jueves, 21 de abril de 2011

Trail Serra de Tramuntana


Tras los malos augurios que mi maltrecho físico apuntaba, esto es la crónica de un éxito (en realidad dos) a pesar de los pesares.

Llevo meses lesionado. En otras condiciones hubiese parado, me hubiese curado descansando y listo. Lo que pasa es que la lesión llegó en el peor momento posible, en plena vorágine de objetivos de la temporada, y trampeando estoy aún aquí.

En Barcelona (maratón) abandoné. Duré 13 km. Terminé cojo y me despedí prácticamente de todo lo que seguía. Recuperé algo en 10 días, y me pasé a la bici, donde el tendón de aquiles sufría mucho menos y podía entrenar sin apenas molestias. De ahí pasé a pensar que si podía ir en bici y podía andar aceptablemente lo mismo llegaba a las competiciones ya comprometidas (Trail Serra de Tramuntana y 101 de Ronda). Como la montaña se podía hacer andando e incluso con la ayuda de los bastones había alguna opción más.

Pero antes acudí a Pollença con el club. Era el Campeonato de Baleares de Medio Maratón, y había que tomar la salida por imperativo legal. La estrategia estaba clara: salgo, me retiro, certificado médico y salvo los muebles. No iba a meterle al tendón 21 km de asfalto llevando 4 semanas de bici y poco más en las piernas. Salí con los más veteranos del club, despacito, despacito,... y terminamos llegando. El tendón protestó pero la molestia era soportable. Supongo que aprendí a convivir con ella y el dolor no fue esta vez suficiente como para no correr. Hice mi peor marca de siempre terminando más feliz que nunca. Y 6 días después, la montaña.


De esta guisa nos presentamos Raúl, Antonio y yo en la salida del TST. Sobre el papel, 62 km atravesando la Serra de Tramuntana de Mallorca, con casi 2500 metros de desnivel positivo (de subida) y un circuito durísimo por pedregoso pero de insuperable belleza natural.

El objetivo era terminar, tirando de cabeza y de bastones, esperando que saliera el dolor de Pollença y no el de Barcelona. Lógicamente sólo andando.

De Valldemossa a Deià ya tropecé con José Miguel, un amiguete al que había conocido en otra carrera mallorquina tiempo atrás. Él iba acompañado. Hicimos juntos un buen tramo pero antes de Deià le perdí la pista.
La salida de Valldemossa ya la conocía: casi una hora cuesta arriba hasta el Camí de s'Arxiduc. De ahí la bajada a Deià, donde entrenado me había caído y partido un bastón. Sin incidentes. De hecho incluso corrí un buen tramo de la parte final de la bajada hasta el avituallamiento. Saliendo de éste traté de volver a correr pero el tendón me dio un pinchazo. Paré y tomé un ibuprofeno aprovechando el estómago lleno. Seguí sin mucha novedad, esta vez andando hasta Sóller, en lo que era la parte suave de la carrera. Tras el avituallamiento de Sóller, donde repinté de vaselina ambos pies, ya algo perjudicados, empecé la durísima subida del barranco de Biniaraix, donde di alcance nuevamente a José Miguel. Su colega andaba fuerte ya algo más adelante, y decidimos seguir juntos (pero sin contrato) lo que durase la aventura, que fue hasta la línea de meta.

Charlando animosamente alcanzamos la zona de los lagos de Cúber, donde nos avituallamos nuevamente y salimos tan llenos de ánimo que nos perdimos. Hubo que volver sobre nuestros pasos, de nuevo al avituallamiento, para encontrar las marcas del recorrido y tomar el camino bueno. A buen ritmo llegamos hasta el pie del Coll de la Massanella y empezamos la subida. Personalmente se me hizo dura, muy dura. Llevaba muchos kilómetros con la molestia del tendón y la fatiga se iba ya acumulando de modo importante. Suerte que llevaba los bastones conmigo. Pienso que sin ellos, ahí hubiese terminado la aventura. Coronamos la Massanella y paramos para hacer alguna foto de recuerdo. La mía encabeza esta entrada. La de José Miguel es esta:


No se dejen engañar por la sonrisa de pose. También él iba tocado pero tuvo dos narices de seguir con buen humor hasta la meta.

La bajada de la Massanella nos llevó hasta Lluc. Dicen que quien llega a Lluc termina la prueba, porque de ahí al final hay un tramo de algo menos de 18 kilómetros que es un regalo comparado con lo que acabábamos de pasar. Lo que ocurre es que ya es mucho lo acumulado en las piernas, y a nuestro lado hubo gente que lo dejó en el control de Lluc. Nosotros no, nos avituallamos y salimos para Pollença, buscando la meta y pensando que el dolor es temporal pero la gloria es para siempre.

