martes, 16 de noviembre de 2010

RACIONES...

Cuando John Bingham, el pingüino original, habla de alimentación en sus libros trata de transmitir como mensaje fundamental que la comida es combustible, en el sentido más automovilístico, y como tal debemos considerarla. Entonces se trata de comer lo que nuestro cuerpo necesita y en la cantidad en que lo necesita. Casi siempre comemos más de lo necesario, y ese es el principal problema. No existen animales salvajes gordos, porque comen cuando tienen hambre y dejan de hacerlo cuando se sacian. Nosotros comemos con y sin hambre, por ansiedad, nervios, por razones sociales, porque es la hora, porque eso que nos gusta tanto está aún en la nevera, porque tenemos de eso tan rico y si no lo comemos lo harán los buitres con quien compartimos vivienda, en definitiva por la razón que sea. Comemos demasiado.

Entonces, otro de los pilares en que se asienta mi reto actual está en las raciones. Estoy tratando de comer lo que mi cuerpo necesita y sólo hasta donde lo necesita. Me asalta un mar de dudas porque todo lo baso en la experimentación: como la cantidad que me parece justa y luego espero a ver cómo reacciona mi cuerpo a ello. Tener siempre fruta a mano me resuelve cualquier error de cálculo y me levanta el ánimo enseguida.

Hoy desayuné una manzana, un colacao y una magdalena. Procuro no obsesionarme al menos por la mañana. La ausencia de obsesiones hace que no tenga sensación de privación, y si así pierdo peso, aunque sea lentamente, podré seguir con ello todo el tiempo que sea necesario. Como tuve la mañana libre tomé un plátano antes de salir a correr y un poco de uva roja al volver. Troté 1h35' por el Camí de Cavalls, subiendo y bajando la primera mitad y algo más a ritmo en la segunda parte. También me alcanzó para terminar la sesión con 30 minutillos en la piscina. Creo que desde el Ironman no nadaba "tan en serio".

Al mediodía comí verdura de primero: patata hervida con judías verdes y bróccoli, pechuga de pollo y champiñones de segundo y macedonia de frutas de postre. Debo reconocer que juegan a mi favor dos factores importantísimos: disfruto comiendo fruta y verdura y no soy de dulce (de hecho podría vivir sin probar un pastel más). Para media tarde reservé la delicatessen: bocadillito de un jamón que pillé en casa de ese que "quita el sentío". Como cayó algo tarde y por la noche soy más estricto, la cena ha sido muy frugal: un yogur, atender el blog y a la cama.

Mañana más. Salud.

7 comentarios:

maratonman dijo...

Bueno,tu experimenta,yo ya tengo mis experiencias y si hubiera comido lo tuyo en un dia de dieta no estaria del todo contento,pero tambien es cierto que probablemente lo hayas quemado con esas dos horas de ejercicio,asi que bien se puede decir que vas bien.Tu prueba,que no gastas lo que comes,pues al dia siguiente lo haras,esto es ensayo y error,de eso se trata.Yo mañana empiezo ya por fin mi dieta,joder va a ser dificil...sobretodo con tanta galleta de chocolate y nesquik(2 botes) con eso de que la segunda unidad sale un 70% mas barata para el bolsillo pero bien cara para mis pretensiones.A ver como se me da,ya te dire...y si no me preguntas.

Gonzalo Quintana dijo...

Para mantenerte está claro que necesitas el combustible que el cuerpo demanda, pero para bajar debes de ingerir un poco menos de lo necesario, con prudencia.
Ese cola cao malo, malo. Trabajo en una fábrica donde entre otras cosas fabricamos un primo-hermano del colacao, la gente piensa que es cacao en su mayoría cuando en un 70% es azúcar. Cuando te tomas un cola cao básicamente te estás metiendo un montón de azúcar manchada con algo de cacao. Si no tomas coca cola normal tampoco tomes cola cao. ¿Café?

Alex dijo...

Go Pepe go ! admiro tu determinación, yo tampoco soy de dulces, pero si de todo lo demás

Gallegoh dijo...

Hola Pepe, creo que este reto es el más duro al que te enfrentas, incluso más que tu aventura en el Ironman.
En cualquier caso, no se si conoces www.skinnyo.com que es una buena herramienta para compartira avances, (incluso no se si llegará a ser compatible con tu forerunner ;))

SlowPepe dijo...

MARATONMAN: Sigo intentándolo. Suerte con esa guerra abierta contra el Nesquik y el chocolate. Al final se trata de gastar más de lo que se ingiere o de ingerir menos de lo que se gasta. Son matemáticas.

GONZALO: No sólo tomo nota de lo del colacao sino que prometo cambiarlo por el café con leche salvo momentos puntuales de extrema necesidad.

ALEX: Básicamente gracias por los ánimos. Sin determinación no hay nada que hacer, pero esto es una carrera de gran fondo que premia la constancia a largo plazo por encima de la valentía inicial.

GALLEGOH: Seguramente se trata de algo mucho más serio que un Ironman. Algún día contaré hasta qué punto la salud está envuelta en este reto. Tomo nota de la web que apuntas (de hecho la visité ya y me parece como mínimo curioso lo de apuntarse a retos públicos sobre perder peso).

Gracias, una vez más, por ese seguimiento. Mañana me peso por primera vez. Abrazos a todos.

Commedia dijo...

¡Caray, Pepe, pues si que te lo has tomado en serio!

Me parece un tema muy interesante porque me obliga a pensar (y replantearme) algunas de mis costumbres.

Estoy de acuerdo con el comentario de Gonzalo pero la conclusión que saca es un poco decepcionante: te quedas sin tu cacao del desayuno.

Como bien dice, los preparados de cacao tienen una importante cantidad de azúcar, además de harinas que se mezclan con el cacao para darle cuerpo. Lo de las harinas no estaría mal (por aquello de los carbohidratos), aunque el problema está en saber de dónde vienen. El único que no lleva harina, creo recordar, es el Nesquik, pero quitarle el azúcar se me antoja un poco complicado.

Lo que hago yo (por si te sirve) es tomar "Cacao Puro en Polvo desgrasado", que no lleva azúcar (los de Valor comercializan uno) mezclado con miel. Calentito (o frío en verano) está mucho mejor que el cola-cao, y no te quedas sin tu chocolatito de por las mañanas.

En cuanto a lo que lo acompaña, siempre como fruta de temporada y procuro evitar la bollería industrial. Normalmente tomo unas buenas rebanadas de pan de barra (nada de pan de molde) del día anterior, tostado, con aceite de oliva virgen extra y, a veces, también con mermelada. Sobre las mermeladas no me preocupo más de la cuenta, eso sí tienen que estar hechas solo con fruta (55-60%), azúcar y corrector de la acidez (nada de conservantes ni colorantes), pero puedes encontrar mermeladas que no tienen azúcar (no me refiero a las que tienen edulcorantes sino a las que solo llevan fruta) y otras que las hacen con miel.

Sobre la miel, que he mencionado en un par de ocasiones, creo que no hará falta contarte nada. Eso sí, mejor que sea de calidad (no me sirve la de La Granja etc).

Bueno, Pepe, perdona el rollo macabeo. Mucho ánimo y, por favor, no te obsesiones.

Commedia dijo...

Ah, otra cosa (¡menudo rollo tengo!): corro antes de que amanezca, y siempre lo hago SIN desayunar. Es lo mejor para quemar lo que te sobra y habituar al cuerpo a gastar primero la "gasolina pobre".

Ya Te puedes imaginar con qué hambre llego a casa para desayunar. (^o^)