Aquí ando todavía, en Asunción, conociendo lugares nuevos y programando un viaje a Buenos Aires que depende de una conjunción de factores de índole familiar que aún no se han alineado como esperamos todos. No puedo colgar fotos de momento porque el macintosh que estoy utilizando, al que pude configurarle los acentos y la eñe pagando el precio de que no todas las teclas reproducen los caracteres sobre ellas impresas, no me lo permite. Supongo que terminaré por ceder y me haré con un espacio para alojar fotos en la red como tiene todo el mundo y fuera problemas.
Hace un calor de la releche. Estamos viviendo de los espacios cerrados con aire acondicionado, pues nos movemos sobre los 37 o 38 grados con una humedad de tres pares de cojones en las horas hábiles del día. El tiempo pasa entre visitas culturales y exámenes profundos a la gastronomía local. El país es todo él un contraste profundo entre una clase muy pudiente que hace ostentación de riqueza y una masa enorme de la población que vive en el filo del umbral de pobreza. El resto son los muy pobres y la clase media, habiendo menos de lo segundo que de lo primero. Con todo, en los últimos años Paraguay ha experimentado un sensible progreso en lo económico, que no lo ha sacado de las listas de países pobres en la que desgraciadamente aparecen varios estados de esa latinoamérica con la que compartimos tantos lazos en lo cultural.
En los ratos que paso en casa chafardeando por esa blogosfera amiga, constato que cada vez somos más, y que unos cuantos de los últimos en llegar (a mi conocimiento, claro, que es hasta donde yo sé) son una tropa de tipos y tipas con mucha ilusión, y que el nivel general tanto de corredores como de contadores es muy elevado. No sólo disfruto por saber que muchos andan enganchados a esto del correr en un plan de lo más serio, sino que da gusto leer todas esas entradas, en las que todo se cuenta tan bien. Como es lógico, no voy a citar a nadie porque seguro que sería injusto, pero he tenido demasiadas horas muertas y he leído mucho.
Este es un blog sobre el correr. Así decidí en su momento que debía ser, y poco o nada puedo contar al respecto. Lo único destacable es que echo mucho de menos mis rodajes, y ardo en deseos de dar con una oportunidad para volver a calzarme las zapas aunque sea para 30 minutillos fáciles. Supongo que eso quiere decir que esas carreritas se han convertido ya en un hábito para mí, y eso es algo que puedo celebrar incluso por encima del hecho de haber finalizado un maratón, que era una de mis mayores ilusiones, puesto que mi mantra favorito, aquél que no me canso de repetirme es el de que " El milagro no es que terminé. El milagro es que tuve el coraje de empezar", y añado, de seguir con esto como si ya formase parte de mi vida.
Porque lo que nos importa no es llegar antes o después sino haber disfrutado del camino
jueves, 15 de marzo de 2007
SUDORES EN EL CONO SUR
lunes, 12 de marzo de 2007
DIAS DE VINO Y ROSAS
Las vacaciones estan siendo un periodo de asueto en toda la extension de la palabra. Cuando algun miembro de mi familia aparece por Asuncion, sabe que debe enfrentarse a una agenda de celebraciones de lo mas apretada, y aqui todo se celebra a manteles. Esto no seria mayor problema si a tanto festival gastronomico se le pudiera agregar un poquito de ejercicio fisico, pero esto es algo complicado ahora mismo: para empezar nadie corre por la calle, y si decidiera hacerme el bicho raro tendria problemas para volver a casa por lo poco que conozco el lugar y lo dificil que resulta orientarse aqui. Correr por el magnifico parque que hay en Asuncion ha sido descartado por ser foco de criaderos del mosquito del dengue, cuya picadura contagia esta enfermedad, y que esta en plan epidemia de alerta nacional en estos momentos en el pais. Contra el dengue no hay vacuna posible, ni tampoco tratamiento, y su mas virulenta manifestacion es mortal. Por todo ello, correr por el parque se convirtio en un deporte de alto riesgo que de momento no tengo la intencion de practicar. Veremos si doy con alguna alternativa a tanto festival calorico porque si no voy volver a casa con gemelos en avanzado estado de gestacion, recordando al irlandes.
Anexo: Utilizo un Apple iBook, con el teclado americano. Por eso no puedo poner acentos a las palabras que deben llevarlos y trato de evitar las palabras con la letra enye, porque tampoco la hay.
Salud a todos, sobretodo al amigo Pepemillas, reputado bloguero y corredor, que anda fastidiado y, aunque no tengo el gusto de conocerle le deseo una pronta recuperacion.
Anexo: Utilizo un Apple iBook, con el teclado americano. Por eso no puedo poner acentos a las palabras que deben llevarlos y trato de evitar las palabras con la letra enye, porque tampoco la hay.
Salud a todos, sobretodo al amigo Pepemillas, reputado bloguero y corredor, que anda fastidiado y, aunque no tengo el gusto de conocerle le deseo una pronta recuperacion.
miércoles, 7 de marzo de 2007
VACACIONES

Cataratas de Iguazú, una de las maravillas naturales del planeta.
Después de la tempestad viene la calma. Tras superar el trago del maratón, o al menos sus más dolorosas secuelas, estamos en una semana de cero kilómetros para poner la mecánica en las mejores condiciones, con el objeto de volver pronto a los rodajes.
Analizados los pormenores de la carrera, alcanzo diversas conclusiones:
1. LAS AMPOLLAS: Los calcetines, técnicos y con costuras planas, habían sido probados sólo en competición, pero tienen 2 medios maratones en su palmarés. Las zapas las había llevado en muchos rodajes cortos y en dos de semilargos las últimas semanas. Aún así, si hoy volviera a tomar la salida no usaría las Pegasus (las que llevé en el maratón) porque no debían de estar lo suficientemente domadas. Las zapas que mejor le han sentado a mis pies son unas Asics Gel Trabuco con pinta de montañeras, que no quise llevar a la carrera. Con ellas he rodado en lo más bestia de mi preparación sin sobresaltos. Error.
2. EL PAJARÓN: Tardé media hora más en la segunda mitad de carrera. Creo que el ritmo elegido era el correcto. Tres semanas antes hice una media a 6 minutos pelaos y acabé relativamente fresco. Salí a 6'40 y no bajé de 6'20 nunca, por muchas ganas que me vinieran al principio. Por tanto descarto que el ritmo previsto no fuera el adecuado. Además del calor, dos son los detalles que juntos o por separado pueden haber influído en el hostiazo que me llevé del tío del mazo: Por una parte mi último rodaje largo serio fue 1 mes antes de la carrera, porque 3 semanas antes corrí el medio maratón de Barcelona y lo siguiente ya fue aflojando. Por otro lado, y seguramente más importante, llevo sólo 6 meses corriendo en condiciones, mis genes no acompañan y a lo mejor hay que estar un poco más preparado para afrontar un reto como el del maratón. He aprendido a respetar de verdad esa distancia.
Ahora toca viajar. Nos vamos a Paraguay mañana, de turismo familiar. Dos semanitas alejados del mundanal ruido. En el equipaje cargo las zapas porque cerquita de donde vive mi hermano hay un parque fantástico, y voy a poder correr. A lo mejor ahora que tengo que empezar más despacito termino de animar a Mayte (las zapas se las regalé hace tiempo) y se hace algún rodaje conmigo. No sé a qué nivel voy a ser capaz de estar conectado desde allí, pero seguro que intentaré colgar algo. De todos modos, que los amiguetes de la blogosfera descansen un poco del menda es algo bueno para la salud mental de todos, jejeje. En cualquier caso, volveré.
PD. Don Miguel Ángel, dicen que todos los caminos conducen a Roma. Hágame usted el favor de disfrutar de la Cittá Eterna. Mucha suerte.
lunes, 5 de marzo de 2007
MARATONIANO (BARCELONA 2007)
Lo conseguí. Esa es la primera y más importante conclusión de este fin de semana. Tanto tiempo pensando en ello, tanto tiempo entrenando, tantas ilusiones depositadas en este momento...y ya está, ya soy MARATONIANO. Pero vayamos por partes. He aprendido más en 5 horas que en los 6 meses que llevo trotando con cierto sentido. Tenía un gran respeto por la distancia, pero el domingo me encontré cara a cara con todos esos kilómetros y la teoría es la teoría, pero hay que estar ahí para saber de qué va esto. Tiempo habrá para sacar conclusiones, pero... ya estoy pensando en el siguiente.
LA COMIDA DE CARRERAS POPULARES.COM

