martes, 31 de julio de 2007

LA FLACA (y 2)

No es foto de catálogo, es la mía (en cuanto termine de pagarla, claro)

Tras padecer los rigores de la insularidad en forma de espera, hoy he podido recoger el maquinón de flaca del que tuve a bien enamorarme en su día. Ir a recogerla para llevarla a casa fue la excusa perfecta para poner fin a casi tres semanas en el dique seco (un par de paseítos en bici de montaña y algo de ligero nado veraniego no van a contar como entrenamiento, claro). Entre llevarla hasta su nuevo hogar y sacarla de paseo por la tarde cayeron 60 kilometrillos, que son ya algo digno de mencionar.

Ahora sólo espero que mañana al levantarme, que es la hora en que el aquiles suele manifestarse de mala manera, las molestias no sean mayores que las de días precedentes. Si es así, tengo el firme propósito de incluír esas sesiones de ciclismo moderado que recomendaban los que me escribieron la anterior entrada entre mis entrenamientos, de modo protagonista por lo menos hasta que pueda volver a correr, que no sé cuándo será porque eso sólo lo sabe el joputa del aquiles.

Por lo que respecta a la flaca, firme objeto de estas líneas, debo decir que aún tengo que aprender a montarla. Hoy parecía un pato mareado tratando de poner las calas de las zapatillas espaciales esas que me vendieron dentro de los pedales, cosa que sucedió al noveno o décimo intento para jolgorio de vecinos y paseantes. Luego no tiraba como corresponde con los cambios, y empezando cuesta arriba por poco me caigo de lo despacito que iba (plato grande- piñón pequeño, para el que sepa de qué va). Luego está lo del manillar: si lo agarraba de abajo, desde donde podía acceder a cambio y frenos, la bici se volvía ingobernable, peligrando la vida del ciclista en plena carretera. Lo dicho, que hay que volver a aprender a montar en bicicleta con estos cacharros. Mientras tanto disfrutaré de los piropos recibidos sobre ella. Hoy me llamaron "globero". Si supieran...

¡Que tiemble el puerto de Las Palomas!

10 comentarios:

ELMOREA dijo...

Debes tener cuidado con estos enamoramientos... tu Santa puede estar al acecho, y ya sabes, si te pillan con ella en plena faena NIEGALO¡¡¡ Di que son imaginaciones suyas y todo eso....todo excepto confesar.
Eso que te pasa con el manillar es otra de las razones por las que me acongojo y no me lanzo a por la de carretera.
Saludos y cuida ese Aquiles, que yo lo vi en la peli de Troya y era un tio muy bruto. Mejor no meterse con él.

Anónimo dijo...

Si te sirve de consuelo el dia que yo estrene la mia con mis primeros y únicos automáticos me caí , y aun hoy con miles de kilometros en las piernas cuando paro o arranco voy muy inseguro y con mucho cuidado.

Soy Cicli.

Sylvie dijo...

Después de más de un año pululando por el mundo con mi flaca, sigo sin atreverme a usar las calas...con eso te lo digo todo...así que no te sientas un pato mareao, que seguro los(las) hay mucho peor que tú...

A ver si nos cuentas como ha ido ese aquiles sobre la flaca...que si tanto te has enamorao de ella, debes haber sido correspondido...

Besitos y a disfrutarlaaaaaaaaaa

SlowPepe dijo...

Elmo: Puedes estar tranquilo porque si no es una relación consentida por lo menos es tolerada. Mi santa es bastante liberal por lo que respecta a mis enamoramientos con seres inanimados, jajaja.

Coach: Ya ves que soy novato también con esto. No estoy hecho como corredor, no estoy hecho como ciclista...¿estaré hecho como algo alguna vez?

Syl: Era más fácil con los pedales de la btt aunque también sean automáticos. Supongo que todo es acostumbrarse. Por cierto, el aquiles no se queja más de la cuenta hoy. Estoy contento. De todos modos sólo nadaré, y esperaré a mañana para sacar de paseo a la flaca otra vez.

merak dijo...

cuando te des el primer oztion por los pedales automaticos, nos lo ceuntas.. o mejor, pon una foto.. yo ya llevo tres y media docena de serios avisos... jajaja
chula tu flaquita.
espero que te recuperes del aquiles en serio... y cuando te des caña y vuelvas a empezar, lo haces despacito... si es que no son edades jejeje
abrazos

Wild Runner dijo...

Yeeeeeee, ya era hora de que esa flaca llegara a tus brazos. Yo nunca he montado en una de carretera pero sí, debe tener su miga.

A disfrutarla mucho, Pepe, que aún tienes verano por delante con un montón de horas de luz.

Saludos y ya nos contarás qué tal el aquiles mañana ;)

Jorge Reynal dijo...

Felicidades por la nueva novia...eso es lo que dice mi mujer: queres mas a esa bici que a mi. Yo le contesto: "es que solo me da satisfacciones y no se la pasa reganandome".

Un abrazo,

Jorge.

Marcelo dijo...

Bellisima maquina.

anita dijo...

¡Cuidadoooo! Un PEPE en BICI NUEVA!!!



besoss

SlowPepe dijo...

Merak: Las zipostias por los pedales automáticos creo que ya me las di todas cuando se los puse a la bici de montaña. Aquello sí que fue un show. Tras esas experiencias, voy con un cuidadín... El aquiles va mejor, y sí, empezaré leeeento, leeeeeento, que eso me sale de pelotas.

Wild: Estas bicis son de lo más recomendables. Yo estoy aprendiendo a montar de nuevo, porque le encuentro bastante diferencia con la de montaña, pero es algo que engancha. Además puedo entrenar sin que empeore la lesión, que ya es mucho.

Jorge: Es que tu tienes un maquinón de bici. Yo me compraré una de esas cuando me toque la lotería, jejeje. De todos modos en todas hay que dar pedales, eso está claro.

Marcelo: No lo vas a creer, pero la condición que me puso mi mujer para comprarla fue escoger ella el color. No tuve elección, aunque le alabo el gusto.

Anita: Ya ves, ahí andamos. A los de aquí les digo que no salgan a la carretera cuando yo lo haga porque les puedo atropellar. Tú estás a salvo, jejeje. Si es que voy a ser un novato siempre...