Bajando a Pollença se nos hizo de noche. Colocamos los frontales en posición operativa y seguimos un descenso que se me antojó largo, muy largo, gracias al tute que llevaba encima principalmente. En ese brete recogimos varios cadáveres. La gente, sobretodo los del Ultratrail (105km) llegaba muy mal al tramo final de carrera. El que no arrastraba una rodilla arrastraba un tobillo, el que no la espalda o un gemelo. Llegué a la conclusión de que en este tipo de carreras no se trata de saber si habrá dolores. Se trata de ver cuánto dolor está uno dispuesto a soportar. Mi tendón llevaba casi 50 kilómetros dando la lata y en los últimos 5 dolió algo más de la cuenta. No corrí nada ya. Tan sólo caminé. Y llegamos en un grupo de 4 al pueblo de Pollença, que debíamos cruzar. Ahí perdimos las marcas del circuito. Tuvimos que volver sobre nuestros pasos pero ni aún así dábamos con referencia alguna del camino. Entonces alguien dijo que la meta estaba en el refugio de puente romano, y decidimos seguir algunas señales que apuntaban a tal lugar, hasta que se me ocurrió usar el teléfono. Raúl y Antonio estaban esperándome en la línea de meta: llamé a Raúl, diciéndole que ahora íbamos para el refugio... "¿Qué refugio? La meta está en el Polideportivo municipal" ¡¡¡Pardillos!!! Volvemos sobre nuestros pasos, hartos ya de callejear a esas horas por el pueblo y conseguimos que unos lugareños nos orienten en nuestra salida hacia las instalaciones deportivas municipales. Al ponernos sobre la pista del lugar reaparecen las marcas del circuito y con el mayor decoro posible alcanzamos felices la línea de meta. Al final fueron casi 66 km (de GPS) con pérdidas y todo. Muy duro.

Nunca había estado tan mal al día siguiente, ni después del Ironman. Esto del monte es muy duro. Sin embargo el tendón, tras recibir sus merecidos mimos, respondió bien. Tras Barcelona cojeé 4 días. Tras el Trail podía andar bien por lo que respecta al tendón. Por lo que respecta a lo demás tardé 3 días en caminar como una persona normal, y todavía me acojono cuando veo unas escaleras.

En menos de 3 semanas voy a Ronda. Luego 1 mes sin correr, pero eso ya llegará.

Salud y kilómetros...

domingo, 13 de marzo de 2011

NO PUEDO CORRER

Después del abandono en Barcelona pasé la semana lamiéndome las heridas en el dique seco. Esta tendinitis con la que convivo tiene diferentes manifestaciones según trate al tendón en cada momento. En Barcelona me molestaba antes de empezar, me dolía mientras comenzaba a sumar kilómetros y me obligó a parar un dolor bastante más agudo de lo razonablemente soportable. A los 3 días ya no notaba la molestia al caminar. Seguí con el tratamiento hasta el sábado en que salí a caminar por el campo con cuidado y buenas sensaciones. Hoy le di una vuelta más a la tuerca y repetí circuito pero tratando de correr. Duré 20 minutos porque la molestia reapareció en una cuesta arriba. Terminé caminando hasta casa para ducharme y poner más hielo. De momento es lo que hay.

Cierto es que tanto el Trail Serra de Tramuntana como los 101 de Ronda se pueden terminar andando rápido (y parando poquito), pero ese no era el plan ni para eso he entrenado todo este tiempo.

CAMISETAS SOLIDARIAS

En otro orden de cosas, la semana pasada recibí las camisetas solidarias. Me las han quitado de las manos. La verdad es que resulta muy complicado sacar la bolsa entre un grupo de compañeros corredores y no atender a los que te dicen primero "a ver, a ver...", luego "pues no sabía nada pero es una buena idea" y terminar con lo de "dame dos, una para mí y otra para mi mujer". En fin, que me quedan sólo un par de las más pequeñas. Tengo que ponerme en contacto con los amigos de Mallorca a ver si hacemos una segunda remesa o si a alguien le sobran camisetas de la primera porque tengo algunos compromisos desatendidos, entre ellos más de uno concretado a través del blog. En cuanto sepa algo lo cuento.

Salud y kilómetros

lunes, 7 de marzo de 2011

MARATÓ DE BARCELONA 2011: DNF

DNF: Acrónimo que se utiliza al otro lado del charco: Did Not Finish, o mandó la carrera a tomar viento antes de tiempo.

Un Ironman, 6 maratones, más de 20 medias e incontables carreras más cortas después me he retirado por primera vez. Ahí van los motivos con la brevedad que marcan las pocas ganas que tengo de hablar de ello:

Desde 2008 tengo una relación especial con mi tendón de Aquiles izquierdo. Yo lo mimo y él me deja correr. De hecho uso unas taloneras de silicona que me elevan el talón y permiten al tendón trabajar algo acortado y sufrir bastante menos. El problema está en las cuestas: al subir, los apoyos provocan que el tendón trabaje muy estirado y sufra algo más, y como quería hacer carreras de montaña he estado entrenando en cuestas. Y el tendón lo ha notado. Además, para ser completamente sincero, seguramente no ayuda el hecho de que las camisetas que me regalan en cada carrera me queden algo justas siempre.