En la foto aparezco conversando con Mina, popular corredora madrileña, conocida en los ambientes sobretodo de montaña, cuya página web es una delicia (www.minarium.com) y que aparece en el cartel de Mapoma de este año. Los foristas de Barcelona, con Atenas (o sea Manuel) a la cabeza, nos citaron en un restaurante cerquita de la feria del corredor el sábado para comer, con un menú pensado para el maratón y un cóctel de bienvenida de lo más energético. Tenían la intención de hacernos sentir como en casa, y lo consiguieron al cien por cien. Desde aquí una vez más mi agradecimiento a todos ellos, y en especial para el Gran Atenas, motor de todo ello.

En esta foto aparezco con Manueldok (que vino a tomárselo con calma y terminó en 2:44 y fresco como una rosa, ¡vaya máquina de correr!), Mina, y Atenas (el de la derecha). Más fotos de la comida en :
http://picasaweb.google.com/paco.G.espacio/20070303ComidaMaratNBCN?authkey=Hi6n8sri-6U
LA CARRERA

Quedamos con los de la comida que pudieran para hacernos la foto de corto. No todos llegaron para posar, por lo que aunque no están todos los que son, sí son todos los que están. Después, ya cada uno a lo suyo. A partir de este momento empezaba mi cita particular con el maratón.

No calenté. Bueno, me di un paseo y estiré suave. No se trataba tampoco de meterle más de 42 kilómetros al día, sobretodo si tenía mis dudas al respecto de lo que me estaba esperando. Salir suave iba a bastar para poner en marcha la mecánica sin demasiados sobresaltos.

Del calentamiento a la salida. En esta foto se aprecia panorámicamente la pinta que tenía la avenida María Cristina 5 minutillos antes del pistoletazo inicial. Ni siquiera fui capaz de localizar a la liebre de las 4:30, para ver si podía saludar a un amigo sevillano, Scheilor, con el que había medio quedado en este blog. La próxima vez me aseguraré de citarme con él en un lugar un poco más concreto. Sé que hizo una buena carrera y me alegro. A lo mejor es como buscar a Wally, pero aparezco en primer plano. Decidí salir atrás para no ser atropellado, basándome en mi experiencia en carreras más cortas. No fue esta una gran decisión, pues tardé más de ¡7 minutos! en cruzar el arco de salida.

Ya nos vamos. Últimos saludos para la posteridad y empieza la carrera para Slowpepe. El plan estaba claro. En cuanto puedo empezar a correr me centro en "mi carrera". Me pongo a 6'40 el kilómetro y sin pasar de ahí por arriba ni de 6'20 por abajo van cayendo los kilómetros. En cada avituallamiento cojo agua y camino para beberla con tranquilidad y recuperarme un poco. La referencia que tenía para escoger ese ritmo fue el medio maratón de hace 3 semanas, que terminé a 6'02 la mar de fresquito y con ganas de más. Por ello, y teniendo en cuenta el descanso mayor con el que contaba para esta carrera, 6'40 me parecía más que prudente.

Llegando a la intersección de Paseo de Gracia con Diagonal. Es casi el kilómetro 14. Mayte y mi madre me esperan con el avituallamiento. A pesar de la subida ando todavía muy fresco.

Instantes antes de recoger 2 geles (tomaría uno en el km14 y otro en el 23, esperando al 35 para recibir el último). Mayte corría delante y a mí me hacía gracia verla.

Enfilando ya la Diagonal, pasado el primer avituallamiento familiar.

Y Mayte que me seguía con la cámara. Por el mismo precio podía haber cogido una bicicleta y venirse hasta el final, ¿no?
Seguí manteniendo el ritmo a partir de ahí, sin demasiados sobresaltos, aflojando sólo en la cuesta del Paseo de Sant Joan y después de los avituallamientos. Bueno, en el kilómetro 18 empecé a notar una molestia en las plantas de ambos pies. Me había untado también los pies con algo de vaselina (aunque no demasiada, la verdad), pero se estaban formando unas bonitas ampollas por una razón que aún desconozco. En el primer puesto de voluntarios médicos paro, me quito ambas zapatillas y calcetines y me unto otra vez con vaselina. Sigo corriendo con unas ampollas que no me iban a abandonar ya hasta el final. De todos modos, el ritmo lo llevo más o menos bien hasta el km 33. De ahí al 35 empiezo a acusar el cansancio y el calor, y ruedo un poquito por encima de los 7 minutos en cada kilómetro.

Llego al 35 (imagen de arriba) bastante tocado. Ahí me vuelve a esperar el clan familiar con el último avituallamiento personal. Más agua, más gel y un pedacito de naranja en la mesa de la organización. Como voy jodido decido caminar un poco para tomar tranquilamente el gel y ver si me recupero.

