sábado, 9 de diciembre de 2006

SEGUIMOS CORRIENDO


Esta mañana me he levantado con ganas de marcha. Supongo que influyó en ello el hecho de que ayer todo lo que hice fue ir al cine, y mis piernas han despertado frescas y recuperadas del entrenamiento del jueves. Además, los días de carrera larga como hoy me gustan especialmente porque tras cumplir con todo el ritual lo único que tengo que hacer es elegir un recorrido lo más llano posible y ponerme a trotar lento y cómodo, disfrutando del momento. Además en esta época la isla está preciosa. Todavía las temperaturas son suaves y cuando no hay viento basta con un pantalón corto (las mallas debajo para evitar rozaduras) y una camiseta para rodar sin problemas el tiempo que haga falta.
Hoy he corrido 20 kilómetros con magníficas sensaciones. Bueno, vale, los dos últimos me han costado un poco más, pero suele ocurrir. Ni siquiera he necesitado el gel de carbohidratos con el que cargo en todas mis salidas largas. El agua de la riñonera ha bastado como avituallamiento de la jornada. Tiempo total, 2h. 20 min.
Estos días son los que más disfruto en mi entrenamiento de maratón. Termino cansado, muy cansado, pero feliz.
A partir de ahora el plan de entrenamiento empieza a marcar kilometrajes que son una incógnita para mi. La semana que viene rodaré 24km, y los 21 de una media es todo lo lejos que he ido en mi vida. Simplemente entrenar sobre esas distancias es ya un reto para mi. Supongo que el día después de esos entrenamientos me dolerán hasta las pestañas, pero seguro que valdrá la pena.

4 comentarios:

ag dijo...

seguro que si valdrán la pena... nunca corri tanto (hasta ahora) pero comparto con vos esa linda sensación de "cansancio"

Marcelo dijo...

Estamos en el mismo camino Pepe. Aunque vos bastante mas adelantado!

SlowPepe dijo...

Ana: Lo que ocurre es que nos estamos haciendo adictos a una droga dura de verdad: las endorfinas. Sólo que en lugar de destrozarnos la vida como las demás drogas, ésta nos la mejora. Gracias por los ánimos.
Marcelo: Yo cuando te leo también pienso que pasamos por las mismas penurias. Espero que ambos lleguemos al destino algún día y, sobretodo, disfrutemos del camino.
Un saludo a los dos.

ag dijo...

sabés que justo ayer mi marido mientras me hacía unos masajes en la pierna derecha, para aliviar un poco mi malestar (creo que de la cebza mas que nada) me decía que desde que comencé a correr me cambió el humor! que estoy con mas energia y mas onda! asi que viva las endorfinas!!!