Llevaba un par de semanas con una ligera molestia, que iba y venía en función de la cantidad de trabajo que le pedía al tendón. De todos modos ese tendón tiene varios maratones en su currículum, razón por la cual pensé que al calentar las molestias desaparecerían. Me equivocaba.

Ya en el km 3 el dolor era notorio. Salí al ritmo que pensé podía mantener hasta el final, con la idea de correr sin agobios, terminar feliz y poder entrenar la semana siguiente. Pronto reduje ese ritmo a la mínima expresión tratando de que los apoyos fueran tan suaves como fuera posible y no castigaran de más el tendón, pero el dolor era mayor cada kilómetro que pasaba. Caminé algo en el avituallamiento del 10 para tomar el primer gel de los 3 previstos y darle tregua al pie, y me costó volver a arrancar. A partir de ahí el dolor se hizo más difícil de soportar y a la vista del km 13 decidí caminar hasta esa marca. Ya no pude volver a correr. Lo intenté pero estaba completamente cojo. Me senté en la acera, me quité la zapatilla y el calcetín y palpé el punto de dolor. No hizo falta analizar la situación, pensar en los 30 km que faltaban, en el Trail Serra de Tramuntana ni en los 101 de Ronda. No lo dejé por ningún motivo distinto del hecho de que no podía seguir corriendo. Jodido y cojo di media vuelta y me fui para la zona de meta.

martes, 1 de marzo de 2011

¿PREPARADO PARA EL MARATÓN?

Pues no lo sé, ni podría afirmar a ciencia cierta si lo que llevo en las piernas valdrá para la que me espera el domingo. En fin.

La verdad es que todos sabemos cómo se prepara un maratón: combinamos rodajes largos, una vez por semana más o menos y llegando tan lejos como sea posible sin sufrir una lesión o condicionar las siguientes sesiones de entrenamiento, alguna sesión de cierta calidad (rodajes de ritmo o, los más avezados, entrenamientos interválicos como las temidas "series"), un rodaje semi largo a ritmo de maratón, una carrerita de recuperación y un par de días de descanso (más algo de gimnasio por aquello del fortalecimiento), con muchos estiramientos, comida sana y suficientes horas de sueño. Pues yo, nada de nada.

Si alguno ha leído algo antes aquí sabrá que no soy demasiado metódico entrenando. En realidad pocas veces pienso que lo que hago pueda llamarse técnicamente "entrenamiento" aunque a la larga me prepare poco o mucho para las competiciones a las que me inscribo. No significa eso que cada vez que salga a correr haga lo que me venga en gana o me la sude el siguiente proyecto que tenga en el horizonte. De hecho puede que haya bastante de método detrás de la anarquía porque las competiciones de fondo no se terminan por cojones: se llega a la meta por haber entrenado para ello. Lo que pasa es que la ciencia que puede haber en lo que yo hago está seguramente tan escondida que ni yo mismo sé dónde encontrarla.

Correré el maratón del domingo sin haber entrenado para ello. En realidad me preparo para la ultradistancia de abril y mayo, con salidas "al monte" en un lugar sin monte, largas en la mayor parte de los casos, con mucho sube y baja y combinando correr con caminar sin mucha organización para ello. He llegado a entrenar más de 5 horas (de las que habré corrido de modo intermitente por espacio de poco más de 3), en salidas largas cada fin de semana con la mente puesta entre Pollença y la cuesta del cachondeo de Ronda, sin pensar en correr un maratón en marzo. Pero... ¿por qué tanta reflexión a estas alturas?

El otro día un colega me preguntó si repetía en Barcelona. Le dije que sí y me hizo esa pregunta tan habitual como poco esperada por mí en ese momento: ¿Y qué marca esperas hacer?...

¡Buena pregunta! ¿Qué marca me saldrá? No he hecho el test de 2 x 6000, ni pruebas de esfuerzo con análisis de gases y toma de muestras sanguíneas para el lactato, ni rodajes semilargos a ritmo de maratón ni nada por el estilo. El año pasado hice 4:48. Si hago números, saliendo a 6'40" lo mejoro, pero no sé si puedo correr a ese ritmo porque sencillamente hace meses que no corro tan rápido durante varios kilómetros. Es decir, que tomando como referencia lo que he estado haciendo, esas largas distancias las he recorrido a medias bastante más lentas que 6'40" el kilómetro. Sé que muscularmente estaré bastante aceptable porque mis entrenamientos han incluído siempre terreno de sube y baja, pero unas piernas fuertes no sé si son suficiente garantía para el maratón. Y luego está el asfalto, que no piso desde hace también mucho tiempo. ¿Me castigará demasiado?

Muchas dudas que dan al domingo un interés mayor si cabe. Como no sé cuál va a ser el resultado me siento como un novato, aunque sea mi séptima cita con el maratón, la cuarta vez que complete ese circuito o mi última carrera seria haya sido un Ironman. Admito apuestas.

Salud y kilómetros a todos.


lunes, 21 de febrero de 2011

LOS 4 PICOS, ETAPA REINA.