Mi madre, que es la señora que aparece aquí a mi lado, se asusta un poco al verme (bueno, ya había visto a unos cuantos pasar por ahí con peor pinta, pero un hijo es un hijo) y trata de convencerme para que lo deje. Le digo que se ha vuelto loca, que como sea pero que me esperen en la plaza de España (que es donde está la meta). Salgo de ahí como puedo y camino tomando el gel, como antes decía. Para cuando quiero volver a correr las piernas me dicen que ni hablar, que corra otro. Mi rodilla derecha hace ratito que se queja, y aparece una amenaza de calambre en ambos isquios. Además, apuesto a que el riego sanguíneo está empezando a olvidarse de mi cerebro, porque me veo a mí mismo tranquilamente tumbado sobre la acera, haciendo caso al "¿quien me mandaría a mí...?". Me quito estos malos pensamientos de la cabeza y empiezo a trotar acordándome de Dean Karnazes y sus "baby steps" cuando lleva casi 100 millas en las piernas. Del 35 al 36, con el pajarón me caen algo más de 10 minutos. Consigo superar (un poquito) el momento, pero ya no soy capaz de bajar de 8 minutos en ningún kilómetro hasta el final, tomándome casi 9 en los avituallamientos de agua y en los de esponjas. No camino, pero corro tan lento que casi es igual. Ni siquiera me reconforta el ver que todo el mundo a mi alrededor está tan jodido o más que yo. Los últimos kilómetros son por lo menos de 3000 metros para mí, y los corro con la cabeza, ya que las piernas se declaran en paro forzoso. Pero no hay mal que cien años dure.

Parecía imposible, pero la Plaza de España aún está ahí. En la esquina mi amigo Ángel y su pequeña (estaba enferma el día antes) ponen cara de sorpresa al verme. Alcanzo a decirles "hola" y algo así como "voy muy mal" pero inmediatamente doblo esa esquina y mi cara cambia. En 100 metros todo esto termina.

Aquí ya no me duele nada. Las lágrimas se me caen a borbotones pero procuro no torcer demasiado el gesto... hay que salir en la foto.

Un paso más y ya lo tengo. El tiempo...¿a quién carajo le importaba el tiempo? Por lo menos por ahora, lo único relevante es que nos lo propusimos y lo hicimos. Tuvimos el coraje de empezar y lo hemos llevado todo hasta donde quería la ilusión.

Mi madre corre a buscarme. Me esperaba cerca del acceso a la zona de meta. Es la primera en felicitarme, orgullosa y satisfecha. Me recuerda que en esta vida lo más importante es proponerse las cosas que uno realmente desea hacer. Son sus palabras.

Mayte también quiere salir en la foto. Sin ella seguramente no habría fotos, y puede que ni siquiera maratoniano. Las gracias para ella deben ser infinitas.

Y esta es mi foto. Una así he estado esperando todo este tiempo. Ya habrá espacio para la reflexión, para descubrir las razones de tanto sufrimiento, pero ahora sólo puedo decir que en su día tuve EL CORAJE DE EMPEZAR y he terminado MI PRIMER MARATÓN.
LA COMIDA DE CARRERAS POPULARES.COM

En la foto aparezco conversando con Mina, popular corredora madrileña, conocida en los ambientes sobretodo de montaña, cuya página web es una delicia (www.minarium.com) y que aparece en el cartel de Mapoma de este año. Los foristas de Barcelona, con Atenas (o sea Manuel) a la cabeza, nos citaron en un restaurante cerquita de la feria del corredor el sábado para comer, con un menú pensado para el maratón y un cóctel de bienvenida de lo más energético. Tenían la intención de hacernos sentir como en casa, y lo consiguieron al cien por cien. Desde aquí una vez más mi agradecimiento a todos ellos, y en especial para el Gran Atenas, motor de todo ello.

En esta foto aparezco con Manueldok (que vino a tomárselo con calma y terminó en 2:44 y fresco como una rosa, ¡vaya máquina de correr!), Mina, y Atenas (el de la derecha). Más fotos de la comida en :
http://picasaweb.google.com/paco.G.espacio/20070303ComidaMaratNBCN?authkey=Hi6n8sri-6U
LA CARRERA

Quedamos con los de la comida que pudieran para hacernos la foto de corto. No todos llegaron para posar, por lo que aunque no están todos los que son, sí son todos los que están. Después, ya cada uno a lo suyo. A partir de este momento empezaba mi cita particular con el maratón.

No calenté. Bueno, me di un paseo y estiré suave. No se trataba tampoco de meterle más de 42 kilómetros al día, sobretodo si tenía mis dudas al respecto de lo que me estaba esperando. Salir suave iba a bastar para poner en marcha la mecánica sin demasiados sobresaltos.

Del calentamiento a la salida. En esta foto se aprecia panorámicamente la pinta que tenía la avenida María Cristina 5 minutillos antes del pistoletazo inicial. Ni siquiera fui capaz de localizar a la liebre de las 4:30, para ver si podía saludar a un amigo sevillano, Scheilor, con el que había medio quedado en este blog. La próxima vez me aseguraré de citarme con él en un lugar un poco más concreto. Sé que hizo una buena carrera y me alegro. A lo mejor es como buscar a Wally, pero aparezco en primer plano. Decidí salir atrás para no ser atropellado, basándome en mi experiencia en carreras más cortas. No fue esta una gran decisión, pues tardé más de ¡7 minutos! en cruzar el arco de salida.

Ya nos vamos. Últimos saludos para la posteridad y empieza la carrera para Slowpepe. El plan estaba claro. En cuanto puedo empezar a correr me centro en "mi carrera". Me pongo a 6'40 el kilómetro y sin pasar de ahí por arriba ni de 6'20 por abajo van cayendo los kilómetros. En cada avituallamiento cojo agua y camino para beberla con tranquilidad y recuperarme un poco. La referencia que tenía para escoger ese ritmo fue el medio maratón de hace 3 semanas, que terminé a 6'02 la mar de fresquito y con ganas de más. Por ello, y teniendo en cuenta el descanso mayor con el que contaba para esta carrera, 6'40 me parecía más que prudente.

Llegando a la intersección de Paseo de Gracia con Diagonal. Es casi el kilómetro 14. Mayte y mi madre me esperan con el avituallamiento. A pesar de la subida ando todavía muy fresco.

Instantes antes de recoger 2 geles (tomaría uno en el km14 y otro en el 23, esperando al 35 para recibir el último). Mayte corría delante y a mí me hacía gracia verla.

Enfilando ya la Diagonal, pasado el primer avituallamiento familiar.

Y Mayte que me seguía con la cámara. Por el mismo precio podía haber cogido una bicicleta y venirse hasta el final, ¿no?
Seguí manteniendo el ritmo a partir de ahí, sin demasiados sobresaltos, aflojando sólo en la cuesta del Paseo de Sant Joan y después de los avituallamientos. Bueno, en el kilómetro 18 empecé a notar una molestia en las plantas de ambos pies. Me había untado también los pies con algo de vaselina (aunque no demasiada, la verdad), pero se estaban formando unas bonitas ampollas por una razón que aún desconozco. En el primer puesto de voluntarios médicos paro, me quito ambas zapatillas y calcetines y me unto otra vez con vaselina. Sigo corriendo con unas ampollas que no me iban a abandonar ya hasta el final. De todos modos, el ritmo lo llevo más o menos bien hasta el km 33. De ahí al 35 empiezo a acusar el cansancio y el calor, y ruedo un poquito por encima de los 7 minutos en cada kilómetro.

