miércoles, 22 de noviembre de 2006

APRENDER A PROGRESAR


Mi "running streak" ha terminado. Fue un período breve pero educativo. Ayer desperté con muchas molestias en los gemelos y decidí descansar. A modo de experimento estuvo bien, once días corriendo sin descanso, y puede que algún día vuelva a probar, pero en otras condiciones.
Seguramente influye en mis molestias el hecho probado de que no poseo el cuerpo de un corredor del equipo de Kenia de maratón (a lo mejor 2 keniatas, uno encima del otro, se acercarían más a la realidad). En cualquier caso el descanso obró milagros en mis maltrechos gemelos, y hoy he corrido con total normalidad. Pienso seguir los sabios consejos de quienes recomiendan al menos 2 días de descanso (no consecutivos) a la semana, y tomarme mi progreso de un modo más paciente. Hasta San Silvestre (aunque la carrera local sea de 3800 mts.) no competiré, y ahora debo seguir mi entrenamiento alternando días duros (carreras largas y series) con días suaves y suficiente descanso.

4 comentarios:

Ana dijo...

Haces bien en escuchar a tu cuerpo, creo yo. Soy del las partidarias del descanso tal como lo describes, y no porque "me lo parezca", sino porque me da resultados.

Lo que me he reído con lo de los keniatas ;-)

SlowPepe dijo...

"En una lucha entre la fuerza y la paciencia, apuesta por la paciencia" (Confucio, o alguien de su entorno)
Tomo nota, ana, de tu comentario. Y lo de los keniatas, bueno, no se aleja demasiado de la realidad...

ag dijo...

congregación de "anas" es esto!!

me causa gracias leer esto de los descansos porque justo estaba meditando a ver que hacia, porque como le dí el miercoles y el jueves hoy la verdad q tenía ganas de descansar, pero se que el finde no voy apoder salir... que dilema...

SlowPepe dijo...

A ver, AG, en mi opinión, debemos aprender a distinguir las señales que nos manda el cuerpo: no es lo mismo un "noto la sesión de ayer, pero sé que en cuanto lleve 5 minutos trotando suave todo irá bien", en cuyo caso un rodaje lento nos beneficia igual que el descanso, que sentirse sin fuerzas y salir "porque toca". La única sesión de entrenamiento que no debemos perdernos es el día de descanso. No queremos lesionarnos.