Acabo de superar una gripe de campeonato. Una semana completa parado, de sábado a sábado. Supongo que entre los cambios de tiempo y las agresiones que para mi sistema inmunitario supone tanto entrenamiento largo abrieron en su día la autopista de mi organismo a los bichitos que anidaron en él sin anunciarse. Ahora estoy mejor y he vuelto al tajo.

Pocas cosas sin embargo han cambiado. Con el calendario que tengo por delante (en menos de 2 semanas maratón, en abril medio maratón y los 62k del Trail en 6 días y en mayo Ronda y sus 101) continúo con mi anárquica preparación, juntando más o menos a ojo rodajes largos, rodajes algo más vivos, tiradas de caminar-correr y algo de descanso. Todo ello procurando juntar unos volúmenes de supervivencia, que me lleven con mayor o menor calma a cada una de esas cuatro líneas de meta en las que se me espera.

Empezando por el principio, el 6 tomo si todo va bien la salida en Barcelona. Mi 4º maratón en ese circuito (el 6º o 7º total, que no sé si el del Ironman se cuenta) y por primera vez no tengo ni la más remota idea de cuál va a ser mi marca. Como supongo que de piernas no andaré mal del todo imagino que entre las 4h45 y las 5h15 andará la cosa, pero no puedo (ni quiero) ser más preciso. Ya pedí en su día disculpas por profanar la mística del maratón utilizándolo para entrenar, para sumar kilómetros de cara a objetivos venideros.

Lo de la media de Pollença va a ser otra decepción. Los decepcionados serán nuevamente mis compañeros de club, con los que nos desplazamos cada año a esta carrera al grito de "este año sí", en franca referencia a mi incapacidad manifiesta para bajar de 2 horas en esa distancia. Este año será otra vez no, primero porque no puedo, y segundo porque en 6 días, al sábado siguiente, debo merendarme el Trail Serra de Tramuntana (62k, 2200m de desnivel positivo y algo completamente desconocido para mí).

Lo de Ronda queda algo más lejos pero es mi principal desvelo, aquello a lo que dedico cada martes y cada sábado cuando salgo de casa para pasar todas esas horas combinando correr con caminar por la Menorca más rural. Anárquicamente, es cierto, pero pasándomelo de maravilla con el entrenamiento. Si termino las 4 carreras que nos quiten lo bailao. Luego vendrá otra vez el Tri...

Salud y kilómetros.

PS. Aún no tengo las camisetas solidarias. Problemas logísticos en vías de solucionarse las mantienen en la isla vecina. Supongo que no irá la cosa mucho más allá de esta semana y podré empezar a vender solidaridad. Tengo ya muchas ganas.

miércoles, 9 de febrero de 2011

WESTERN STATES ENDURANCE 100

75 Minutos en la Meca del Ultratrail. 100 millas de trail running en estado puro. Una maravilla.

PINCHA AQUÍ

sábado, 5 de febrero de 2011

CAMISETAS SOLIDARIAS. UNA INICIATIVA DE LOS BLOGUEROS DE BALEARES




¿Qué pasa cuando se junta un bombero con sus famosas ideas y un grupo numeroso de bloggeros deportivos de Baleares? Pues que nace una idea de bomberos bastante solidaria.

Nuestro amigo Pedro Ballesteros nos junto a todos los bloggeros para proponernos una idea: hacer camisetas técnicas para vender a amigos y familiares y asi recaudar unos eurillos para alguna fundación, ong...

Una vez elegido el diseño, color y tallas, nos pusimos de acuerdo con el número de camisetas a pedir, tendremos únicamente 20 camisetas por blog, que pueden parecer muchas, pero si apartamos 2 para nosotros, otras para familiares y algun amigo intimo, quedan pocas para vender por lo que os aconsejo que os apresureis en hacer vuestro pedido.

Con este proyecto recaudaremos cerca de 1500 euros y, ¿a quien ira destinado este dinero? Hemos decidido seguir la estela de nuestros amigos Tonis (Payeras y Contesti) y destinar el dinero a la Fundación Vicente Ferrer. Este movimiento se debe a Jose Luis de Rutas del Silencio. Espero que os gusten las camisetas y el proyecto, las hemos hecho con cariño y queriamos que salieran a la luz el fin de semana en el que nuestros amigos se enfrentan a sus retos.

Envianos un mensaje diciendonos el numero de camisetas que quieras y la talla, en caso de acabar una talla nos pondremos en contacto con otro compañero para facilitártela.

Muchas gracias una vez mas por vuestra solidaridad, sabemos que os pedimos ayuda muy a menudo pero desde que se inicio este movimiento nos encontramos mejor.

¡¡¡¡¡¡¡¡GRACIAS AMIGOS!!!!!!!




Blogs que participan en esta iniciativa:


@tletas de baleares

Atletismo femenino

Aventuras por Mallorca

Crazyfeetbyres

Cuoyot

Es Llop Verd

Grancampeón

Irontoni

JCarpediem

Mójate Contracorriente

Pensamientos a 6

Rutas del Silencio

Slowpepe

Uffffff



PRECIO DE LAS CAMISETAS SOLIDARIAS: 10 Euritos de nada (¡son técnicas!)