Llego al 35 (imagen de arriba) bastante tocado. Ahí me vuelve a esperar el clan familiar con el último avituallamiento personal. Más agua, más gel y un pedacito de naranja en la mesa de la organización. Como voy jodido decido caminar un poco para tomar tranquilamente el gel y ver si me recupero.

Mi madre, que es la señora que aparece aquí a mi lado, se asusta un poco al verme (bueno, ya había visto a unos cuantos pasar por ahí con peor pinta, pero un hijo es un hijo) y trata de convencerme para que lo deje. Le digo que se ha vuelto loca, que como sea pero que me esperen en la plaza de España (que es donde está la meta). Salgo de ahí como puedo y camino tomando el gel, como antes decía. Para cuando quiero volver a correr las piernas me dicen que ni hablar, que corra otro. Mi rodilla derecha hace ratito que se queja, y aparece una amenaza de calambre en ambos isquios. Además, apuesto a que el riego sanguíneo está empezando a olvidarse de mi cerebro, porque me veo a mí mismo tranquilamente tumbado sobre la acera, haciendo caso al "¿quien me mandaría a mí...?". Me quito estos malos pensamientos de la cabeza y empiezo a trotar acordándome de Dean Karnazes y sus "baby steps" cuando lleva casi 100 millas en las piernas. Del 35 al 36, con el pajarón me caen algo más de 10 minutos. Consigo superar (un poquito) el momento, pero ya no soy capaz de bajar de 8 minutos en ningún kilómetro hasta el final, tomándome casi 9 en los avituallamientos de agua y en los de esponjas. No camino, pero corro tan lento que casi es igual. Ni siquiera me reconforta el ver que todo el mundo a mi alrededor está tan jodido o más que yo. Los últimos kilómetros son por lo menos de 3000 metros para mí, y los corro con la cabeza, ya que las piernas se declaran en paro forzoso. Pero no hay mal que cien años dure.

Parecía imposible, pero la Plaza de España aún está ahí. En la esquina mi amigo Ángel y su pequeña (estaba enferma el día antes) ponen cara de sorpresa al verme. Alcanzo a decirles "hola" y algo así como "voy muy mal" pero inmediatamente doblo esa esquina y mi cara cambia. En 100 metros todo esto termina.

Aquí ya no me duele nada. Las lágrimas se me caen a borbotones pero procuro no torcer demasiado el gesto... hay que salir en la foto.

Un paso más y ya lo tengo. El tiempo...¿a quién carajo le importaba el tiempo? Por lo menos por ahora, lo único relevante es que nos lo propusimos y lo hicimos. Tuvimos el coraje de empezar y lo hemos llevado todo hasta donde quería la ilusión.

Mi madre corre a buscarme. Me esperaba cerca del acceso a la zona de meta. Es la primera en felicitarme, orgullosa y satisfecha. Me recuerda que en esta vida lo más importante es proponerse las cosas que uno realmente desea hacer. Son sus palabras.

Mayte también quiere salir en la foto. Sin ella seguramente no habría fotos, y puede que ni siquiera maratoniano. Las gracias para ella deben ser infinitas.

Y esta es mi foto. Una así he estado esperando todo este tiempo. Ya habrá espacio para la reflexión, para descubrir las razones de tanto sufrimiento, pero ahora sólo puedo decir que en su día tuve EL CORAJE DE EMPEZAR y he terminado MI PRIMER MARATÓN.
jueves, 1 de marzo de 2007
ALEA JACTA EST. MUCHAS GRACIAS A TODOS

La suerte está echada. Mañana viajo a Barcelona. Hasta el lunes por la noche no voy a poder escribir en el blog. A todo lo que llegaré es a contestar algún comentario (si lo hay) desde el curro mañana durante las primeras horas del día. Después, nada hasta el lunes noche.
Por coherencia personal, para seguir con la filosofía con que he entendido siempre todo esto, debo decir que ya he ganado, aún sin dar un sólo paso en la carrera. El maratón siempre ha sido un sueño para mí, pero se convirtió en un lejano reto el día en que mi médico me puso la espada de damocles sobre la cabeza. Llegar a la línea de salida era el objetivo real, y aquí estamos. Mi salud ya no es casi ni objeto de cuestión. Ahora he encontrado algo que realmente disfruto, y que ya no puedo dejar. Ese gusto que he tomado por salir cada día a correr es fundamental para la nueva persona en que me he convertido, pero ha habido muchos otros factores que han contribuído a llevarme hasta aquí. Enumerar todas esas motivaciones sería largo y aburrido, pero sin duda es justo agradecer primero que nada el apoyo de Mayte, mi Santa, que siempre me ha comprendido y aguantado, y van ya unos cuantos años. Ha llegado a seguirme en bici con el avituallamiento, algo que nunca soñé que haría. Mi círculo íntimo de amigos también dió su empujoncito entendiendo que a veces no saliera un viernes porque el sábado tocaba rodaje largo, interesándose siempre por el devenir de los entrenamientos, y alabando mis progresos. Luego están los amiguetes del blog, leyendo lo que, mejor o peor, escribía día tras día, y dando sus opiniones y consejos religiosamente. El blog, al igual que después el foro de CP.com, ha sido para mí fuente de compromiso, sintiéndome con la obligación moral de rendir cuentas con todos de mis andanzas trotonas, y sirviéndome de empuje para abandonar el sofá en los días en que más difícil era. Y si al principio estaba Mayte, al final debo poner a mi madre. Me ha tratado de loco por lo de los treinta y tantos kilómetros, pero ha visto que soy capaz de hacer algunas cosas difíciles.
Muchas gracias a todos.
martes, 27 de febrero de 2007
LA LOGÍSTICA

