otra opción es esperar al medio maratón internacional de Menorca, una prueba muy bien organizada, con 130 o 140 corredores, y en la que espero quedar un poco mejor que el año pasado, pero que se disputa ¡a final de septiembre! Y mientras, en la maldita blogosfera, toquisqui corre carreritas, hace amigos, bate sus marcas y se lo pasa cañón. En esos momentos uno vuelve a sentirse espectador de lujo. La única alternativa es la gira por la península, pero mi patrocinador dice que los recursos son limitados. Habrá que estudiar el tema con más detenimiento.

LA PRUEBA DE ESFUERZO
Por otro lado, me ronda por la cabeza el hacerme una prueba de esfuerzo. En Menorca sólo hay un médico que la hace, un profesional de plenas garantías (no en vano es el médico del equipo de baloncesto de liga ACB), pero el problema es que no la hace en una cinta de correr sino en una bicicleta estática. Ahí me asaltan las dudas, porque nuestro deporte es tan específico (aquí se trata de correr y basta) que a lo mejor la bici no es lo más adecuado. Pido opiniones porque no conozco el tema en profundidad. ¿Alguien se ha hecho una prueba de esfuerzo sobre una bici, o mejor, con los dos métodos?. Agradezco consejo.
Mucha salud y buenos rodajes a todos.

jueves, 22 de marzo de 2007

HAY ALGO MEJOR QUE CORRER...



Copio y pego un estudio de lo más científico que corre (nunca mejor dicho) por la red al respecto de las diferencias más significativas entre la carrera a pie y el esparcimiento carnal. Espero que ninguna sensibilidad se hiera más allá de los límites estrictamente necesarios. Añado que los niños mejor no lean, por si acaso...

1. Cuando corres vas solo y si vas con alguien acabas queriendo correr mas rapido que el otro.
Follando no, siempre tratas de llegar a la meta juntos. Por lo tanto, follar "Desarrolla el Trabajo en Equipo y evita el Egoismo". Correr no.

2. Para correr hay que comprar un montón de ropa y normalmente bastante cara.
Para follar basta con quitarte la que llevas puesta. Como ves, follar "Fomenta el Ahorro y evita el Consumismo". Correr no.

3. Para correr hay que levantarse de la cama. Para follar es todo lo contrario.
Todos sabemos que en la cama se esta mejor que en ningún sitio.
Por lo tanto, follando aprovechamos para "Ejercitarnos mientas estamos donde mejor se está". Corriendo no.

4. Correr exige un gran esfuerzo y da poco placer, follar da un enorme placer y el esfuerzo es mínimo.
Así pues, follando descubrimos cómo "Rentabilizar al Máximo el Mínimo Esfuerzo", algo fundamental que no conseguimos corriendo.

5. Después de correr terminas de mal humor, porque cansa mucho y te duelen las rodillas.
Sin embargo, después de follar tienes una sonrisa de oreja a oreja.
Queda claro que follando "Descubrimos la Alegría de Vivir". Corriendo no.

6. Si te llaman para correr casi nunca vas. Ahora, si se trata de follar...eh?.
A la hora que te digan sales a la carrera.
Esta claro, follar "Aumenta la Puntualidad".
Correr, pues no.


De todos modos sigo recomendando la carrera a pie a todos, los que disfruten de ese esparcimiento carnal y los que, más recatados, se flagelen en el sofá con la tan educativa programación televisiva de este país. Salud.

miércoles, 21 de marzo de 2007

PARAGUAY

Acabamos de volver a casa. El viaje ha sido largo pero sin sobresaltos, pese a la gran cantidad de vuelos y conexiones por los que hay que pasar desde Asunción hasta Menorca. Ciudad del Este, Sao Paulo, París y Barcelona han sido escalas obligatorias, pero quitando las incomodidades de tanto vuelo y más espera, no hay queja alguna sobre la logística del viaje, teniendo en cuenta que no teníamos reserva en ningún vuelo durante todo el itinerario.

Ahí va una reseña de lo que han sido estos días. Quizás si tuviera un lugar en la red donde alojar las fotos como todo hijo de vecino no tendría que aburrir al personal con historietas familiares, pero como eso es una utopía de momento, cuelgo aquí unas cuantas imágenes que bien podrían resumir estos días de vacaciones.


El país está tratando de salir del socavón de progreso en el que se encuentra. En esta foto la carretera recientemente asfaltada cerca de San Bernardino contrasta con los "obstáculos" con que uno puede topar si no anda con mucho ojo al volante.


Lara es mi nueva sobrina, y uno de los dos motivos más importantes del viaje. No la conocíamos aún, y sólo desplazándonos íbamos a tener esa oportunidad. Es un primor, y nos tiene el corazón robado como en su día nos lo robó su hermanito Santi, mi otro sobrino del otro lado del charco, y el otro motivo del viaje.


Aquí sí se puede ver a mis dos únicos sobrinos. La foto la tomamos el día del bautizo de Lara, que celebramos aprovechando el viaje. Mayte, mi Santa como diría alguno, también posa para la posteridad.


Con mi hermano Pablo en el lago Ipacaraí. Paraguay es un país sin costa pero muy vinculado al agua. Río, cataratas y Lago. A las cataratas no pudimos ir por la amenaza de dengue, que era en principio más temible en esa parte del país. Luego, cuando el brote de la enfermedad se trasladó a Asunción decidimos visitar Buenos Aires. Al final no hubo modo de realizar el salto a la capital argentina por problemas con los vuelos (básicamente no había un sólo asiento disponible para el fin de semana).


LA VACA. Mi hermano Pablo es un loco de esto del volar. Cuando no trabaja se le puede encontrar con frecuencia por el aeródromo de Yvytú, volando con esta reliquia de más de 50 años sin motor, buscando cuervos en el aire para dar con las corrientes térmicas de aire caliente que permiten ascender al planeador. De todos modos el de la foto es el que esto suscribe, jejeje.

En el aire con LA VACA. El nombre se lo pusieron a la vista de lo que "le gusta el pasto", ¡¡en referencia a lo poco que se mantiene en el aire!! Aún así, nosotros volamos con LA VACA todo lo que quisimos, aprovechando un buen día de térmicas y la pericia del piloto.


Otra de las actividades estrella del país, las reuniones a manteles. Cabe decir que el contenido del plato no era sólo para mí, ya que Mayte esperaba en la mesa con la guarnición esperando su parte (véase que casi todo está duplicado). La carne es sabrosísima por esos lares. Lo que parece un bizcocho es la llamada sopa paraguaya, la única sopa sólida del mundo. Unos días más en Paraguay y tengo que salir del país rodando, jejeje.


¡¡CORRÍ!! Convencí a mi hermano Pablo, a su mujer Vivi que está tras la cámara y a Larita para dar un paseo por el parque Ñu-Guazú, y bañados en repelente para mosquitos aprovechamos el clima benigno del domingo, ellos para pasear y yo para rodar poco más de 7 kilómetros en progresión, empezando a más de 6 y terminando con fatiga a 5'35. Al día siguiente tuve agujetas, ya en el avión.

Ahora empieza la vida que debe haber después del primer maratón, en lo que debería ser el camino hacia el segundo. Hay que replantear objetivos a corto, medio y largo plazo, y volver a la senda de zapas y sudores, planteándome cómo seguir con esto del blog. Lo único que sé es que mañana trataré de salir a disfrutar del rodaje que corresponda con la misma alegría con que preparé el maratón.