Este es el texto de la entrada que hemos publicado todos los implicados de un modo u otro en el proyecto. Personalmente agradezco de forma especial que contaran conmigo para ello, puesto que soy el único "foráneo", ya que todos los demás funcionan en la gran Mallorca. Precisamente por esa razón, y porque se trata de sacarle algún eurillo a cada camiseta para poder recaudar fondos y ayudar a quien más lo necesita, no voy a poder vender solidaridad fuera de Menorca. Los gastos de envío se comerían el beneficio, y éste es básico que llegue a su destino final.

Gracias de antemano por apoyar la iniciativa.

viernes, 4 de febrero de 2011

SOLIDARIDAD BLOGUERA

Esta noche, un minuto antes de que el día muera, se colgará en este rincón la misma entrada que en otros trece. Tengo el privilegio de poder sumarme a una iniciativa solidaria de primer orden. La información completa en pocas horas.

lunes, 31 de enero de 2011

EL PERFIL DEL TRAIL SERRA DE TRAMUNTANA

Este es el perfil de la carrera de abril. Cierto es que antes viene Barcelona, pero ese maratón será un éxito si lo termino en menos de 5 horas y sin un desgaste excesivo. Además será la cuarta vez que me enfrento a los 42 barceloneses por lo que, con el debido respeto a la distancia, tengo una idea bastante precisa de lo que me espera.

Para el Trail tengo un millón de dudas. Debuto en este tipo de pruebas, son 62km y duros. Pudimos hacer un tramo hace dos semanas y confirmé mis sospechas al respecto de que la montaña te paga con belleza y dificultad a partes iguales. Eso es lo único que sé. Para todo lo demás podría lanzar a través del blog un auténtico cuestionario y aburrir a los dos o tres que osen pasarse por aquí. No lo haré. Mis dos o tres lectores son sagrados.

Aún así ahí va una pincelada de lo que son mis principales dudas de novato:

1. BASTONES: Sí o no. Imagino que a ritmos de caminar mucho subiendo ayudan. A mí me sirvieron en el entrenamiento del otro día, pero cierto es que cuando pude correr me molestaban.

2. AVITUALLAMIENTO: Debo llevar mis viandas sólidas encima o no, esa es la duda. Supongo que la organización pondrá lo típico a nuestra disposición (barritas, geles, fruta y algún pastelito). Saldré con poco más de un litro de agua encima, por no pasear una mochila cargada sin más y llegar al avituallamiento con el depósito lleno. Supongo que bastará.

3. ROPA: La idea es vestirme como entreno: mallas piratas, ni cortas ni largas, una camiseta técnica (¿manga corta o larga?) y un cortavientos. Gorra y gafas de sol.

4. OTROS GADGETS: Aunque la carrera es diurna, opino que un novato debe cargar con un frontal por si las moscas. Además sigo sin saber lo que voy a tardar y lo mismo se me hace de noche.

5. CALZADO: Uso de normal un 12.5 USA. Bajando a Deià sufrí mucho al desplazarse el pie hacia delante y presionar mis dedos la puntera de la zapatilla. Un máquina con el que nos cruzamos nos recomendó atar con fuerza los cordones al empeine, pero también he leído que debe sobrar algo de zapatilla por delante. Estoy por hacerme con unas del número 13.

Bueno, eso es lo básico. Si algún experto puede pronunciarse lo agradeceré. También espero opinión de quien no se sienta tan versado en el tema pero tenga algún pequeño conocimiento tangencial sobre el contenido de mis dudas. Por último acepto también opiniones de amiguetes cuyo nivel de ignorancia sea parejo al mío. Entre todos sacaremos esto adelante.

Salud y kilómetros!

viernes, 28 de enero de 2011

JUNTOS PERO NO REVUELTOS

Ya vuelvo con el discurso de buenos y malos. Si a alguien le parece tedioso por repetitivo que acepte mis disculpas y deje de leer.

Vivo en un sitio pequeño, con virtudes de sitio pequeño y defectos de sitio pequeño. Cuando se me ocurrió empezar a darle a esto de la zapatilla lo hice, como casi todos, por mi cuenta y en secreto. Tenía una brevísima experiencia en las carreras populares, que incluía un 10k y un medio maratón cuando vivía en Barcelona, saliendo por probar, por amistad con algún participante y por ver que entre los que corrían ahí teníamos de todo: buenos, menos buenos, regulares y lo siguiente. Luego vinieron los cambios.

Me trasladé a Menorca y empecé a moverme por imperativo de salud, aunque pronto me convertí en adicto incurable a las endorfinas. Busqué carreras porque quería compañía, y todo lo que encontré fue un circuito veraniego popular. Como más allá de julio y agosto (con contadas excepciones) sólo había carreras para federados decidí federarme (lógica aristotélica) para poder correr. Entonces el choque cultural fue grande porque en la isla los 25 que corrían eran "atletas" y yo tan sólo un "pringado que trotaba".