Si uno no vive en la localidad en la que se va a celebrar la carrera debe tomar ciertas precauciones a la hora de confeccionar el equipaje. Si para llegar a correr hay que tomar un avión, existen una serie de medidas adicionales que hay que contemplar.
Lo primero, el vuelo. En el equipaje de mano voy a llevar todo lo que necesito el domingo para correr, y en los pies las zapas. Si me pierden la maleta, no voy a encontrar material usado por mí en ninguna tienda. Esto es especialmente sensible en el tema zapatillas, como todo el mundo sabe. Lo aprendí de un maratoniano que contaba cómo pocos días antes del Maratón de Nueva York, en el aeropuerto veía llegar montones de tipos (y tipas), con zapas de correr en los pies. Con las cosas del correr no se juega.
Y ahora la lista:
ZAPATILLAS: Estoy dudando. Normalmente uso para competir (curiosa palabra para mí) unas ASICS GEL KAYANO XII. Son fantásticas hasta el km 15. Entonces empiezo a notar una presión en la parte exterior del pie que me causa molestias. Mi pisada es neutra, y estas zapas corrigen una ligera pronación. Puede que sea eso. La alternativa son las NIKE AIR PEGASUS 2006, con cámara de aire en toda la suela. Me da que amortiguan un poco más. Las tengo domadas, dispuestas a ser la elección. Lo decidiré mañana en el último rodaje, aunque acepto opiniones, claro.
CALCETINES: Pues poca cosa que decir. Finitos, muy transpirables, costuras planas, no se baja el elástico, especiales para correr sin problemas. Me llevo dos pares por si las moscas, pero sé cuáles usaré. Están probados.
MALLAS: Cuando tienes muslos de elefante, correr sin mallas es un suicidio. La vaselina dura 45 minutos, y luego... Creo que usaré las de carreraspopulares.com, aunque la sorpresa es que no tienen bolsillo. Tengo otras que sí lo tienen, veremos.
CAMISETA: Técnica (por supuesto), de manga corta y oscura (por coquetería, para qué ocultarlo). La que promociona el blog (en la foto) es una opción. Tanto en mallas como en camiseta, debo admitir que Mayte (mi santa) tiene normalmente la última palabra, porque yo siempre he sido un desastre para los colores. Por tanto, Pepe propone pero Mayte dispone.
GORRITA: Super transpirable (parece que no la lleves), blanca (refleja la máxima luz posible y evita recalentones) y cómoda. Me podéis ver con ella en la foto principal del blog, a la derecha.
VASELINA: Fundamental. A veces en las carreras tienen, pero por si acaso llevo siempre. Básico para los pezones, axilas, pies (poquita ahí), y otras partes menos castas pero sometidas a feroces rozamientos.
GELES DE CARBOHIDRATOS: La gasolina del maratoniano. Tengo previsto tomar 3, en los kilómetros 15, 25 y 35. El último me lo dará la familia, que estará apostada en el 30, pero los otros dos voy a tener que cargarlos, y aún no he decidido cómo. Tengo un cinturón de triatleta, que sin los botellines valdría, pero lo he probado y parezco un árbol de navidad. Atenas me ha recomendado que grape los geles a una goma elástica y los meta por dentro del pantalón. La otra opción es directamente la riñonera, pero me parece un engorro. ¿Algún consejo?
SOBRECITOS DE SALES: No aparecen en la foto. Cargaré dos (dan para un litro de bebida) por si no me llegan los isotónicos de la organización (es que no voy a pasar el primero por los avituallamientos). Con el agua me dará para reponer electrolitos y sales.
IMPERDIBLES: Siempre llevo 4 encima por si acaso. A veces hay, a veces no.
PULSÓMETRO: Es mi gran duda. Con el reloj digital controlo mejor los tiempos, y no quiero obsesionarme cuando las pulsaciones se disparen por el cansancio. Lo pondré en la maleta, pero no sé si lo voy a usar. No llevaré el gps porque quiero vivirlo de otro modo, ir con el autobús de 4:30, etc., pero si monto el polar, seguramente enganche en la zapa el acelerómetro. Ya veremos.
LAS DEMÁS COSAS: Ropa de abrigo para antes y después, una mochila donde guardarla (se la queda Mayte), algo de agua para la espera, y mucha, mucha ilusión.
De todos modos, cuando haya terminado todo esto, me voy a repetir esa frase que tanto me gustó en su día:
LO IMPORTANTE NO ES QUE TERMINÉ. LO IMPORTANTE ES QUE TUVE EL CORAJE DE EMPEZAR.
domingo, 25 de febrero de 2007
NADAR Y GUARDAR LA ROPA

Ese es el juego de equilibrios que se pide la última semana del plan. Hay que seguir corriendo, pero conservando la mecánica con mimo. Dicen que mejor llegar a la línea de salida un pelín corto que pasado de forma.
Tras la pequeña salida de tono del jueves con una sesión un poco más rápida de lo estrictamente recomendable, hoy sábado (aunque reloj en mano sea ya domingo) la sesión ha sido más controlada. 16 kilómetros suaves, controlando con el gps que el ritmo oscilase entre 6'20 y 6'40 el milómetro. Todo muy cómodo. Estoy notando mucho el no correr dos días seguidos desde hace 2 semanas, y cada vez que me calzo las zapas me encuentro fresco como una rosa.
Quedan dos sesiones antes de la carrera. El lunes y el miércoles. Me las voy a tomar a disfrutar, porque el trabajo ya está hecho. Si todo fuese bien, podría decir que los 42 ya están en mis piernas. Ahora la clave es hacer todo lo demás bien: he decidido hacer la descarga de carbohidratos de lunes a miércoles, para hacer una carga feroz de jueves a sábado. Tomo religiosamente el protector articular (colágeno y vitaminas del grupo b en sobres monodosis) y un sobrecito de sales disuelto en agua cada día, para cuidar especialmente la hidratación. Y estoy redactando una lista de todo lo que debo llevarme a Barcelona, para no olvidar nada, pero de la logística ya hablaré en el curso de la semana que viene, cuando no habrá muchos entrenamientos que contar. Salud y buenos rodajes a todos.
jueves, 22 de febrero de 2007
CORRAMOS RÁPIDO

Santi Palillo es un conocido corredor e internauta, implicado en mil tareas, y visitante habitual de este rincón, donde suele vertir su serena sabiduría en contadas ocasiones. Recuerdo una vez, hablando de los rodajes largos y el kilometraje que requería una prueba como el maratón, hizo referencia a la calidad como sustituto de la excesiva cantidad hacia el final del plan de entrenamiento. Pues hoy ha habido calidad, a raudales para lo paquetorrín que es uno. La sesión era en compañía de dos liebres que me iban a facilitar un rodaje progresivo en condiciones. Íbamos a salir a 6' el kilómetro e ir subiendo para terminar a lo que diera, la última milla prácticamente. 8 kilometrillos de nada nos tenían que permitir unos ritmos aceptables. La cosa ha ido más o menos así:
km 1........... a 6'
km 2-5......... a 5'45
km 6........... a 5'15
km 7........... a 5'00
km 8........... a 4'45 (con puntas de 4'20 según el gps y echando el bofe)
Debo decir que el relieve era ligeramente favorable al final, y los tiempos no son gran referencia pues hasta 5'30 andaba ahí, pero por debajo de eso ha sido un esprint apelando a mi masculinidad y esperando reventar en el momento menos pensado. Así no saldría ni a por un 5000 en pista, porque no lo terminaría, pero no cabe duda de que para mí hoy ha sido una sesión de calidad. Traumeel sublingual al llegar a casa, esperando que las raíces y bulbos hagan milagros en mi maltrecha naturaleza y mañana a descansar. El sábado tirada larga. Mucha salud a todos y buenos rodajes.
miércoles, 21 de febrero de 2007
LA VIDA CONTINÚA, Y FALTAN DIEZ DÍAS

Después de los últimos acontecimientos, tengo la necesidad de pasar página y mirar adelante iluminado por todas las cosas buenas que tiene la vida. En el horizonte se recorta ya la línea de salida de esa locura de carrera a la que me apunté casi sin pensarlo y se ha convertido ya en parte importante de mi vida. Menos poesía: faltan 10 días y estoy empezando a sufrir los efectos del acojone de los 42 km y pico. Estamos en casa ya hablando de la logística de la carrera, y decidiendo dónde colocar a la familia sobre el mapa del recorrido, por cuestiones de avituallamiento sólido, líquido y sobretodo anímico (parece que el km 30 va a soportar el grueso de las animadoras). También los entrenamientos están ya condicionados por la inmediatez en los plazos: a cada día de rodaje le sigue un día de descanso, para ir asimilando el trabajo pasado y presente, y llegar al día D con la mayor frescura posible. Mañana, en esa línea, tengo una sesión rápida, de 8 km en la que mis acompañantes deben llevarme en progresión hasta acabar a un ritmo decente para muchos, galáctico para mí, cercano a los 5 minutillos por km. El viernes descanso, el sábado última tiradilla "larga", 16 agradables kilómetros también en progresión. Domingo descanso total, lunes 10 km, martes descanso y miércoles último rodaje, 7 km felices. Jueves, viernes y sábado leyendo mucho y comiendo macarrones y el domingo a por ellos.
Bueno, también tenemos una comida pendiente en Barcelona, organizada por la gente de Carreraspopulares.com (que es ya mi club), y que amenaza con ser de lo más interesante. Los foreros de Barcelona se han tomado infinidad de molestias para agasajar a los compañeros visitantes, haciéndolos sentir menos foráneos. No es tanto mi caso, pues soy barcelonés de nacimiento, y mi madre vive en la ciudad, pero entiendo que para los que se enfrentan, a lo mejor en solitario, a una fría habitación de hotel esa comida y la compañía es una idea magnífica. Además la oportunidad de poner caras a todos los nicks con que uno se relaciona en el foro y conocer así gente afín es algo que no me perdería por nada del mundo. Mucha salud y buenos rodajes a todos.
martes, 20 de febrero de 2007
ADIOS

Anoche me llamaste. Querías despedirte. No sería digno de ti el marcharte sin decir adiós. Toda tu vida has sabido cómo decirme que querías salir, aunque esta vez tu paseo haya sido en solitario. Aún recuerdo cómo leí aquel anuncio. Se regalaban cachorritos por no poder atender. O alguien os recogía a tus hermanitos y a ti o ibais a desaparecer de este mundo recién aterrizados. Yo quería un macho y vine decidido a escogerlo pero no tuve tiempo. Tú me escogiste a mí antes, rascando con tus negras pezuñitas en mi pantalón nada más hube cruzado el umbral de la puerta. Ya no pude decirte que no, tres semanitas tenías,y para casa nos fuimos los dos.
Desde entonces, bien lo sabes, hemos tenido de todo. Muchas alegrías, y buenos ratos, algunos vecinos poco comprensivos e incluso un susto, cuando aquel coche te pilló la patita. El conductor mismo nos llevó al hospital y se quedó hasta que te curaron, ¿te acuerdas?
Luego tuvimos que venirnos a Menorca los dos. Al principio fue duro para mí, y tu fuiste mi único apoyo. Siempre me recibías con gran alegría al llegar a casa, y te ocupabas de mostrarme lo mucho que te gustaba la isla, por la cantidad de sitios para corretear sin el peligroso tráfico de Barcelona. La verdad es que nunca tuviste una mala cara para mí. Tu entrega era incondicional y siempre fuimos inseparables.
Ahora te has marchado. Supongo que estarás con Papá. Tu no le conociste, pero era un gran hombre, y le gustaban mucho los animales. Nos dejó hace ya muchos años, y ahora debéis compartir largos paseos juntos. Él no era mucho de correr, no le culpes por eso, pero si pasas el suficiente tiempo a su lado terminarás amando el mar, que era su verdadera pasión. El día 4, cuando cruce la línea de meta mirando al cielo con los brazos en alto, que sepas que un brazo dice "va por papá", que eso era lo previsto, pero el otro dirá "va por ti". Gracias por estos once años.
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La cara fea de la vida
domingo, 18 de febrero de 2007
VODKA Y YO SEGUIMOS DANDO GUERRA