Mi personal modo de entender la democracia deportiva me resultó la coartada perfecta para mezclarme con fenómenos que rodaban cómodos a 3'30" el kilómetro. Yo era el peculiar, el que llegaba siempre el último, sonriendo y aplaudiendo al público. Y otros se animaron.

Luego vino el club, los amigos y esos viajes pagados por el Govern Balear para competir en los Campeonatos de Baleares, de cross y medio maratón. Los 21k nunca fueron demasiado problema, porque el Campeonato se disputaba dentro de una prueba popular como es el medio maratón de Pollensa. Además, cuanto más largo mejor para mí porque más lento hay que ir. Pero el cross era distinto.

En el cross nos separaban por categorías y por sexos y, que nadie se enfade, algunas chicas y los más veteranos siempre han sido mis compañeros de fatigas de la cola del pelotón. La carrera en la que me tocaba tomar parte en esos campeonatos siempre era rápida, muy rápida. Tanto es así que pronto definí el cross como esa competición en que suena el pistoletazo de salida, miro para alante y ya estoy sólo para los siguientes 8 kilómetros... hasta que empiecen a doblarme (que lo hace hasta el Tato).

En todas estas llegó el otro día el Campeonato de Baleares de Cross para veteranos. Nos fuimos a Calvià (Mallorca) con toda la tropa, porque esos 3 días de convivencia bien valían el esfuerzo. Y llegó la carrera. Como siempre a los 100 metros ya era el último destacado, y pronto empecé a ser doblado por los primeros. Llegué el último, no de mi categoría sino de todas las categorías. No disfruté ni un pimiento corriendo. Maldecía cada zancada que daba y no le encontraba sentido al hecho de estar ahí. Era un intruso, con todas sus letras.

El penúltimo de mi categoría completó la carrera a un ritmo 1 minuto más rápido por kilómetro que yo, es decir que ese farolillo rojo en cross es mío por los siglos de los siglos, aunque ese no es para nada el problema.

El problema es que el 99,9% de la gente que corrió ese cross lo hizo para llegar lo más rápidamente posible a la meta. Ni uno solo tenía como objetivo disfrutar del recorrido, de la compañía o del clima soleado de invierno. Ni siquiera yo, que sólo pensaba en terminar con aquel suplicio lo antes posible.

Al cruzar la meta le dije a Víctor que era la última vez, que los buenos y los malos debían mezclarse pero no siempre. Que en ocasiones no pienso que sea lo correcto. Y sigo pensando igual.

Al día siguiente, con un sol precioso, nos perdimos para correr 6 horas por la Serra de Tramuntana, montaña de verdad y pronto patrimonio universal de la humanidad (o de la Unesco, no sé muy bien). Eso fue una maravilla.

miércoles, 12 de enero de 2011

I AGAINST ME (o yo contra mí mismo)

Aprovecho el paso del Pisuerga por Valladolid y la salida a la luz de lo que parece un delicioso documental sobre triatlón de larga distancia para retomar el hilo de mis andanzas. Lo del documental, actualmente en alemán, estará genial en cuanto salga la versión cervantina. Si esperar a que ello ocurra tiene tan poco sentido, habrá que conformarse con que al menos traduzcan la obra al inglés, para justificar el dinero que en mi casa invirtieron en un colegio de pago y algún cursillo de verano en el área metropolitana de Londres.

ME HE INSCRITO YA EN LOS 101 DE RONDA. Lo digo bien alto para terminar de creerlo. El pingüino gordito hará ultradistancia, montaña o ambas cosas a la vez. En marzo maratón, en abril los 62 del TST y en mayo los 101 de Ronda. Y claro, una cosa es proclamar a los cuatro vientos la valentía y el arrojo demostrados en formalizar todas esas inscripciones y otra muy distinta ocultar el acojone con que afronto ese futuro tan inmediato.

Como ya dije en su momento, la Marató será casi lo de menos, con todos los respetos. Salir corriendo tranquilo y procurar terminar igualmente corriendo, en el tiempo que sea. Lo del Trail Serra de Tramuntana ya me apura un poco más. Son 62km de montaña seria, y desplazar mi oronda humanidad cuesta arriba sigue siendo un ejercicio de extenuación. Y lo de enchufarme 101 kilómetros aún lo veo más lejos, pero como todo lo anterior no es imposible.

El movimiento se demuestra andando (corriendo en esta ocasión) y por ello el domingo pasado nos apretamos algo más de 3 horitas de trail running (con algún tramo caminando, sobretodo cuando las subidas eran más duras), hoy martes corrí non-stop 1 hora 40 también por pistas forestales, mañana repito, el jueves descanso y el viernes entreno suave otra vez.

El fin de semana me desplazo a Mallorca para el Campeonato de Baleares de Cross para veteranos. Algún día tengo que hablar de mi relación con el Cross, que en su vertiente federada es aquella actividad atlética en la que oigo el pistoletazo de salida, miro delante y ya estoy solo. Los motivos de mi participación en este tipo de eventos son absolutamente peregrinos. No debería pero me enfrento a ello año tras año, sin disfrutarlo y prometiéndome no volver jamás. Esta vez hay postre. El lunes es festivo en Menorca y alargamos la estancia en la isla mayor un día más para poder entrenar un poco por la Serra de Tramuntana. Si nada se tuerce estamos convocados, guías locales incluídos, a una salida matutina de 20km, de Valldemossa a Sóller, por la ruta que sigue la carrera de abril. Esa experiencia sí que me motiva y seguramente justifica el viaje del fin de semana.