Hoy he tenido un pequeño subidón, que para los días que llevo es casi más de lo que puedo pedir. Al pasar por delante de la clínica veterinaria, 10 de la noche del domingo, he visto luz, he parado en doble fila, y me he metido casi hasta la cocina, por ver si había novedades. Al oírme, Vodka ha salido de su jaula a mi encuentro moviendo la cola. En otras circunstancias se me hubiese tirado encima tratando de lamer mi careto, pero cuando el jueves la dejé ingresada se estaba yendo para el otro barrio, y la pequeña mejoría experimentada, sin ponerla fuera de peligro nos da un puntito de optimismo.
Vodka es una perrita de 11 años, guapísima, que recogí con 3 semanas antes de ser sacrificada por no poderla atender. Desde entonces ha estado siempre conmigo. Cuando me trasladé a Menorca pasé unos primeros meses durillos de soledad, y ella fue mi soporte afectivo de algún modo. Nunca me ha recibido de malos modos. Siempre está feliz de verme y, aunque sólo sea una perra, es de mi familia. El martes tuvo una torsión de estómago y bazo. La operaron a vida o muerte. Su edad y la complicada cirujía ponían las esperanzas de supervivencia en un 20%. El jueves la cambié de clínica porque se marchaba su veterinario, y me la llevé agonizante. Hoy me ha movido la cola, y ha sido fantástico.
Yo también sigo dando guerra. Después de la carrera del domingo descansé el lunes. El martes tenía que correr ya, pero todo el tema de Vodka me lo impidió. Algo parecido a los motivos motivantes del amigo Plum, supongo. El miércoles salí 10 km, el jueves descanso obligado también por Vodka, el viernes 11km, el sábado 17 y hoy descanso total y absoluto. La semana que viene es muy suave, y la otra salgo sólo lunes y miércoles, para estar fresquito el siguiente domingo, el día 4, cuando debería cumplirse mi sueño, ese que da título al blog con el que doy la paliza al personal. Mucha salud y buenos rodajes a todo el mundo. Vodka desde su convalecencia os mueve la colita agradeciendo vuestra preocupación.
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La cara fea de la vida
lunes, 12 de febrero de 2007
MITJA MARATÓ DE BARCELONA 2007
De momento no hay fotos. Yo estoy de regreso, ya en Menorca, pero la cámara se quedó en Barcelona. Hasta el viernes por la noche no podré ilustrar estas líneas como es debido. Una más de tantas novatadas que padecí en esta aventura.
Para empezar no querían darme el dorsal el sábado, cuando fui a retirarlo. Resulta que era necesario presentar el resguardo de la inscripción, y yo que me inscribí on-line no tenía nada (los del maratón sí me han mandado un e-mail). Finalmente, con el DNI bastó. Me presento en la línea de salida con tiempo, caliento y estiro y me coloco en mi lugar, al final del pelotón, que no es plan que me atropellen al empezar. Arranco mi crono al cruzar el arco de salida y empiezo a correr controlando que la euforia del momento no me lleve demasiado rápido a un pinchazo hacia el final. Mi intención es poner mi máquina a 6'20", que es todo lo que soy capaz de aguantar en un principio, pero como no veo las marcas ni del km1 ni del km2, pues no sé cómo voy. Llega, en plenas Ramblas la marca del km3, esa sí la veo, y la paso en 17'52" (a menos de 6' por tanto hasta ese momento). Voy demasiado rápido, aunque sorprendentemente cómodo. De todos modos me calmo un poco, queda mucho. Antes de llegar al km4 me fijo en un grupito de veteranos que andan en pleno cachondeo. Tienen aspecto de curtidos en mil batallas y andan más o menos a mi ritmo. Mantengo con ellos la distancia, riendo por lo bajini sus gracias hasta el avituallamiento del km5. Ahí me uno al grupito preguntándoles por el ritmo que llevamos por ahí, ya que yo ando un poco perdido. Me dicen que ellos a 6 clavados, o un pelín menos. Iré con ellos mientras pueda, por lo distraído del trayecto más que nada. Me dicen que son de Granollers. Que tengo que correr su media algún día. Que corren todos los domingos y entrenan 2 o 3 días según se tercie, y que están encantados. 2 de ellos van a Valencia para los 42 el domingo que viene. Con el pasar de los kilómetros el grupo se va separando. Los maratonianos tiran palante, y 3 corredores más andan un poco justos y se quedan. Yo sigo a 6'. Paso el km10 en 59'45" y me encuentro bien. Tengo la sensación de que puedo tirar un poco más, pero la prudencia me dice que queda mucho y mi grupo me ha llevado hasta aquí mejor de lo que me esperaba. Y así seguimos, los que quedamos, todos juntos. En el 17 y hasta el 18.5 tenemos un pequeño bajón. Es el único tramo en que hay alguna cuesta, y se nos rompe un poco el ritmo. Las buenas sensaciones llegan poco antes del km19. La llegada está cada vez más cerca, y el ritmo vuelve a ser el de toda la carrera. Todo se precipita a partir del 20. Ahí vuelve la alegría y hacemos el último km en 5'35", compensando lo perdido antes. Entro tan feliz, en 2h07'07' de tiempo real, habiendo hecho la carrera a un ritmo de 6'02". Estoy contentísimo. Superé mis expectativas con creces y hoy, de agujetas, estoy mucho mejor que 4 días después de mi primera media. Esto es la leche, pero no ha hecho más que empezar. Mucha salud y buenos rodajes a todos.
Para empezar no querían darme el dorsal el sábado, cuando fui a retirarlo. Resulta que era necesario presentar el resguardo de la inscripción, y yo que me inscribí on-line no tenía nada (los del maratón sí me han mandado un e-mail). Finalmente, con el DNI bastó. Me presento en la línea de salida con tiempo, caliento y estiro y me coloco en mi lugar, al final del pelotón, que no es plan que me atropellen al empezar. Arranco mi crono al cruzar el arco de salida y empiezo a correr controlando que la euforia del momento no me lleve demasiado rápido a un pinchazo hacia el final. Mi intención es poner mi máquina a 6'20", que es todo lo que soy capaz de aguantar en un principio, pero como no veo las marcas ni del km1 ni del km2, pues no sé cómo voy. Llega, en plenas Ramblas la marca del km3, esa sí la veo, y la paso en 17'52" (a menos de 6' por tanto hasta ese momento). Voy demasiado rápido, aunque sorprendentemente cómodo. De todos modos me calmo un poco, queda mucho. Antes de llegar al km4 me fijo en un grupito de veteranos que andan en pleno cachondeo. Tienen aspecto de curtidos en mil batallas y andan más o menos a mi ritmo. Mantengo con ellos la distancia, riendo por lo bajini sus gracias hasta el avituallamiento del km5. Ahí me uno al grupito preguntándoles por el ritmo que llevamos por ahí, ya que yo ando un poco perdido. Me dicen que ellos a 6 clavados, o un pelín menos. Iré con ellos mientras pueda, por lo distraído del trayecto más que nada. Me dicen que son de Granollers. Que tengo que correr su media algún día. Que corren todos los domingos y entrenan 2 o 3 días según se tercie, y que están encantados. 2 de ellos van a Valencia para los 42 el domingo que viene. Con el pasar de los kilómetros el grupo se va separando. Los maratonianos tiran palante, y 3 corredores más andan un poco justos y se quedan. Yo sigo a 6'. Paso el km10 en 59'45" y me encuentro bien. Tengo la sensación de que puedo tirar un poco más, pero la prudencia me dice que queda mucho y mi grupo me ha llevado hasta aquí mejor de lo que me esperaba. Y así seguimos, los que quedamos, todos juntos. En el 17 y hasta el 18.5 tenemos un pequeño bajón. Es el único tramo en que hay alguna cuesta, y se nos rompe un poco el ritmo. Las buenas sensaciones llegan poco antes del km19. La llegada está cada vez más cerca, y el ritmo vuelve a ser el de toda la carrera. Todo se precipita a partir del 20. Ahí vuelve la alegría y hacemos el último km en 5'35", compensando lo perdido antes. Entro tan feliz, en 2h07'07' de tiempo real, habiendo hecho la carrera a un ritmo de 6'02". Estoy contentísimo. Superé mis expectativas con creces y hoy, de agujetas, estoy mucho mejor que 4 días después de mi primera media. Esto es la leche, pero no ha hecho más que empezar. Mucha salud y buenos rodajes a todos.
viernes, 9 de febrero de 2007
VOLANDO A LA MEDIA

Vivir en una isla tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Uno de los principales problemas es que para acudir a cualquier evento que se realice fuera hay que superar la barrera del mar, ya sea en barco o en avión. Por eso los que sufrimos del mal de la insularidad estamos tan acostumbrados a tomar aviones en dirección a la península.
Mañana vuelo a Barcelona para correr la media el domingo. Este año se ha batido el récord de participación en esta carrera, con más de 2700 corredores, incluso por encima del límite de 2500 que pretendía la organización. No es una cifra que asuste, pero hay que tener en cuenta que esta carrera compite directamente con la de Granollers, con mucha solera y más de 7000 locos que la corren justo una semana antes. De todos modos, los 2743 que vamos a ser el domingo me harán sentir un poco más arropado que en mi última media, en la que participamos 123 corredores y llegué penúltimo (con 12 abandonos a mis espaldas).
Del tiempo que puedo hacer en la carrera creo que podemos olvidarnos por hoy. Han corrido al respecto ríos de tinta (o de píxeles, como se prefiera) porque muchos amiguetes apoyan haciendo sus predicciones, y no es plan de cansar más con ello al personal. Creo que lo puedo hacer bien para lo que soy yo como corredor y dentro de mis limitaciones, pero lo fundamental va a ser seguro el tomarle el pulso a lo que es una carrera de verdad, con todos sus ingredientes. Tengo muchas ganas.
Salud y buenos rodajes a todos, y en especial a los marasevillanos que tienen que batirse el cobre este domingo con la Señora de 42.
martes, 6 de febrero de 2007
MENOS DE UN MES
En la foto aparece el que esto suscribe a la izquierda, con sus primos Marc y Raül, justo antes de una soleadita San Silvestre de Menorca.
Se acerca el día D. Esta semana estoy en un híbrido entre la carga de entrenamiento propia de la última semana grande del plan de maratón y la descarga que corresponde a los 7 días anteriores a una media que se quiera hacer de modo decente. Todo esto se come con dificultad. Al final, tras los 33 del sábado y descansar el domingo, me salieron 11 tranqulitos ayer lunes y 17 más fuertes hoy martes. Mañana sacaré la bici para cambiar un poco el chip y no cargar más de la cuenta. La idea es hacer un entreno corto y de calidad el jueves (como 8 o 9 km), descansando viernes y sábado para ver qué tal el domingo en la media.
El entrenamiento empieza ha hacer su efecto en mi organismo. Cada vez me encuentro mejor, corro con menos dificultad y más rápidamente. Lo más importante es que cuanto más mejoro, más disfruto con todo esto. Ya no me importa salir cuando llueve (casi al contrario, es de lo más divertido), cuando hace frío o a horas intempestivas (incluso he aprendido a correr con el frontal encendido, igual que se hace en los ultra trails y le he encontrado el gustillo a no ver ni Dios, corriendo a las tantas). Ahora lo que más me preocupa es cómo asimilar las pequeñas mejoras. Me refiero a que no quisiera que las ganas de ir más allá o más rápido me impidiera disfrutar del camino, porque el exceso de expectativas puede llevar a frustraciones que para mí no deberían caber en este mundillo. Salir y llegar tendría que ser siempre la victoria, y en cada corredor debería haber un ganador.
También quiero enviar muchos ánimos a todos los amiguetes que participan este domingo en el maratón de Sevilla. Espero que la carrera colme todas vuestras expectativas, sea cual sea el tiempo en que terminéis, que nadie se lesione ni antes, ni durante, ni después, briboncetes que la cerveza es defatigante y nutriente, pero en cantidades industriales...
sábado, 3 de febrero de 2007
LA ÚLTIMA CARRERA LARGA... POR AHORA.

Hoy he hecho el último entrenamiento largo del plan para mi maratón. Faltan 4 semanas justas para la carrera. El fin de semana que viene, a 21 días para el examen, debería volver a rodar largo, pero finalmente me traslado a Barcelona para correr la media.
33 kilómetros en progresión, haciendo la primera mitad a 6'58 y la segunda a 6'36. El circuito, sin ser muy duro, no era llano. He terminado jodido pero contento. Ahora me queda, descansar mañana, y acumular millas desde el lunes hasta el viernes, descansando el sábado para correr la media el domingo, y tratar de hacer un buen papel.
Con la carrera del domingo practicaré todas las habilidades propias de la competición, derivadas de correr con mucha más gente, los habituallamientos, etc., porque no tengo demasiadas oportunidades de apuntarme a carreras.
El plan es salir a ver qué pasa, empezando a 6'30 para ponerme a 6'20 prontito, en cuanto el camino se aclare un poco. Con esto conseguiré probar las sensaciones que busco para el maratón. Después, según me vaya encontrando. No sé si podré poner la mecánica a 6 minutos el kilómetro pero lo intentaré, y a partir de ahí, lo que el cuerpo pida. Pero para esto aún falta una semanita. Mientras seguiremos pateando los caminos menorquines para ver si sacamos algún provecho de tanto sudor. Salud y buenos rodajes a todos.
viernes, 2 de febrero de 2007
ENTRENAR LA MITAD PARA CORRER EL DOBLE

No son todos los chinos corriendo juntos, son cosas de Nike.
Definitivamente voy a correr la media de Barcelona (de ahí lo de entrenar la mitad). Finalmente esta carrera va a sustituir a mi entrenamiento más largo. Entiendo que lo que pierdo en kilometraje lo gano en calidad, ya que esos 21 supongo que serán más rápidos que un entrenamiento normal, y en experiencia en competición, porque viviendo donde vivo, no tengo demasiadas oportunidades de apuntarme a carreras, y no es lo mismo entrenar que competir.
No me marco ningún objetivo de tiempo, porque esta carrera, al final, tiene que sumar en el entrenamiento para maratón, y no restar. Hacerla a tope, a buscar una marca decente, podría pesar demasiado en mis novatas piernas, y pagarlo la semana siguiente, cuando tengo que seguir devorando kilómetros para el 4 de marzo. Además no voy a condicionar los entrenamientos de la semana anterior a la media, por lo que sólo descansaré el día antes (y el día después) tal como marca mi plan de maratón para las carreras largas. De todos modos, no creo que sea un gran problema batir mi registro personal en la segunda era de slowpepe como corredor: 2h22'. En el mioceno superior, hace millones de años hice un par de medias en 2h05' y 2h06'.
Ayer tuve la oportunidad de apuntarme al rodaje de dos amiguetes. El plan era hacer poco más de 7 km, y la condición que les puse fue hacerlos a 6'. Con esas salimos, y al final fueron 7.5 km a un ritmo de 5'55 según el GPS. Mi plan de entrenamiento marcaba 13 kilómetros a ritmo de maratón (6'20), por lo que los dejé y seguí por espacio de 6.5 km más. Estos me salieron a 5'42, animado por lo bien que había ido en el primer rodaje, por lo que las cifras finales de la sesión quedaban en 14 km a 5'48 más o menos. Muy rápido para mí. El final fue agónico, terminé echando el bofe, pero más que satisfecho. De todos modos sigo pensando que el ritmo que se adapta a lo que yo entiendo por correr no es este, sino que sigue instalado un poquito por encima de 6'. Así disfruto mucho más. Con los meses de entrenamiento ya vendrán las mejoras y algún día rodaré a 5 y pico con comodidad. Mientras tanto, seguiré disfrutando del camino. Hoy nadaré un poco en la piscina, y mañana vuelvo a rodar laaaaargo. En principio 32 km, que intentaré hacer en progresión como marcan los cánones, empezando muy lento (ahí soy un fenómeno) y terminando por debajo del ritmo de competición. Ese es el plan. Mucha salud y buenos rodajes a todos.
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