Mientras tanto, con el panorama que tengo en el horizonte tan sólo puedo pensar en preparame porque si algo me asegura la ultradistancia (y hablo de oídas) es que el cronómetro resulta un elemento prescindible, los rivales se llaman compañeros y la competición es algo así como YO CONTRA YO MISMO (y, añado, los elementos)...

Salud y kilómetros!

domingo, 2 de enero de 2011

JINGLE BELLS O ALGO ASÍ...

Ya estoy de vuelta. Esta mañana me di de bruces con la realidad. Aterricé en casa tras ese período gastronavideño de descontrol consciente. Si algo saqué en claro de todo ello es que se puede pasar de cojo a finisher en pocos días, siempre que se tenga el cerebro tan seco y el gaznate tan hidratado como el que esto firma: llegué a Barcelona con poquitos días de apoyar el pie y el 31 despedí el año en plan torero, intentando bajar de 60 minutos en esos 10K sansilvestreros. Lo teníamos a falta de kilómetro y medio, pero a mi hermana le dio el bajón samaritano y terminamos esperando a los demás del autobús para entrar con orgullo colectivo en hora-tres y sonriendo. La espinita se la arrancaremos a la pequeña de la familia el 23, en la Cursa de Sant Antoni donde, anuncio, romperemos la barrera del sonido y volaremos a menos de 6 esos 10 kilómetros de barrio.

Si bien es cierto que he vuelto a correr, no lo es menos que he vuelto a comer. De hecho me he limitado a comerme todo lo que me han puesto delante. Literal. Ningún esfuerzo por salir a hombros de cada ágape, poco dulce, pero dando buena cuenta de cada ración navideña que me correspondía tras la justa división de vituallas entre todos los comensales.

Por tanto, mañana me peso, pero me da que la columna de la izquierda, esa que proclama un descenso en el tonelaje propio de algo más de 4 kilos va a ser revisada como el salario de los funcionarios, a la baja. Eso sí, no desfallezco. Esto no ha hecho más que empezar.

He dicho.

Mientras divago sobre ello, feliz 2011 a toda la tribu y salud, mucha salud para todos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

LA MARATÓ, ESE ENTRENAMIENTO DISTINTO...

Salida de la edición de 2007 de la marató. Mi debut en la distancia. Esa primera vez...

Después de colgar, el otro día, la entrada más corta de este blog, y quedarme tan ancho he ido esta tarde al médico. Me ha quitado el vendaje de ese tobillo al que le ha dado por seguir hinchado adquiriendo bonitas tonalidades violáceas a las que, a su vez, la facultativa de rigor ha llamado despectivamente edema, para añadir que lo llevaba claro si esperaba el alta laboral y olvídese de despedir el año corriendo.

En fin, Serafín, que no pude celebrar mi cuarta experiencia en los 42 barceloneses (2007, 2009, 2010 y espero que 2011) saliendo a rodar. Pregunté por la bici pero la galena me amenazó con más hinchazones y más edemas: a lo sumo la piscina y sin usar las piernas. Y úseme usted una tobillera potente y una muleta de apoyo para liberar de peso a ese feo tobillo. ¡Susórdenes!

Pero volveré. Al menos lo hice ya en el terreno de las intenciones. Diseñé el plan de ataque al ultrafondo y me inscribí en la marató, que espero completar a ritmo de proyecto de ultrafondón (o era ultrafondista...) con el claro objetivo de acumular kilómetros, acumular amigos y acumular medallas de finisher, que también me hacen un porrón de ilusión, y acumular agujetas de lunes.

Eso sí, con todos los respetos por una distancia que no por conocida deja de ser vista con las pertinentes cautelas por su potencial aplasta-osados. Sigo pensando que en estas distancias triunfan los constantes, no los valientes (de los que tanto los cementerios como los 6 o 7 últimos kilómetros de la carrera, andando, añado, están llenos).

A mí me va a pasar como en Calvià con los 21: llegaré con muchos kilómetros (y cuestas) pero no corriendo un pimiento (como siempre, vamos), mi marca será una ruina pero terminaré más fresco que nunca (esa es la teoría, luego el asfalto nos pone a cada uno en nuestra realidad).

Por todo ello digo que la marató será un entrenamiento, algo distinto porque me darán agua, isotónico y esponjas, tendré servicio médico, animación en la calle, y miles de amigos con los que correr. Así todo es más fácil.

Ah, por cierto, seguro que tengo la oportunidad de volver a saludar a viejos amigos. Sólo por eso vale la pena ir.

Hasta entonces salud y kilómetros...

viernes, 17 de diciembre de 2010

ARRIBA Y ABAJO

Ni ganas me quedan de subir foto alguna. Cuento:

El domingo estaba ARRIBA: pude completar el medio maratón de Calvià. Una carrera dura por las constantes cuestas del circuito, bonita por pasar en diferentes ocasiones junto al mar y algo desangelada por la escasa animación del recorrido, exceptuando ese final fantástico en las modélicas instalaciones de la pista de atletismo de Calvià.
La carrera me fue de menos a más (literalmente pulvericé en la segunda mitad el tiempo de la primera) pero es que empecé con la calma. No tenía muy claro lo que me iba a encontrar porque no había entrenado nada específico, más allá de largas y suaves tiradas de trail que me iban a ayudar muscularmente pero seguro que no harían nada por mejorar mis ritmos de carrera. Tal como predije, corrí lento porque no podía correr más rápido, pero me hinché a adelantar corredores los últimos 6 o 7 km, sobretodo los que caminaban cuesta arriba.
En los primeros 6 km tuve compañía. José Manuel López, ese fenómeno capaz de cruzar Baleares non stop, zamparse ironmans como quien corre un 5k o hacer el payaso con todos los honores en proyectos solidarios para el tercer mundo. Se presentó en bici y me abordó por la retaguardia (sin connotaciones sexuales) al grito de "¡Veo un pingüinooo!". Gracias amigo.
Terminé muy contento, haciendo "comentarios a 6" con Sixto, futuro repapá y admirado bloguero. Sigo pensando que se puede correr medio maratón den 2:17 y ser feliz con ello en meta. Es lo que hay.

El lunes estaba ABAJO: pasando por una calle en obras me puse a mi hija Carlota al cuello, para que no tropezase con todos esos obstáculos... con los que terminé de tropezar yo. Me torcí el tobillo y, para que no cayera la niña al suelo pisé con ganas. El resultado me llevó 4 horas en urgencias, un bonito esguince tamaño familiar y colgado de las muletas (al menos) hasta el próximo lunes, día en que mi médico de cabecera me quiere ver. De correr nada, claro. Porque no hay carreras de cojos, que si no...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

DE CAMBIOS, CONTROLADORES Y OTRAS PIEDRAS EN EL CAMINO

Terminando con Carlota la última carrera. 10K organizados por mi club, el Crismar CCE Sant Lluís

Lo primero va a ser agradecer los comentarios en la entrada anterior. Lo segundo explicar la desconexión: estoy asimilando determinados cambios en mis responsabilidades profesionales que han sacudido mi rutina diaria en las últimas dos semanas hasta volverlo todo patas arriba.
Además anduvimos peleando con los controladores para no ver arruinada la salida familiar de puente. Un día y medio después de lo previsto conseguimos volar a Barcelona. Yo volví bien, a seguir currando porque como decía un buen amigo, con el trasero alquilado no te sientas cuando quieres. Mis chicas se quedaron hasta el sábado.

Y entre el trabajo y el puente desapareció el orden en mi vida. El domingo corro medio maratón en Calvià y, aunque conseguí entrenar el lunes en la Carretera de les Aigües, llevaba 9 días sin poder calzarme las zapas en absoluto. En todo ese caos se diluyó, en parte, ese reto al que no renuncio (sigo queriendo bajar 15 kilos de una puñetera vez). No me he pesado en todo este tiempo, pero supongo que todo está más o menos donde lo dejé porque sigo abrochando el mismo agujero en el cinturón y he tratado de mantener el acierto en las elecciones dietéticas, apostando fuerte por lo sano y peleando por evitar lo insano. Así imagino que no habré perdido pero tampoco habré ganado. El lunes, cuando vuelva de Mallorca y todo se tranquilice un poco retomaré el control de la situación, haré balance y me someteré a público escarnio si corresponde.

Como decía, el lunes pude correr 1h 45 con calma. Ayer nadé y hoy he salido una horita. Mañana volveré a la piscina y el viernes rodaré suave 30 o 40 minutos para no estar muerto el domingo antes de los 21 km. Saldré, como siempre, con la calma y ya veremos qué pasa.

En otro orden de cosas, ya que mi sister se rajó (otra que trabaja demasiado) en su reto de comerse el medio maratón de Barcelona y no debo acompañarla me baila por la cabeza la idea de hacer el maratón. Sería mi cuarta vez en Barcelona, donde la logística por circunstancias familiares hace muy sencillo correr. Posiblemente la haga sin entrenar. Bueno, quiero decir sin preparación específica para maratón. Andaré con un buen volumen de trail porque mi temporada va hacia el Trail Serra de Tramuntana (62km) el 16 de abril y los 101 de Ronda el 7-8 de mayo. Lo de Barcelona lo decidiré antes del 19 de este mes, que es cuando la inscripción pasa de 50 eurazos a 60 (que ya es pagar, digo yo...), pero estoy casi convencido de presentarme a esa salida el día 6 de marzo.

Si consigo organizarme, claro...

Salud y kilómetros.

Anexo: Jueves 9 de diciembre. Como es jueves me pesé al levantarme. ¡Oh sorpresa!¡1.2kg menos! Los he subido al contador...